Santiago Ros anunció hoy cambios en las políticas de viviendas que financiará el Iprodha. Dijo que el Estado debe privilegiar a los sectores de necesidades básicas insatisfechas. Montado en el plan de Macri de llegar al 100% de los hogares con agua potable, aspira a regularizar la tenencia de la tierra a 80 mil familias y financiar la construcción de viviendas de madera. Se creará un Fondo Fiduciario que garantice el financiamiento y la seguridad de la inversión. Acuerdos con Apicofom y Amayadap.

Posadas (Martes, 6 de septiembre) El presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional anunció hoy cambios en las políticas de viviendas provincial. Será redireccionada en beneficio de los sectores con necesidades básicas insatisfechas, según explicó hoy Santiago Ros al defender los planes de inversión del organismo para 2017 en la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. Los nuevos planes dejarán de construir las tradicionales viviendas Fonavi de 55 metros cuadrados en terrenos de 10 metros x 30, para financiar la compra de terrenos de 7,5 metros de frente y la construcción de casas de madera. La decisión que, tiene la aprobación de las autoridades nacionales, deberá ser apalancada en acuerdos marco con las dos asociaciones empresarias del sector maderero, Apicofom y Amayadap.
El ingeniero Ros estuvo hoy en la Comisión de Presupuesto para poner en análisis junto a los diputados las proyecciones de obras para 2017 después de un año en que la caída de la actividad fue innegable como se informa en nota aparte. En los fundamentos de los cambios de orientación en las inversiones del Iprodha en viviendas se destaca que los problemas fundamentales detectados en el déficit habitacional se encuentran en los sectores NBI y en los sectores urbanos mayoritariamente asentados en terrenos sin títulos por lo que no pueden acceder a la infraestructura básica, como agua potable y cloacas.

Articulación con planes de Macri

Dijo Ros que analizando la demanda de alrededor de 115 mil familias sin viviendas propias que aparecen en las estadísticas, 80 mil de estas familias están asentadas en terrenos de los que no son propietarios.
Si este dato se cruza con la decisión anunciada por el presidente Mauricio Macri de llegar a 2019 con el ciento por ciento de la población asistida con el servicio de agua potable y el 70 por ciento del servicio de cloacas, el redireccionamiento de las inversiones en viviendas del Iprodha encuentra un anclaje en la realidad. Se hace viable y posible de contar con el financiamiento del Estado nacional. El Estado provincial concurriría así a dar respuestas a los sectores más vulnerables de la sociedad financiando la compra del terreno y de la construcción de casas de madera que, serían de menor tamaño que las tradicionales, pero de fácil ampliación. “Ustedes dirán que en 32 metros cuadrados no entran dos dormitorios, una cocina comedor y un baño, pero entran”, aseguró para revelar estadísticas escalofriantes. Afirmó que el 50% de la población de menos de 18 años vive actualmente en casas precarias y en terrenos intrusados. El 45 por ciento de los embarazos adolescentes se dan en estos asentamientos, donde se registran el 40 por ciento de las violaciones intrafamiliares. Entre el 25 y el 30 por ciento de los habitantes de la provincia se encuentran en este estado de necesidades. Es la referencia que se debería tomar para evaluar el programa que contempla una vivienda mínima posible pero asentada en tierra propia. Además de tener el respaldo de la Nación, el programa demandará también la planificación del uso del suelo en los municipios. Aventuró incluso Ros que en tal sentido se generarán modificaciones en la política fiscal para combatir la especulación inmobiliaria. No culpó en este sentido a los especuladores sino al Estado que habilita con sus políticas el mal uso de la tierra.
Insistió Ros en los cambios registrados en el orden nacional y consideró que las nuevas políticas abren posibilidades que antes estaban vedadas por las rigideces de los planes que se bajaban desde el orden nacional. Además, confiado en los cambios que se están registrando en el sector financiero auguró que la clase media podrá tener acceso a otro tipo de créditos hipotecarios.
Dependencia de la Nación
El ingeniero Ros hizo un detallado análisis de los recursos con los que se estima contará el Iprodha el año que viene y a la vez un detallado informe sobre las obras planificadas.
Un dato a tener en cuenta es que el plan de obras del Instituto proyectan una inversión de 5.263 millones de pesos en 2017, pero el origen de los Recursos dependen en más del 60% de los giros de la Nación, y como se informa aparte, no siempre están disponibles. Valga como ejemplo que el cien por ciento de los 150 millones de inversión que demandará la construcción del Instituto de Medicina Tropical en Iguazú tienen financiamiento nacional. Y así hay muchas obras pendientes de los aportes de la Nación.
Hay que subrayar asimismo que el Iprodha no sólo construye viviendas sino que también participa en la ejecución de inversiones destinadas a otras áreas de gobierno. En Salud hará obras por 683 millones de pesos, equivalentes al 13% de su inversión; en Educación, área en que figuran 63 obras, la inversión prevista asciende a 512 millones de pesos, equivalente al 9,7%, en Desarrollo de la Economía 248 millones, un 4,7% de sus erogaciones totales que al área de Bienestar Social destina la mayor parte de su actividad por 3.770 millones de pesos lo que representa 71,5% del total.
El Fondo Fiduciario
La alta dependencia de los recursos de origen nacional que administra el Instituto queda demostrada en los pocos datos que trascribimos. La caída de la construcción este año es más que una evidencia como se informa aparte. Pero lo que hay que remarcar es que no sólo afecta al déficit habitacional por la parálisis de las obras, sino al trabajo de los obreros de la construcción y al funcionamiento de las empresas. El nudo del problema es el financiamiento y el mecanismo de pago de los certificados de obras. En una economía inflacionaria, los mayores costos obligan a redeterminaciones que nunca llegan a tiempo.
El tema es estructural. Para enfrentarlo, Ros se mostró entusiasmado y optimista por la recepción que tuvo en el gobierno nacional la idea de conformar un Fondo Fiduciario que asegure el financiamiento y otorgue seguridad a los inversores. Anunció Ros que el Fondo sería constituido con 2/3 de recursos nacional y 1/3 provinciales. Considera que el mecanismo es indispensable para que las empresas misioneras del sector maderero, que han demostrado capacidad técnica y calidad, puedan invertir en un contexto con reglas claras. Se rompería así el círculo vicioso que en toda economía en vías de desarrollo existe entre inversión y demanda. El Estado aseguraría la construcción de viviendas de madera para cubrir la demanda de 80 mil familias y las empresas podrían invertir en calidad y volverse competitivas. Ros dijo estar advertido de la necesidad de acordar el esquema con las asociaciones empresarias de la provincia para que los de afuera no se fagociten el mercado misionero.

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