Acorralado por sus propios fracasos, uno de los operadores en la sombra que el poder central tiene en Misiones para debilitar los procesos de autonomía política que lidera la renovación, salió ayer en los medios de Ramón Puerta a intentar desde la luz lo que no pudo concretar moviéndose en zonas oscuras. Se trata de Mario D´Arpino, conocido en la superestructura de la partidocracia local recién en los años en que Esteban Lozina organizaba, desde la Cámara de Diputados, la disolución de la renovación en el peronismo dirigido desde Buenos Aires.

En declaraciones formuladas ayer, lunes 5, en uno de los sitios de Ramón Puerta, el operador Mario D´Arpino divulgó su renuncia al cargo de secretario parlamentario del bloque del Partido Agrario y Social, argumentando que su referente Héctor Bárbaro le hace el juego a la Renovación y denunciando que se mueve como una “pieza del ajedrez de Carlos Rovira”. Ver nota en http://poderypolitica.com.ar/?a=977
La renuncia de D´Arpino no sorprende, como tampoco la naturaleza de sus denuncias. Ya en una nota publicada en este sitio el 28 de Noviembre pasado, (ver http://misionesplural.com/?p=65) se revelaba la existencia de infiltrados en el Partido Agrario y Social. Entonces, Bárbaro en declaraciones radiales había rechazado enérgicamente la bajada de línea de operadores que pretendían “cambiar la lógica de su práctica política”. Bárbaro, autor de la ley de envasado en origen y de una inequívoca trayectoria de casi diez años de legislador, también expresa una variante de las rupturas de la política misionera con los mandatos de Buenos Aires. El PAYS es una expresión auténtica del localismo agrario-
Ye en esos meses, D´Arpino, desde una concepción diferente, digamos unitaria, estaba operando, como lo hizo en 2007 con Tshcirsch, Lozina y Viana, la conformación de una alianza anti-renovadora y volviendo a fomentar quiebres con la fantasía de lograr el apoyo de la Casa Rosada. Sin entender las luchas de Bárbaro por los tabacaleros más débiles y más pobres, estaban llevando al PAYS a conformar una alianza, precisamente con los sectores más concentrados que no les interesa los problemas del agro”. Gráficamente revelamos que “lo exhibieron incluso en una reunión organizada por los monopolios yerbateros y entre lujos desacostumbrados para su gente, realizada nada menos que en La Aventura, propiedad de un Nosiglia, con reminiscencias de la pizza y el champán”.
Inexorablemente, esas movidas de D´Arpino, generaba tensiones al interior del PAYS, que pierde su propia identidad si con tal crecer se suma a una alianza con los sectores más concentrados, por ejemplo con sus adversarios de la APTM.
LA LEALTAD ES CON LA GENTE: Nada de eso aparece en el tratamiento de la renuncia del secretario del bloque, muy ajena a las cuestiones de fondo. Se queda en las rencillas que no interesan al ciudadano común y por supuesto abreva en el deseo incumplido de las oposiciones de la pelea entre Closs y Rovira. D´Arpino ya venía nervioso por el fracaso. Muchos intelectuales caen en el error de desvalorizar la inteligencia de dirigentes populares. Se dice que hace unos pocos días, venía discutiendo de estos temas con Isaac Lenguaza. Como no logró sumarlo en la movida de patear el tablero, lo bajó del auto en plena ruta.
Pero más allá de esa anécdota, que descubre su descontrol emocional, lo que no tuvo en cuenta la misión -digamos de inteligencia a lo Stiuso- del operador porteño, fue la profunda ligazón de la identidad del PAYS con la práctica política de su referente insoslayable. Existe una profunda coherencia en las luchas políticas de Bárbaro con su gestión parlamentaria. La ley de envasado en origen es su creación, como asimismo la sanción de leyes que benefician a los pequeños productores, entre las que se contabilizan la distribución de tierras. Esto abre un interrogante político que pone en tensión siempre a las minorías parlamentarias en cualquier lugar del mundo. Aferrarse a un discurso de oposición a todo, es una posibilidad. Conceder en cuestiones superestructurales para lograr la sanción de leyes en beneficio de sus representados, es otra opción. Es la que, desde un pragmatismo comprometido con su ideario, la elegida por Bárbaro que, en la disyuntiva, nunca dudó en ser fiel a su gente aunque tenga que pagar un precio que lo desplace de las fiestas en La Aventura.