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Misión jesuítica guaraní de San Ignacio Miní.

El pueblo se moviliza para administrar los vestigios de la misión jesuítico guaraní de San Ignacio Miní. Dicen que tiene el visto bueno del poder político, pero en la Comisión de Turismo de la legislatura no hay ningún proyecto en análisis. “Administrar para cuidar, no por el dinero”, asegura el intendente Romero.

 

Posadas (viernes 24 de junio). “Si bien el municipio debe tener participación, entiendo que al tratarse de un Patrimonio Mundial de la Humanidad hay que tener cuidado con las medidas que se adoptan y articular entre todos los sectores. El municipio es el primer eslabón ya que le pertenece el espacio físico pero no pueden estar afuera los demás estamentos del Estado, como la Provincia e incluso, la Nación”, estimó Joaquín Olivera, presidente de la comisión de Turismo de la Legislatura misionera, al ser consultado por el reclamo de la Municipalidad y pueblo de San Ignacio que busca la administración local de la reducción jesuítica de San Ignacio Miní.
La misión de San Ignacio Miní, junto con las de Nuestra Señora de Loreto, Santa Ana y Santa María la Mayor (emplazadas en Argentina) y São Miguel (en Brasil), fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1984. Las de Santísima Trinidad y Jesús de Tavarangué, en Paraguay, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1993.
La Municipalidad de San Ignacio libera una movilización popular que reclama la administración municipal de este atractivo turístico, hoy en manos de la Provincia.
“En la comisión de Turismo no tenemos ningún proyecto ni ninguna propuesta para trabajar desde lo legislativo este tema, pero si ingresa, tendremos que analizarlo de manera pormenorizada para lograr lo mejor para ese patrimonio y para el conjunto jesuítico que tenemos en Misiones. Entiendo que el Estado no se debe desentender de ninguna manera y acá hay que sumar para mantener este atractivo entre las propuestas turísticas más fuerte que tiene la provincia”, dijo el legislador.
De todas maneras, desde la Municipalidad de San Ignacio aseguran que desde el año pasado tenían el visto bueno del poder legislativo para avanzar en este tema. El intendente de San Ignacio, Esteban Romero, asegura que no persiguen un fin económico sino que quieren ser parte de la administración del atractivo, para su cuidado y promoción.

No están de acuerdo

Desde el arco turístico de Misiones se muestran contrarios a que San Ignacio administre la reducción. El propio ministro de Turismo, José María Arrúa, recordó que los patrimonios mundiales de la Humanidad no están en manos de los municipios aunque si está a favor que reciban parte del fondo que genera el atractivo cultural y turístico.
Por su parte desde la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (AMHBRA) tampoco comparten la intención de que la comuna de San Ignacio maneje el patrimonio jesuítico pero si con que reciba parte de la rentabilidad, aseguran.

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San Ignacio, Patrimonio de la Humanidad.
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