Massa desembarco en Posadas como candidato a presidente en 2019. Con la pretensión de ir conformando una alianza que trascienda al peronismo repite la vieja práctica de imponerse desde Buenos Aires. En una movida más que dudosa “destituyó” a Ramón Puerta como referente local para ungir a los Velázquez del sindicato de Camioneros. Parece no tomar en cuenta que la dinámica de las sociedades en la nueva acumulación política se planta en lo local en defensa de las autonomías. La dirección ahora es de la periferia al centro. Los Massa entonces, necesitan más de Puerta que los Puerta de los candidatos nacionales.
Por Carlos A. D´Onofrio

Posadas (Viernes, 30 de septiembre) Como la mayoría de los porteños, los operadores de Sergio Massa no terminan de entender las dinámicas de las sociedades de cada provincia. Instalados como opciones por toda la maquinaria del poder fáctico desde los sets de la televisión están convencidos de que pueden desembarcar en cualquier distrito con espíritu de intervención. Es la sensación que dejó la visita de Massa a Posadas la semana pasada cuando fue declarado huésped de honor por el Concejo Deliberante, distinción que nos preguntamos si podría recibir también a Nicolás del Caño, otro candidato a presidente, si eventualmente llegara a Posadas.
Hablamos de espíritu de interventor ya que lo central de la visita de Massa fue la unción de los Velázquez de Camioneros como sus delegados en Misiones. Sin ninguna sutileza destituyó como referente a Ramón Puerta. Primero soltó el exabrupto de que él no es una franquicia de Coca-Cola. Después que hay políticos que se cuelgan del saco. Y finalmente con mayor delicadeza lo jubiló al negarle como embajador el derecho a hacer política partidaria.

La unción de los Velázquez
Esta actitud, ingrata, motivó la reacción de los puertistas y de sus medios. En Misionescuatro hoy se interpreta que la reunión política que mantuvo el bonaerense en Posadas se puede asociar a “los tentáculos de Rovira” para controlar a las oposiciones. Después de hacer un recorrido, diríamos para las cámaras, por el puente y la feria forestal, y dar entrevistas, estuvo en una reunión junto con el Vasco De Mendiguren y Cecilia Moreu que lo acompañaron en el desembarco. Participaron en la mesa, Adolfo Velázquez, Ramón Velázquez, Alejandro Velázquez, Rojas de Velázquez, Pepi Wipplinger, Claudio Wipplinger, los seis vinculados al sindicato y empresas de camioneros. Además, el diputado Víctor Kreimer y los alfonsinistas María Losada y Hugo Escalada. Más allá de lo que se haya podido conversar en esa mesa, es evidente que Massa elige a la familia Velázquez como delegados o representantes o dueños de la franquicia Massa en Misiones. La composición de la mesa tiene que ver con los lazos que el ex candidato, que se sigue moviendo como candidato, tiene con una pata de la UCR. Hay que tener en cuenta que Gerardo Morales fue consagrado gobernador de Jujuy llevando a Massa en la boleta y que aquí, del otro lado del Arco el referente de su espacio es el alfonsinista Nito Artaza que está tejiendo alianzas con Camau Espínola. Atribuirle a Rovira la capacidad de armar esa mesa y extender sus tentáculos hacia semejantes movidas es, por un lado reconocerle atribuciones políticas de una dimensión poco habitual en la provincia, pero al mismo tiempo, al suscribir la movida de Massa a una lectura conspirativa, es cerrarse ante una realidad adversa. Los psicólogos dirían que es “racionalizar” para negar el dolor sostener que todo esto es de infiltrados roviristas y que “de hecho, Puerta es el único dirigente al que Rovira no puede controlar”, como se sostiene en Misionescuatro.

Candidato en campaña
Descartada la posibilidad de que Massa haya llegado a Posadas traído por un largo tentáculo de Rovira, interpretamos la visita como un “desembarco” de un candidato permanentemente en campaña. Nadie le puede creer a un pretendiente a la Presidencia cuando dice “a mí me parece que hablar de fórmula, elecciones, este año es una burla a la gente”.  Precisamente la burla es negar que está en eso y que llega a Misiones para ir conformando una alianza o sencillamente abulonar sus relaciones con los Moyano. Pretensión que no hay que descartar en la elección de la nueva franquicia o representación comercial de la marca Massa en Misiones.  Las obviedades que dijo sobre el ITC, la apertura comercial y el manejo del FET, fueron bien de campaña. Dice lo que la gente quiere escuchar

Puerta es Ramón, Massa…
Las metáforas de la franquicia y de colgarse del saco que pronunció Massa siempre con la sonrisa de Colgate, remiten a viejas prácticas partidocráticas. Buenos Aires decide hasta los candidatos a diputados por las provincias. Si algo cambió en la política misionera desde 2003 es precisamente la ruptura con los capangas del país central. La irrupción de la Renovación en el tablero político de Misiones tuvo anclaje real, precisamente, porque interpretó las demandas de la sociedad por una mayor autonomía en la toma de decisiones. Por supuesto que las dependencias financieras existen, pero el posicionamiento autónomo desde lo político es una característica de época. Rovira lideró el proceso de ruptura en Misiones, pero Urtubey habla el mismo idioma en Salta y de la Sota replica eso del “cordobesismo”. Es un rasgo de la representación partidaria que se acentuó en el siglo XXI.
En este escenario, se puede arriesgar la hipótesis de que es Massa el que necesita de Puerta y no a la inversa. En Misiones, Puerta es Ramón y Massa no tiene nombre propio. Es más que un juego de palabras. Unión Popular o el puertismo en Misiones tiene su significación propia. Con un piso electoral alto expresa lealtades y construcciones. Puerta es Ramón, pero Massa no tiene lugar en el imaginario como expresión de las demandas de sectores y clases sociales. No es más que una marca colocada en las góndolas de los supermercados, como él mismo lo deslizó cuando desde lo más profundo de su inconciente dijo la verdad aunque en forma de negación: “no soy”, en realidad se interpreta como “soy una franquicia de Coca-Cola.
Las fotos también develan. Massa se fue colgando en Facebook y Twitter la foto con Adolfo y Alejandro Velázquez.  Puerta pudo haber colgado la foto con el senador Pichetto o con el gallego de la Sota. Desde la Embajada en Madrid no necesita la dispensa de nadie para hacer política como lo hizo siempre.

Con esas frases hechas y ocurrentes, fabricadas con el ingenio del marketing publicitario, Massa en realidad se cierra a un debate que pueda esclarecer posiciones en beneficio de la gente. Parece pescar votantes y no convencerlos.  Por ejemplo, cuando Massa dice que el gobierno tiene cosas buenas y errores, en sustancia no dice nada. El debate que pretenda centrarse en frases grandilocuentes como “cerrar las importaciones”, en concreto cierran el debate de ideas. Lo que hay que poner en cuestión es el rumbo y el modelo de acumulación. Eso Massa no lo discute. Lo esconde. En cambio se sabe que Puerta defiende el rumbo y se posiciona a favor del modelo de acumulación y distribución del capital que definen las políticas de Macri pero con un matiz peronista. En síntesis, no creemos que el apoyo o el ninguneo de Massa le quite votos a Puerta en Misiones

Anuncios