planteos con la cabeza en 2017

Avezada en internas. la UCR de todo el país empieza a calentar las peleas por las candidaturas al interior de la Alianza Cambiemos. Y Misiones no es la excepción. El año que viene terminan sus mandatos Pastori y Ziegler. Los temblores se hacen sentir en el Congreso Nacional donde se acaban de cruzar Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió que pretenden renovar por Buenos Aires.

Posadas (Miércoles, 8 de junio) No es nada complicado entender los posicionamientos de los directivos de la UCR en todo el país. Se sabe que la preocupación central en el partido son las elecciones, y fundamentalmente si son internas. Desde Ernesto Sanz hasta el más humilde diputado nacional se encuentran trabajando en la misma sintonía: torcerle el brazo a Mauricio Macri para que no anule las PASO. Temen la lista única en Cambiemos persuadidos de ser relegados a candidaturas poco expectables.
Hace unos días, el experto en internas, Ricardo Alfonsín, puso sobre la superficie esas inquietudes, pero al mejor estilo radical: precisamente radicalizando el discurso. Reveló a una radio amiga cierta fragilidad del lugar que ocupa la UCR en Cambiemos, que es presidente del comité provincia de Buenos Aires. “No formamos parte del gobierno”, dramatizó, esperando seguramente un telefonazo, al menos de Sanz que hace de nexo con la Rosada, desde un inexistente exilio en Mendoza. Las declaraciones de Ricardito, se dieron cuando se conoció el decreto de Macri que le devuelve autonomía a las Fuerzas Armadas. Aprovechó la gorilada para pasar factura por el respaldo a una medida que desanda el camino iniciado por su padre desde la Presidencia. Después de insistir en que no forman parte de la gestión de Macri a pesar de la presencia en el gabinete de ucerreístas como Julio Martínez en Defensa, Ricardito paso el verdadero mensaje: si alguien quiere ser candidato por Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, “deberá enfrentarlos en elecciones primarias”.
La misma advertencia la formuló hace pocas horas, esta vez dirigida directamente a Elisa Carrió que el lunes, también avisó. A su estilo, por supuesto, dijo que “si es necesario” será candidata a senadora y no descartó “confrontar” por la Coalición Cívica con Cristina Kirchner. Con la matriz de aprendizaje del doble discurso ucerreísta, en realidad el mensaje de Lilita también era para la interna de Cambiemos y para Macri cuando subrayó: “en el marco de que mi boleta vaya con corruptos, no”.
En tanto, el senador nacional Julio Cobos admitió la “preocupación” de referentes de la UCR por el peso que tendrá su partido en el armado electoral, de cara a las legislativas del año próximo, pero aseguró que a esos comicios los radicales “tienen que ir junto” a Cambiemos por una “cuestión de gobernabilidad”. Por otra parte, Cobos manifestó sus reservas respecto de la posibilidad de que el gobierno de Mauricio Macri busque eliminar la obligatoriedad de las elecciones primarias abiertas y simultáneas (PASO), en el marco del proyecto de reforma que está diseñando. A pesar de haberse opuesto cuando el kirchnerismo las puso en vigencia, el ex vicepresidente sostiene ahora que “las PASO, más allá de que es una elección más para la ciudadanía, es una forma de dirimir las internas partidarias pero para la sociedad. Que las candidaturas la definan la sociedad y no el peso político de los partidos”. Estos conceptos, más que convicciones, revelan el más crudo diagnóstico sobre la realidad del partido atado a la suerte del PRO y del gobierno de Macri.
En cada distrito la UCR maneja de manera diferente la pelea por las candidaturas. Esta semana se supo que el presidente de la UCR y actual intendente de la ciudad de Santa Fe, José Corral, tiene intenciones de romper con el Frente Progresista con los socialsitas si es que se constituye Cambiemos para las elecciones legislativas nacionales. El armado en Santa Fe se convirtió en una dificultad para el ucerreísmo desde que se fusionó con el PRO a nivel nacional. Sus socios locales del socialismo rechazan compartir cualquier frente con el macrismo santafesino y dentro de la UCR hay sectores que no digieren el sometimiento a los dictámenes de Macri. Es por eso que el año que viene muy posiblemente el partido se divida entre quienes apoyan el frente provincial con el PS y los que apoyarán a Cambiemos.

Pastori vs. Zielger
En este mismo contexto, se registran en Misiones presiones similares. Tanto Luis Pastori como Alex Ziegler, que terminan sus mandatos en la Cámara baja del Congreso nacional el año que viene, pretenden nada menos que encabezar la lista para el Senado ya que a Misiones le corresponde renovar el mandato de sus tres representantes.
Los dos son integrantes de Cambiemos pero llegaron en distintas circunstancias. Ziegler fue candidato a gobernador y carga con el estigma de no haber arrimado los votos que prometía, además de salir cuarto en su pueblo, Eldorado. Optó por el mismo tono beligerante de Ricardo Alfonsín, al deslizar a la prensa un enojo que nadie había registrado después de una reunión del bloque con el ministro de la Producción, Francisco Cabrera. Mandó un mensaje a través de Infocampo, una publicación más técnica que política. Allí se relata que en la reunión con el ministro, “ni bien Ziegler empezó a relatar los problemas productivos de Misiones, Cabrera lo interrumpió para decirle que no era necesario que le contara la situación dado que acababa de regresar de esa provincia. Esta actitud de Cabrera hizo enfurecer a “Chiquito” Ziegler (mide casi dos metros), no solo por el modo un tanto arrogante en el que fue interrumpido, sino también porque nunca se enteró que el ministro de la Producción había estado en territorio misionero. “Que lastima que no me avisaran; si no me necesitan díganmelo”, se lo escuchó decir a Ziegler, según cuentan las fuentes”. Demasiado obvia la operación, observó otra fuente del PRO en la provincia.
En tanto Pastori utiliza otra táctica. Se muestra incuestionablemente alineado, diríamos acríticamente obediente con la presidencia del bloque. Espera que se lo elija por méritos mientras trata de ganar espacios al interior de la UCR en la provincia. Es su preocupación ya que el Grupo de los 3, integrado por los concejales Ariel Pianessi, Martín Arjol y Francisco Fonseca, no cederán fácilmente los espacios al G4 que integra Pastori junto a Hernán Damiani, Gustavo González y Germán Bordón. Este grupo también tiene un estigma al interior de Cambiemos. Los cuatro son responsables directos de la decisión de romper Cambiemos en las elecciones pasadas. La decisión de ir con la Lista 3 terminó frustrando la consagración de un hombre del PRO en el Congreso nacional.

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