Los diputados Wipplinger y Velázquez se pronunciaron hoy a favor de la conformación de un Consejo Económico y Social nacional en función de lograr los consensos necesarios para salir de la crisis económica. Marcaron como paradojal que el gobierno de Macri no genere expectativas favorables a la inversión que muestra una caída pronunciada en el año. En declaraciones a este sitio consideraron que el gabinete de Macri no entiende la lógica de las economías regionales. Sin mercado interno y sin competitividad para exportar “nadie va a invertir en la Argentina”, aseguraron

Posadas (Jueves, 8 de septiembre) Ante el deterioro económico en un escenario de caída del consumo y una inflación que en el año estará en alrededor del 45%, los diputados Claudio Wipplinger y Ramón Velázquez coincidieron hoy en que es urgente que Mauricio Macri convoque a un consejo económico – social para unificar medidas y programas de mediano plazo”. En declaraciones a este sitio se mostraron críticos, no del rumbo económico, sino de insensibilidad social y el aislamiento político del Presidente. La opinión de los diputados que además de la representación política expresan los intereses del mundo empresario y la clase trabajadora respectivamente, adquieren una significación política sustancial para el momento político. Los estrategas del PRO están pensando en postergar las decisiones más radicalizadas del diseño económico hasta después de las elecciones del año que viene. A las presiones del poder concentrado argumentan que se necesita mayor respaldo político para llevar el ajuste y la desregulación hasta las últimas consecuencias. Lo cierto es que sea por lo que llaman “la pesada herencia” o por la lentitud o gradualismo en la aplicación de las reformas estructurales, el resultado en la economía real muestra una situación distinta a los anuncios que celebra el Gobierno. Lo más paradojal, es que según las estimaciones privadas, por ejemplo, las de Orlando Ferreres, la inversión cayó 5,1% anual en el acumulado a julio. A nivel desagregado, los indicadores varían sectorialmente, pero los indicadores que hacen a las economías regionales muestran caídas pronunciadas como en la construcción por la paralización de la obra pública o la destrucción de puestos de trabajo en la industria de la madera por la apertura indiscriminada de las importaciones.

“Están encerrados en una burbuja”, opina Wipplinger para enfatizar sus críticas a la centralidad que le da el gobierno nacional a la propaganda que no se corresponde con la verdad de los hechos. “Le dan más bola a Durán Barba que a los indicadores económicos y sociales”, dijo. “No escucha, Macri no escucha”, agregó con dramatismo el diputado Velázquez, que sigue teniendo un pie en el sindicato de camioneros y en consecuencia mantiene contactos permanentes con Moyano. En consonancia con declaraciones formuladas por la dirigencia del massismo o el propio Eduardo Duhalde, rescató la propuesta de conformar un Consejo Económico Social que siente en la misma mesa a todos los sectores como hizo, precisamente Duhalde para lograr gobernabilidad después del estallido de 2001.

Wipplinger insistió en que el gabinete de Macri no entiende la dinámica de la economía real y menos los problemas propios de las economías regionales. Considera que a pesar de los discursos en defensa del federalismo en los hechos acentuaron problemas estructurales.

¿Pero los Ceos de Macri no entienden la economía real?, se le preguntó con sorpresa. “Es así”, reafirmó el diputado de Trabajo y Progreso para explicar (o explicarse) que son expertos cada uno en lo suyo pero no tienen una visión integral de la economía. Observó en ese sentido que no tienen mercado interno y tampoco alientan las exportaciones con las medidas y a la vez defienden una apertura indiscriminada que afecta a las empresas pequeñas y medianas como se está a la vista en el sector foresto-industrial de Misiones. “No se puede exportar sin competitividad”, subrayó. En la misma sintonía, Velázquez, que trabajó en la empresa de Wipplinger, denunció que las empresas de Trasporte en Misiones están al límite y reveló que Sauer ha tenido que suspender a 35 trabajadores.

“¿Qué empresario va a venir a invertir si no tiene mercados, ni interno ni de exportación?” se preguntó retóricamente Wipplinger. Sostuvo que para fomentar la inversión también hay que pensar a largo plazo. Insistió en que no existen casos de desarrollo exitosos que no hayan logrado movilizar el ahorro interno hacia inversiones productivas, con lo que deslizó una mirada crítica al proceso de sostener la inversión sólo con el financiamiento externo para apalancar el crecimiento.

“La seguridad jurídica que pasa por la seguridad política –agregó Velázquez- Macri la puede lograr rápidamente si llama a una mesa de concertación”

También Duhalde y Lavagna

La convocatoria a la conformación de un Consejo Económico y Social, como prédica, diríamos doctrinaria del sindicalismo peronista, fue planteada por el diputado camionero también para la Provincia en un proyecto de ley que presentó en el parlamento misionero. No es un proyecto antojadizo de los dos diputados misioneros, ya fue formulada por Duhalde hace unas semanas después de una larga reunión que hubo de mantener con el Papa Francisco. El ex presidente 2002/2003 consideró entonces, que Macri “es un poco duro para escuchar” y “tiene problemas con las relaciones humanas”, y para que le duela lo comparó con la “soberbia de Cristina Kirchner”. Destacó que Cambiemos parece seguir en campaña permanente: “el Presidente habla de ir todos juntos y después termina aislándose”. En un reportaje en Radio La Red, consultado sobre el rol de la oposición, el ex gobernador bonaerense dijo que “en momento de crisis hay que juntarse, hay que acordar políticas de Estado y tener un compromiso ético muy firme” y sin embargo juzgó que “no” ve “a la dirigencia ocupada de buscar estos acuerdos”.

Esta semana, el diputado marco Lavagna, hijo de quién fuera ministro de Duhalde y de Néstor Kirchner, volvió sobre la necesidad de conformar un Consejo Económico y Social para salir de la crisis. Por lo pronto consideró que será necesario consensuar muchos temas que pasarán por el Congreso. Indicó como principales “el presupuesto, la reforma política, la discusión de ganancias, cuestiones que tienen que ver con leyes de empleo y va a venir de Senado la ley que regula la participación público-privada en obras públicas”. Por eso puntualizó que “el oficialismo va a necesitar de mucho consenso porque hay muchas cuestiones que tienen que ver con temas sociales, y vemos que en estos temas de sensibilidad social que el gobierno está yendo para otro camino”.

Por eso instó a convocar a “un consejo económico-social para lograr consensos para medidas y programas de mediano plazo”, y también se manifestó a favor de “buscar la recuperación del poder adquisitivo”.

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