La vicepresidenta participó de la apertura de una nueva sesión plenaria de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat), que sesiona en el Centro Cultural Kirchner.

Miércoles 13 de abril de 2022 (Télam). La vicepresidenta y titular del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, abogó este miércoles por la necesidad de «una ingeniería nueva para abordar el problema de la desigualdad» tras la pandemia de coronavirus en todo el mundo, reivindicó el rol del Estado y calificó de «necios y cínicos» a quienes niegan su importancia.
Ante la Asamblea reunida en el Centro Cultural Kirchner (CCK) que integran 75 eurodiputados y 75 representantes de los Parlamentos de América Latina y el Caribe, bajo el lema «Una recuperación económica justa e inclusiva en paz», la titular del Senado instó a repensar «una nueva ingeniería institucional» para hacer frente a las inequidades.
Fernández de Kirchner advirtió que la pandemia «vino a reinstalar la idea del Estado» y se preguntó qué hubiera sido de los países y de la vida de los pueblos «si los Estados no hubieran intervenido construyendo hospitales, atendiendo a los enfermos y negociando con los mercados, los laboratorios, para que pudiéramos salvarnos y no morirnos nosotros y nuestros seres queridos».
«Que alguien siga afirmando que el Estado no es importante en la vida de las personas o es un necio o un cínico, que los hay de los dos», remarcó ante un auditorio colmado de autoridades, legisladores nacionales y extranjeros, autoridades parlamentarias y militantes del kirchnerismo.
Para la Vicepresidenta, «las desigualdades no nacen por un orden natural sino que son producto de decisiones políticas o de falta de decisiones políticas», puntualizó, y luego aseguró que «la gran discusión» a nivel planetario es «si a este proyecto capitalista que se da en todo el mundo lo conducen las leyes del mercado o las leyes de los Estados».
«Esa es la clave para abordar seriamente el problema de la desigualdad, salvo que sea un ejercicio dialéctico de encuentros esporádicos», subrayó, y consideró que también se debe plantear «qué tipo de Estado» se necesita.
En esa línea, renovó sus críticas a la Justicia en Argentina en un tramo de su discurso en el que mencionó a «nuestro Parlamento, nuestros Ejecutivos y nuestro Poder Judicial, tantas veces cooptado por el mercado y los factores económicos».
Sobre ese punto, dedicó un tramo de su mensaje a resaltar lo que significa ejercer el Ejecutivo tras haber sido electo democráticamente en las urnas cuando hay otros poderes permanentes -como el poder financiero mundial- que no se someten a revisión, ni deben ser refrendados cada cierto período.
Entonces, al referirse al poder limitado con que cuentan los presidentes, se preguntó «cuánto representan del poder tomado como un 100 por ciento», para luego remarcar que el «poder» se expresa «cuando alguien toma una decisión y esta decisión puede ser aplicada y es respetada por el conjunto de la sociedad».
Así, diferenció el ejercicio del poder de la posesión de los atributos del mando -la bastón y la banda presidencial- que se reciben al iniciar el período de Gobierno.
«Que te pongan una banda y te pongan el bastón un poquito es…», advirtió sin completar la frase y luego añadió: «Créanme, lo digo por experiencia, y ni te cuento cuando no se hacen las cosas que hay que hacer».
Luego se refirió a América Latina para reiterar sus advertencias sobre el funcionamiento de lo que denomina «Partido Judicial», que -según dijo- funciona «como instrumento contra los gobiernos nacionales y populares».
En relación a los temas judiciales, Fernández de Kirchner recordó la citación a declaración indagatoria del 13 de abril de 2016 por la causa de dólar futuro, en la que fue acompañada por una multitud frente a los tribunales federales de Comodoro Py.
Y después se preguntó por qué ella y otros miembros de su Gobierno fueron procesados por una decisión política legítima, por la venta de dólar a futuro desde el Banco Central a finales de 2015, cuando ningún juez encontró irregularidades en el préstamo récord que en 2018 Cambiemos recibió del FMI.
«Cuando las sociedades juzgan cada cuatro años, juzgan a los que están acá sentados, no a esos poderes. La insatisfacción de las democracias, (cuando) la gente termina enojada con la política, debería obligarnos a replantear a todos la necesidad de repensar nuestra ingeniería institucional, donde se invista de poder a las instituciones, estas o las que haya que crear, pero estamos a tiempo antes de que sea demasiado tarde», exhortó.
La presidenta del Senado cuestionó además al sector privado, al señalar que durante la pandemia recibió «todo tipo de ayuda, de carácter financiero, fiscal, crediticio», pero «sin embargo, ante esta otra tragedia que estamos viviendo, de una guerra, nos encontramos con que el mercado nos contesta que no importa, que (lo que importa) son sus ganancias, su rentabilidad. No va así».
«Mi rentabilidad, y los demás que revienten», resumió la Vicepresidenta para transmitir su planteo sobre la resistencia de sectores empresarios que se niegan a colaborar con algún aporte impositivo frente a la suba récord de precios producto de la guerra en Ucrania.
Y luego siguió: «Como dicen los chicos, así no vale, así no juego más: si cuando vos nos necesitaste te pagamos salarios y no pagaste impuestos, ahora que te necesitamos a vos para el pueblo me parece que estas cosas debieran discutirse», reclamó ante los aplausos del auditorio.
La funcionaria dedicó también parte de su alocución a cuestionar el rol de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en el marco de los conflictos bélicos, como el de Ucrania y Rusia, y reiteró su llamado a terminar «con el doble estándar» de las grandes potencias en ese sentido.
«Cuando no les conviene apoyar una invasión la rechazan y cuando les conviene está todo bien», sostuvo e incluso reprochó ante los dirigentes de la Eurolat que la OTAN sostenga una base en Malvinas.
Además, la Vicepresidenta recordó la gestación del Estado de Bienestar y valoró los niveles de vida alcanzados en las sociedades de Europa y América Latina entre el final de la segunda guerra y de los años ’70.
«El Estado de Bienestar era un sistema donde el Estado tenía responsabilidad sobre la vida de las personas, su trabajo, salud, educación. Pero con la caída del Muro de Berlín surge la doctrina neoliberal. Ya no estaba el miedo al oso comunista. Había que crear otro sentido común: el Estado ya no era responsable de tu vida porque vos sos libre y tenés lo que te merecés y si no lo tenés será porque no has hecho lo suficiente», cuestionó en otro momento del discurso.
Fernández de Kirchner abrió las deliberaciones flanqueada por el parlamentario Oscar Pérez Pineda, de la Cámara de Representantes de Colombia y copresidente de Eurolat por el componente latinoamericano, y por Javi López, eurodiputado español y copresidente de Eurolat por la parte europea.
Pérez Pineda consideró que ambas regiones «deben ser el motor de una verdadera recuperación, pidió no regresar a un mundo que ya mostraba su insostenibilidad» antes de la pandemia y reclamó «políticas de canje o sustitución de las deudas» de las naciones para «un mundo justo e inclusivo».
También llamó a «combatir populismos y autoritarismos» para luego convocar a «dejar de lado las diferencias ideológicas» para fomentar una «tercera vía» para que nuestras regiones sean «un ejemplo de desarrollo sostenido».
El español, por su parte, abrió su discurso con un elogio a la Vicepresidenta al sostener que «uno se siente haciendo de telonero de Los Beatles y es un poco complicado», en referencia al hecho de anteceder en la palabra a la exmandataria argentina, que había sido ovacionada minutos antes por militantes.
Sobre la integración regional, López valoró que Argentina se haya «convertido en el motor regional al tener la presidencia de Celac» y coincidió con la necesidad de rechazar la guerra en Ucrania y manifestar su preocupación por las consecuencias y el hecho de que pondrá «en jaque la seguridad alimentaria» en varias partes del mundo.
En el acto de apertura participaron, entre otros, los legisladores del Frente de Todos Oscar Parrilli, Mariano Recalde, Adolfo Rodríguez Saá, Germán Martínez, Leopoldo Moreau, Hugo Yasky y Eduardo Valdés; de Juntos por el Cambio Alfredo Cornejo y Silvia Giacoppo, y por el campo sindical los dirigentes Roberto Baradel (Suteba), Omar Plaini (Canillitas). Sergio Palazzo (La Bancaria, también diputado) y Víctor Santa María (Suterh); la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, y la titular del Inadi, Victoria Donda.
También estuvo la vicegobernadora bonaerense Verónica Magario y la ministra de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Cristina Álvarez Rodríguez.

«Es una buena oportunidad para que trabajemos de la mano»
Uno de los copresidentes de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) Javi López dijo hoy que la actual coyuntura mundial es «una buena oportunidad» para que ambas regiones trabajen «más de la mano» porque de esas relaciones «depende el riesgo cierto de que se acabe (o no) en un mundo bipolar lleno de tensiones».
El eurodiputado socialdemócrata hizo estas declaraciones al dejar inaugurada la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat), que integran 75 eurodiputados y 75 representantes de los parlamentos de América Latina y el Caribe, que debaten hoy y mañana en Buenos Aires en el marco de la 14ta sesión plenaria del organismo, bajo el lema «Una recuperación económica justa e inclusiva en paz».
El acto se realizó en el Auditorio Nacional «La Ballena Azul» del Centro Cultural Kirchner (CCK), presidido por la vicepresidenta y titular del Senado Cristina Fernández de Kirchner, junto a López (presidente del componente europeo de EuroLat) y el colombiano Óscar Darío Pérez Pineda (presidente del componente latinoamericano) y ante un auditorio colmado de funcionarios, legisladores y militantes.
«La ciencia es la mejor aliada de las instituciones», arrancó el español su discurso, luego de confesar que se sentía «como el telonero de Los Beatles», al tener que hablar justo antes que la Vicepresidenta.
López sostuvo que los mandatarios que «han llevado a sus pueblos por el negacionismo» de la pandemia de coronavirus y de la ciencia en general, los llevaron por «un despeñadero».
«Hemos sometido al mundo a una hibernación de sus economías», admitió, y reconoció que no es fácil recuperarse.
El español dijo en esta línea que «la recuperación económica debe tener en cuenta que el mundo no va a volver a ser como era antes», y pidió recordar «la desigualdad» de la prepandemia, para no repetirla. «Una recuperación que requiere de margen fiscal y acceso al crédito», apuntó.
Entonces se refirió a la invasión rusa a Ucrania, también eje importante de los conversaciones en Buenos Aires, a la que calificó como «una auténtica tragedia».
«Esto es un debate sobre cómo queremos organizar el mundo», sostuvo y planteó dos alternativas: un mundo «donde todos estén sometidos a las mismas normas, o uno regido por el uso de la fuerza».
«El mundo va a tener que reaccionar, la guerra no solo es una tragedia para Ucrania», dijo López, que recordó que afecta el precio de la energía, pero además «va a poner en jaque la seguridad alimentaria de grandes partes del planeta».
En este punto agradeció a «la región y especialmente a la Argentina» por sus votaciones junto a Europa en Naciones Unidas, condenando la agresión rusa. «Nos dice que tenemos una mirada compartida del mundo», aseveró el eurodiputado.
Entonces consideró que «sería una buena oportunidad para que ambas regiones trabajemos más de la mano».
«De nuestras relaciones depende el riesgo cierto de que acabemos en un mundo bipolar lleno de tensiones», aseguró López.
Finalmente, y ante la ovación del público, recordó los 40 años que se cumplieron este año de la Guerra de Malvinas y remarcó que «se requiere una solución con respeto al derecho internacional y a las resoluciones de Naciones Unidas».
En una entrevista con Télam antes del inicio de las deliberaciones (que culminarán mañana con sendas votaciones en el Congreso de la Nación) López había asegurado el martes que en la coyuntura mundial actual la Argentina juega «un papel de motor regional muy relevante» como presidente temporario de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y consideró que «Europa no va a encontrar en ningún lugar del mundo una mirada tan parecida a la suya» como en esta región.