Una emotiva carta escrita por Norberto Aguirre a su madre en medio de la guerra de Malvinas, puede ser hoy esclarecedora.  La misiva nunca se había dado a conocer públicamente. Aunque fue escrita durante los días de combate, la madre la recibió semanas después de haber terminado la guerra y cuando su hijo Norberto ya se encontraba en su casa.

La carta escrita a su madre durante la guerra por el actual intendente de Eldorado, entonces soldado en Malvinas, nunca fue publicada y hoy puede aportar datos sobre aquellos momentos.
Aunque fue escrita durante los días de combate, la madre la recibió semanas después de haber terminado la guerra y cuando su hijo Norberto ya se encontraba en su casa.
Misiones Plural accedió a este documento escrito hace 35 años, que hoy toma estado público.

Malvinas, 2 de Junio 82

Querida Mamá:

Hola, ¿cómo estás?, muy bien pues me alegro muchísimo, porque esa es mi única preocupación al igual que papá por supuesto. Son las 12 del día 2; o sea que recién empieza el día, estoy de guardia y para tratar de ahogar un poco la tensión que estamos viviendo porque estamos pasando los días decisivos del combate.

Quisiera que esta carta la entregara personalmente yo en tus manos y la voy a entregar porque tengo fe de que no me va a pasar nada porque Dios está de nuestra parte y conmigo, pero nunca se sabe; el destino de cada uno lo sabe únicamente él.

Te estoy escribiendo desde mi refugio, e hice fuego porque está bastante frío y con la luz que me da te escribo. Hace ya 40 días que estamos acá; te juro el tiempo pasó volando, los primeros días fue todo lindo, bueno lindo no fue ningún momento pero como todos teníamos ese entusiasmo de estar acá, nos olvidamos de todo.

Bueno te sigo escribiendo, acabo de ir a hacer un relevo y justo cuando terminé de hacer el último, los buques ingleses empezaron a bombardear, así que nuevamente a la carrera, al refugio. Son las 12,30 de la noche y siguen, están cayendo acá cerca, bueno digo cerca a 1 kilómetro, están tirando sobre las primeras líneas nuestras. Hoy, más bien digo ayer, fue el mejor día para mí, te digo el mejor día porque me sentía contento, con ganas de trabajar, no se fue el mejor día en que me sentía bien y todo se debe a que muy pronto, si Dios quiere, para bien o para mal, Dios no permita, va a terminar todo.

Hora 10

Buen día mamá, el día está lluvioso y hace frío, no tenemos nada que hacer  y estamos metidos en los refugios y sigo escribiéndote. Acabo de venir de mi cañón, lo fui a revisar como hago todos los días y hablé con los soldados míos; nadie quiere saber más nada, me dicen que no ven la hora que uno de esos proyectiles que tiran les caiga encima. Yo les hablo de cualquier cosa, les cuento estupideces y por algún tiempo se olvidan y están bien. Yo no sé cómo hago pero hasta ahora soy el único de los suboficiales y oficiales que tengo el mismo ánimo que tenía el día que llegamos a las islas, a veces te juro quiero mandar todo al carajo pero no lo demostré nunca porque tengo fe; pienso en ustedes que están bien y que no van a aflojar como no aflojé yo y que en ningún momento voy a bajar los brazos porque a estos piratas los vamos a correr ustedes y yo.

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