A 35 años del inicio de la guerra para recuperar las islas del Atlántico Sur, el intendente Norberto Aguirre, rompió un silencio que mantuvo durante años como veterano de Malvinas. Consternado por la salud de muchos ex compañeros combatientes, rescata la valenía de muchos, pero muestra su indignación por el comportamiento de algunos oficiales y suboficiales y afirma que en la guerra se cometieron delitos de lesa humanidad.

Por Alejandro Fabián Spivak

Eldorado (Sábado, 1 de abril) El intendente de esta ciudad, Norberto Hermes Aguirre, es veterano de guerra de Malvinas. Muy esporádicamente habló de lo que vivió en las Islas entre abril y junio de 1982. Como suboficial del Ejército de un regimiento asentado en Córdoba le tocó participar en forma activa del conflicto. Ni bien regresó de la guerra pidió la baja en el Ejército “por las atrocidades” que, según relató, “hicieron muchos suboficiales y oficiales contra los soldados”.

En 2012, regresó a Malvinas. Este periodista vivió junto con él ese regreso. Pasaron cinco años, pero Aguirre, nunca quiso hablar de lo que sintió al pisar los campos de batalla, el cementerio de Darwin donde descansan los restos de los soldados argentinos, caminar por las calles de las islas e inclusive abrazar a un ex combatiente inglés. Ahora decidió hablar sobre esos ocho días en que duró su visita a las Islas Malvinas.

El Papa Francisco recibió a Aguirre hace un año, el 31 de marzo de 2016, en la audiencia de los miércoles. Estuvo acompañado por este periodista. En la oportunidad el Pontífice le expresó que “las guerras no sirven para nada. Nada justifica un conflicto. Sólo sirven para destruir”. Aguirre va por su quinto mandato al frente de la comuna de la ciudad misionera de Eldorado. Fue electo por primera vez en 1999 y reelecto en 2003, 2007, 2011 y 2017.

-¿Cuál es la deuda que usted cree que hoy tiene la sociedad con los veteranos de guerra?

-Una de las deudas que aún se tiene es la contención del veterano de guerra. Es lamentable que a 35 años de la Guerra de Malvinas la cifra de veteranos suicidados supere los 500. Esto es muy triste. La secuela que dejó, principalmente a la familia del veterano de guerra y a sus hijos se sigue profundizando. La misma situación la están pasando muchos ex combatientes. Es por ello que se debe trabajar con profesionales. Es decir que en distintas zonas del país debería haber lugares de contención para que se pueda asistir al veterano de guerra y de ser necesario a su familia también. Hay familias que no saben qué hacer con algunos camaradas de guerra. Me he enterado de casos muy tristes donde el ex veterano de guerra es marginado hasta por su propia familia. Lo tienen ‘escondido’ en una pieza. Insisto, las pensiones nacionales y provinciales son importantes, pero los políticos no le hemos encontrado la vuelta para solucionar el tema psicológico y social.

-¿Cree que algunos militares deberían ser juzgados por delitos de lesa humanidad debido a sus actuaciones en Malvinas, principalmente aquellos que estaquearon soldados, entre otras aberraciones?

-Sí. Hay denuncias realizadas y como soy un hombre que cree en la Justicia estoy convencido de que la Justicia actuará. Recuerdo que este tema lo hablamos con usted (dirigiéndose a este periodista) cuando estuvimos en las Islas Malvinas en 2012. Lamentablemente en una guerra aflora todo lo malo de una persona. Tener la muerte en la espalda hace actuar al ser humano de muchas maneras; inclusive de la peor. También aflora la parte buena porque sé de jefes militares que estuvieron en Malvinas que fueron solidarios con los soldados y como debe ser encabezaron las filas. Muchos no estábamos preparados para enfrentar una guerra. En mi caso personal yo tenía 20 años, era suboficial del Ejército en Córdoba y estuve al mando de una brigada de combate. Es sabido que hubo oficiales y suboficiales que no actuaron como debían. La justicia del hombre y la divina darán su veredicto. A mí me gustaría ver en el banquillo de los acusados a aquellos militares que no actuaron como debían. “Estoy convencido de que la justicia actuará”.

-La Corte Suprema de Justicia en cierta forma cerró la posibilidad de enjuiciamiento a quienes cometieron esos delitos. ¿Cuál es su opinión?

-Yo no entiendo en que se basó la Corte Suprema de Justicia en su momento. Me sorprendió el fallo. Los que cometieron esas atrocidades deben ser juzgados, más allá del paso del tiempo. Insisto, cometieron delitos de lesa humanidad y no debieran ser prescritos. Yo creo que se debe pedir la intervención de juzgados internacionales. El accionar de esos militares no puede quedar impune.

-Hace cinco años pudo volver a Malvinas. ¿Qué recuerda de ese momento y de la semana que pasó allí?

-Es cierto. Nunca hablé de ese regreso. Recuerdo que no pude contener las lágrimas cuando pisé nuevamente suelo malvinense. Y durante los ocho días que caminé todos los campos de batalla, el cementerio de Darwin y hasta inclusive el cementerio donde están enterrados ex combatientes ingleses las lágrimas se apoderaron de mí. Fueron ocho días de muchos recuerdos. De emociones encontradas. Encontrarme con partes de fuselajes, balas, mochilas, con zapatillas, torpedos fue muy fuerte para mí. Estar en el cementerio de Darwin donde descansan los restos de ex camaradas fue un dolor indescriptible.

-¿Qué le quedó de ese regreso?

-Mucho. Hay un antes y un después de marzo de 2012. Hasta ese momento hay cosas que no tenía claras y al estar nuevamente en ese suelo argentino se me aclararon. Haber estado en Malvinas hace tres años cierra una etapa de mi vida triste, muy importante pero con mucho orgullo. Y me permitió homenajear a los soldados que quedaron allá.

-¿Qué sintió cuando en 2012 en Malvinas abrazó a un veterano de guerra británico?

-Algo muy fuerte imposible de explicar. Más allá de las diferencias que tenemos, vi cómo nos respetan. El veterano de guerra británico respeta mucho al veterano de guerra argentino. Yo no sabía eso. ¿Eso qué significa? Más allá de todo lo que se habló y que los militares de esa época nos escondieron cuando volvimos, el respeto de los británicos y el abrazo que pude darles a ellos después de 30 años muestra que los veteranos de guerra argentinos volvimos con el deber cumplido. Hicimos lo que pudimos. Dimos todo de nosotros con valentía y honor.”

-Seguramente que usted acompaña el proceso de identificación de los cuerpos de los soldados fallecidos y que se encuentran enterrados en el cementerio de Darwin…

-Primero quiero decir que no son cuerpo NN. Son soldados argentinos que todavía no fueron identificados. Por supuesto que sí. Esto es muy importante para los familiares. No puede ser que familiares no tengan el derecho de poner una foto o llevar unas flores a su ser querido que dejó su vida en Malvinas. Ojalá que se concrete el poder saber quién está debajo de la cruz blanca en el cementerio de Darwin.

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