En la sala Kowalski del Centro Cultural Vicente Cidade fue presentada la novela del autor posadeño, ingeniero y licenciado en letras, Osvaldo Mazal, docente de la materia “Teoría y metodología del discurso literario” en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones.

Por Samanta Silogero

De gris esmeralda a marrón rojizo debido a las lluvias se transforma el Zaimán.
¿Darwin remando en el viejo Club Rowing en vez del Thamesis como lo indicaría la tradición? Es que esta novela, ganadora del primer premio 2014 del Fondo Nacional de las Artes, tiene tres dimensiones temporales presentadas mediante un montaje paralelo y múltiples nacionalidades protagonistas: ingleses, brasileros, rusos, misioneros.
Si yo escribiera una novela y la presentara a un concurso quisiera que el jurado estuviera compuesto por Gabriela Cabezón Camera, Washington Cucurto y Iosi Havilio. Solo falta Fabián Casas (aunque en ese casi habría que resignar a Cucurto). El primer premio que otorga este concurso es ser leído por estos, de los más grandes autores argentinos contemporáneos.
La novela no sé si está hecha para eso, pero uno parece leyéndola para comprobar que Darwin, Marx y Macedonio no solo tenían en común la barba. Para algún desprevenido cabe aclarar que Macedonio es Macedonio Fernández, que supo andar por Posadas, tierra nativa de Mazal; el tratamiento coloquial se debe a seguir la línea de la novela que se refiere a Proust como Marcel el memorioso, etc.
El acápite Una novela inclasificable, y los numerosos epílogos, son guiños a la manera de titular que tenía Macedonio, y acaso ironiza con las actividades clasificatorias, taxonómicas, del propio naturalista ¿y poeta? Inglés, quien, deslumbrado, se dirige a nuestro pago como “…ese país feraz…” mientras cavila sus hipótesis evolutivas al estilo Adriano en sus memorias, y, como siempre pasa cuando la cavilación y el viaje son vividos intensamente, encuentra el amor. Y, como siempre sucede cuando asoma el amor, asoma la poesía.
¿Y por qué haber empezado esta reseña con los colores del Zaimán? Tal vez porque el mismo libro empieza hablando de colores: del verde de la selva que también es el verde de los tréboles con los que San Patricio enseñaba a los Británicos compatriotas de Darwin la trinidad cristiana.
Realmente el lector puede encontrarse en este libro con La gran novela del mundo, cuyo apenas un apéndice es El origen de las especies, o por lo menos con La gran novela Misionera, ya que lo es.
Darwin poeta es la primer novela que publica Mazal, a sus 60 años. Lección para los escritores ansiosos de fácil publicación.
Publicada con un excentriquísimo diseño por Aurelia rivera libros, con un exceso de plastificado y tatuajes, la novela es efectivamente una serpiente enroscada pero la cabeza es claramente visible. Basta leer bien y encontrarla.

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