ropa dos

De la casa a la plaza se denomina la propuesta de vecinos de Eldorado que todos los fines de semana se instalan en una plaza situada sobre la avenida San Martín, kilómetro tres, para la compra-venta y trueque de ropa usada, zapatos, zapatillas, libros, elementos de bazar, entre otros productos.
Por Alejandro Fabián Spivak

“De esta forma vamos paliando la crisis”; dijo Patricia Campañolo, Quien ofrece a la compra y venta ropa para niños.
¿Volvió el truque como en 2001? Preguntó este periodista a las decenas de personas que ofrecen sus mercaderías en la plaza. “En cierta forma sí. Estamos pasando por una difícil situación que hace que busquemos la forma de paliar la crisis”; dijo Osvaldo Canteros, quien ofrece todos los fines de semana ollas, sartenes y cubiertos usados.
“Yo compró los elementos a la gente o los cambio. Es decir que una persona viene con unos cubiertos y se puede llevar una olla agregando unos pesos”; dijo el vecino que reside en el barrio Iprodha del kilómetro cuatro.
María Ana Aguilar junto a sus hijos se apersonó muy temprano en la plaza. “Llegó el frío, mi marido es empleado en un aserradero, tenemos tres hijos y no podemos comprar camperas nuevas para todos. Llegue y, por tan sólo 150 pesos me llevé tres camperas usadas. Además aproveché y vendí ropa que le quedó chica a mi hija menor. Junté 120 pesos. Por consiguiente sólo tuve que pagar 30 pesos”.
La ropa se puede conseguir en muy buen estado desde los 30 pesos. “Tenemos remeras o caminas que no superan los 30 pesos”; dijo Carla Salvanovak que todos los sábado y domingos se instala en la plaza del kilómetro cuatro.
“Durante la semana recorro los barrios y compro ropa y los sábado y domingos la ofrezco en venta en esta plaza”.
A su lado Alejandra Merino dijo “al principio me dio un poco de vergüenza pero con el correr de las semanas y viendo que no me alcanzaba para vestir a mis hijos me acerqué a la plaza y con poco dinero los vestí a los cuatro”.
“También compré ropa para mi marido y para mí. Yo traje ropa que ya no usaba y la entregué en parte de pago”; dijo la mujer.
En cuanto a los libros, la mayoría hace canje. “Traje los libros que ya leí y los cambié por otros y agregué 50 pesos y me llevé libros de lectura”; dijo Gonzalo Viñuela.
También en el predio se puede conseguir toallas, manteles, servilletas. “Vengo a las 7:00 para conseguir un buen lugar y me quedó hasta las 12:30 y regreso a eso de las 15:30 hasta las 17:30, 18:00. No más por el frío”; comentó Catalina Sotelo, quien vende de todo. “Yo compro o troqueo de todo, juguetes, ropa, lo que sea”.
Todos coinciden que en cierta forma volvió el trueque. “Es parecido al 2001. Tenemos que rebuscárnosla como sea”; sostuvo Sebastián Murcillo.

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