Sindicalistas y políticos de Misiones salieron ayer y hoy a repudiar la represión perpetrada contra docentes frente al Congreso nacional. Observan la doble moral del Gobierno que ahora reprime lo que antes promovía. Para unos es producto de la táctica electoral de profundizar la grieta, para otros la represión es necesaria para que cierre el modelo de ajuste.

Posadas (lunes, 10 de abril) Desde el sindicalismo y la representación política de Misiones se repudió la represión a docentes perpetrada ayer frente al Congreso nacional, con agresividad desmesurada, cuando intentaban armar un esquema alternativo al paro para seguir con los reclamos por el financiamiento educativo y la convocatoria a las paritarias nacionales.
Desde la Unión de Docentes de la Provincia, Udpm, se repudió la violencia de la represión y se informó que el secretario adjunto, Rubén Darío Caballero, estaba viajando a Buenos Aires para asistir al plenario de la Confederación y allí decidir los pasos a seguir. “Muy triste e innecesario”, reza el comunicado de la Udpm y agrega que “repudia los hechos provocados por la agresividad de la policía contra los maestros”. La secretaria general, Marilú Leverberg, a través de las redes sociales sostuvo: “Imagen que duele! Sin paros y con nueva estrategia de lucha #Escuelaitinerante, los maestros fueron reprimidos! Repudio total !!!!”. En su cuenta de Twitter, construye opinión al reproducir otros mensajes. Se puede resumir en el que sostiene que “ante el pedido de una mejor educación pública, el gobierno responde con palos y represión a los docentes” y promueve el hashtag: #MarchaPacifica.
Leverberg, viene apoyando el pedido urgente por la apertura de paritarias en el orden nacional. El incumplimiento de la Ley 26.075 por parte del gobierno nacional, incluso fue denunciado ante la Organización Internacional del Trabajo. El fallo de la jueza que ordenó convocar a las negociaciones paritarias tiene el fundamento de la Ley, explica Leverberg, Aunque haya sido apelado por el gobierno nacional, la dirigente misionera se muestra esperanzada “porque quedó claro ante toda la sociedad argentina que lo que reclamamos es justo, ya que  al salir un amparo de la Justicia a favor quiere decir que se evaluaron todas las argumentaciones que reclaman los docentes del país”, señaló hace unos días a Noticias del 6.
Leverberg aseguró que el reclamo es justo, sujeto a derecho y en  cumplimiento de una Ley. “Lamentamos la actitud egoísta del Gobierno nacional -que apenas conocido el fallo-, en lugar de habilitar una negociación con los gremios nacionales, dice que apelará.  Es decir, se siguen posicionando en lugar que los aleja de un encuentro con el sector”, expresó.

Máscaras

Al retwittear al periodista Fernando Oz, Leverberg asume la denuncia y desoculta las máscaras que utiliza la partidocracia. Un hallazgo la información que daba Clarín cuando Mauricio Macri y sus espadas de trincheras, Patricia Bullrich y Laura Alonso, bancadas desde la oscuridad de los Servicios, junto al ubicuo y todoterreno Eduardo Amadeo, le daban manija a las protestas docentes que se manifestaban durante el gobierno de Cristina Kirchner. Entonces, basta con leer la nota, justificaban las huelgas y las protestas como expresiones del país real que el “relato” kirchnerista ignoraba. Hoy, desde el gobierno, los mismos actores, Macri desde la Presidencia y la ex esposa del Canca Gullo en tiempos en que tiraba bombas, mucho antes de ser cooptada por las derechas, la ministra Bullrich, los mismos actores, decíamos, pero hoy revestidos con otras máscaras no dudan en reprimir las mismas demandas.

Represión: ¿táctica o estrategia?

Indagando en las redes, encontramos que el diputado nacional Maurice Closs, que tiene autoridad moral para hablar y condenador la represión que en sus ocho años de gobierno no ordenó nunca, también reprueba la violenta represión. Opina: “Cortar una ruta es delito. Instalar una Carpa Blanca en una Plaza es parte de la historia de las luchas docentes. Error y equivocada represión”. Contundente. Al seguir leyendo sus mensajes en Twitter, donde se expresa habitualmente, el día del paro general proclamado por las centrales de los trabajadores, consideró que “este es el mayor fracaso de estos tiempos. Más allá de marchas y demás, la mayoría de los argentinos quiere superar grietas y enfrentamientos”. Agregó este comentario al retwittear a la periodista Nancy Pazos, que al analizar las razones de la medida de fuerza y la reacción oficial afirmó que “Macri asumió prometiendo que iba a terminar con la grieta pero cada día la profundiza un poco más”.
Estas opiniones se inscribirían en la interpretación de la táctica electoral asumida por el gobierno nacional. Ante la falta de respuestas en la economía real que, por herencia o por gestión propia,  ha reducido el consumo popular, afectado a la baja el ingreso de las familias y de los salarios, mientras la macro no puede controlar la inflación y sigue abriendo la aduana a producciones extranjeras que desplazan a las pymes locales, resumiendo, ante la crisis económica, el gobierno decidió profundizar lo que se llama “la grieta” como táctica electoral. Espejar a Macri con CFK. Demonizar al kirchnerismo, a La Cámpora, y por contraste angelizarse. La fórmula es vieja: si existe el Diablo existe Dios. Y si Cristina es el Diablo, ya se sabe quién es Dios.  Lo que está diciendo Closs es que la grieta no fue el mensaje de Macri al asumir la Presidencia de la Nación en 2015. Pero si bien la polarización genera la mística de los fundamentalismos, lo que se advierte es al mismo tiempo provoca enfrentamientos que no ayudan a construir. Además, como observan, también desde el sector empresario que aplaude pero no invierte, con grieta nunca se podrán concretar las reformas estructurales que Macri pretende introducir por la sencilla razón de que dinamita los consensos insoslayables para los cambios de largo plazo. Con la grieta se acentúa la Argentina pendular, entre el neoliberalismo y el populismo.

El secretario general de la Adunam, Aníbal Velázquez, que también salió a repudiar la violencia de la policía con los docentes, le dio una vuelta de tuerca al cuadro de situación. Si bien admite que la profundización de la “grieta” existe, interpreta que tiene un contenido de fondo oculto, que es mucho más grave que el ingrediente electoral de polarizar. “La grieta es para confundir”, afirma para enfatizar que “este modelo no se impone sino con represión”. Destaca en ese sentido que el macrismo considera al salario un costo de las empresas y no ve ni el rostro humano del acceso al consumo ni la teoría económica, que desde Kalecki y Keynes, se ha comprobado que es esencial para generar inversiones y no a la inversa como explica la ortodoxia, el Fondo Monetario y los Bancos. “La grieta no es entonces una mera táctica electoral sino la planificación del odio para justificar la represión”, subrayó Velázquez.

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