sandra

La senadora por Misiones, Sandra Giménez, denunció hoy, antes de la marcha ni una menos, la existencia de prácticas machistas en el periodismo, en la que también se ven envueltas algunas mujeres. En una declaración pública se refiere a la distorsión del sentido de su intervención en el recinto el miércoles pasado. Agradeció entonces gestiones realizadas por el Presidente Provisional del Senado. A pesar de ser una crítica frontal al modelo económico, Giménez observó que Pinedo era lo único “bueno” que tiene el gobierno nacional. El senador porteño agradeció “el piropo” para disculparse después. Sin embargo, los grandes medios siguieron en el error estigmatizando a la senadora como mujer.

Denuncia Pública
Una vez más los grandes medios de comunicación muestran la falta de madurez en las cuestiones de género. Incluso, existen muchas mujeres que trabajan en los medios que se “adaptan” a lógicas machistas y misóginas para pertenecer antes que denunciar sus prácticas. Una lástima.
Es de público conocimiento mi enfrentamiento a las políticas que está llevando el Gobierno Nacional de Mauricio Macri en nuestro País ya que está provocando miles de despidos, deteriorando el tejido productivo de la Argentina, aumentando los costos de vida de las familias y no así los salarios. En fin, enfrento el más brutal ataque al pueblo argentino desde la dictadura, sin exagerar.
Por eso, quiero denunciar de manera pública el mecanismo de descrédito que se hace una vez más desde los medios de comunicación, no todos, sobre una mujer que actúa en política, convirtiendo una situación de gesto político de agradecimiento en una muestra de machismo ejercido por directores y periodistas que deciden las líneas editoriales de los medios de comunicación masiva y que continuamente incentivan el enfrentamiento entre argentinos. Es realmente triste ver como una herramienta social transcendental, como son los medios de comunicación, se sigan utilizando en el siglo XXI de esta manera chabacana y mediocre cuando se tratan temas institucionales y de vital importancia. Los gestos de solidaridad y agradecimiento en la política no son muy frecuentes, e incorporarlos de manera seria colaboraría en una mejor convivencia.
En el día de ayer, agradecí las gestiones que realizó el Presidente Provisional del Senado de la Nación, Senador Pinedo, por la reincorporación de 61 personas a sus fuentes laborales dentro del Programa de Salud Mental de Misiones. Mis palabras aludían a que lo único “bueno” que tiene el Gobierno Nacional es Pinedo, porque es el único que reacciona y que tuvo un gesto ante las decisiones que nos están llevando a una debacle política, social y económica.

El calificativo que usé fue “bueno”, pero los medios titularon de “piropo”, palabra que utilizó el Senador, y que luego reconoció “Tiene razón señora senadora, fue culpa mía en realidad, por decir disparates, cosa que suelo hacer”, finalizando el malentendido en el recinto. Pero los medios continúan con el tratamiento machista.

Estoy felizmente casada, no ando con dobles stándares, ni en la vida política, ni en la personal, porque considero que es una sola. No miento diciendo, de manera perversa, que nadie va a perder nada de lo que tiene para acto seguido dejar a miles de compatriotas sin trabajo. El pedido de reincorporación de los trabajadores de la Salud Mental lo hice en una reunión de comisión de carácter pública, y por lo tanto, el agradecimiento también lo hice en el mismo contexto. No hago política en reuniones privadas para solucionar los problemas del pueblo de Misiones. Lo hago de frente y ante los ojos de todos, sólo Dios y la Historia me juzgarán.

Esta semana hay una marcha en defensa de las mujeres por los ataques constantes que recibimos de distintas maneras en nuestro país, y mucho de lo que sucede, y de que no podamos dar una vuelta de página en nuestro desarrollo cultural respecto a la violencia contra las mujeres tiene que ver con el accionar de los medios de comunicación masiva, donde predominan las perspectivas machistas y misóginas sobre las mujeres, y donde muchas veces vemos cómo la justifican relativizando las palabras.

En mi caso, una vez más, manipularon una situación con el mero fin de generar impacto, fogoneando hasta el cansancio un discurso violento, machista y misógino. ¿Por qué no difunden en los grandes medios con alcance nacional un tercio de los proyectos de ley que he presentado?

Una vez más, una mujer que actúa en política y que está debatiendo, negociando y agradeciendo de manera pública cuestiones de suma importancia en defensa del bienestar de los argentinos, y de los misioneros en particular, queda reducida a una situación superflua de coqueteo e insinuación. La cosificación de la mujer se hace presente día a día en la calle y en los medios cuando se descontextualiza y se presenta lo que es un mensaje político de reconocimiento hacia un político de la oposición en un simple y perverso juego de seducción. Y una vez más, somos las mujeres las que tenemos que salir a dar explicaciones. #NiUnaMenos

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