Alberto Re culpa a la víctima. La respuesta a la protesta (y al problema) es la distribución de las responsabilidades por partes iguales, desconociendo las relaciones sociales no igualitarias que enmarcan las relaciones entre la industria y los que producen la materia prima para la elaboración de la yerba mate.

Posadas. Desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) trasladan la responsabilidad que les compete como órgano de fiscalización al responsabilizar al productor por el incumplimiento de los precios laudados por la Nación: “si vendemos la materia prima por debajo del precio oficial y en los papeles hacemos figurar lo contrario, eso nos limita la fiscalización”, explicó el titular del organismo, Alberto Re, desconociendo la presión que la industria ejerce sobre los productores.
Es, justamente eso, lo que denuncian sistemáticamente aquellos que se ven obligados a aceptar esa práctica. Y además, reclaman que el Instituto que comanda Re arbitre los medios para que esas prácticas desaparezcan y sea sancionadas, mientras el funcionario prefiere leer la coyuntura de un país ideal en lugar de trabajar sobre el país real.
Alberto Re culpa a la víctima o distribuye, al menos, en partes iguales las responsabilidades. Es la lógica de la sociedad que entiende que la culpable de la violación es la que llevaba la pollerita demasiado corta. Y no el que altera la linealidad de los hechos.
Un parte de prensa del Inym -emitido este lunes 10- define el escenario al distribuir responsabilidad. Omite el funcionarios en sus declaraciones recordar que los productores le piden que ponga en marcha los controles con las herramientas que tienen para terminar con esas prácticas. O que busquen nuevas herramientas, acuerdos, modificaciones o acciones que vayan a definir el escenario para la película ideal, con moraleja incluida, que propone el titular del instituto estatal más cuestionado de la región.
“Esto es una cadena, donde cada uno tiene que poner su parte para lograr el cumplimiento del precio”, dice el funcionario en sus primeras declaraciones públicas después que los productores tomaron la organización, acamparon por una semana para exigir que cumplan las funciones que les compete y lo obligaron a escuchar los reclamos. La respuesta a la protesta (y al problema) es la distribución de las responsabilidades por partes iguales, desconociendo las relaciones sociales no igualitarias que enmarcan las relaciones entre la industria y los que producen la materia prima para la elaboración de la yerba mate.
De todas maneras advierte que el Inym “saldrá a fiscalizar con las herramientas que tiene, que son pocas y que para mejorar salimos a buscar las herramientas de la Dirección General de Rentas (DGR) y de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)”, recordando, la máxima que distribuye culpas: “en una transacción comercial es tan responsable el que vende como el que compra; acá tenemos que tomar conciencia que si vendemos la materia prima por debajo del precio oficial y en los papeles hacemos figurar lo contrario, eso nos limita la fiscalización”.
Y anuncia, dos semanas después, lo que todos los sectores explicaron hasta el cansancio: “el Gobierno nacional se comprometió con fondos y la Provincia anunció gestiones ante el Banco Macro para créditos para el pago de la cosecha; nuestra Institución saldrá a financiar los intereses; los productores tienen que exigir el precio oficial y mostrarlo en papeles, y la industria debe cumplir con lo establecido por Ley”.
De todas maneras, admite también que les queda por delante “un trabajo muy grande, que es lograr el cumplimiento del precio oficial” para volver a la distribución de responsabilidades, ya que ese cumplimiento de precios es “una tarea que involucra a todos: desde el productor hasta el molinero”, en referencia al laudo de la Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, que fijó en 6.012 pesos la tonelada de hoja verde puesto en secadero, y en 22.202 pesos la tonelada de yerba mate canchada puesta en secadero para el período de cosecha del presente mes de abril, tal como recuerda el parte de prensa del organismo.

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