El diputado misionero, Jorge Franco, demandó se contemple a las provincias en la reglamentación de ley de gratuidad del servicio eléctrico para enfermos electrodependientes que ayer tuvo media sanción en la Cámara Baja. En contrapunto con el miembro informante, consideró que la Nación debería acompañar en términos económicos y que el consenso alcanzado debe tener sentido federal.

Posadas (Jueves, 20 de abril) El diputado Jorge Franco demandó que se contemple especialmente a las provincias como Misiones en la reglamentación de la ley de gratuidad del servicio eléctrico para enfermos electrodependientes que, ayer tuvo media sanción en la Cámara Baja del Congreso de la Nación. Al exponer en el debate como presidente del bloque de diputados renovadores misioneros levantó, como siempre lo hace, las banderas del federalismo. Destacó ante todo el consenso generalizado entre oficialismo y las oposiciones para sancionar una ley que “aunque parezca pequeña generará grandes cambios”. Pero al  mismo tiempo, al demandar que esos consensos se extiendan al tratamiento de los problemas específicos de las provincias como Misiones, Franco desoculta la existencia de desigualdades estructurales entre los grandes centros urbanos y la periferia. Es así que reclamó en el debate, que al reglamentarse la ley, se contemple a las provincias electrodependientes como la nuestra, que es de recordar no tiene el servicio de gas natural, y que al estar alejadas deben pagar el costo extra del trasporte de la energía. Esta asimetría es la que no aparece en el consenso alcanzado para sancionar la ley y que Franco pone sobre la mesa para considerar que la Nación debería acompañar en términos económicos a las provincias como Misiones.  Recordó en ese sentido la desilusión del interior cuando al aumentarse las tarifas de los servicios de electricidad el año pasado, no se contemplaron las inequidades y el aumento fue parejo para todo el país.

No alcanza sólo con la adhesión de las provincias

En su exposición, el diputado misionero dijo: “en principio quiero decir que esta es una de las leyes que uno tiene ganas de acompañar con mucha fuerza. Sucede con otras, pero ésta es especial, porque son las pequeñas leyes las que producen grandes efectos, valga el juego de palabras. Quienes alguna vez tuvimos que estar al lado de una persona enferma sabemos lo que significa cuando a fin de mes no se puede pagar la factura de luz y este insumo se necesita para su calidad de vida. Hoy muchas veces nos referimos a la calidad de vida.  Señor presidente: quiero hacer un comentario. Sería bueno que esta ley federal –no me quedaron claras algunas cosas- también se aplique en las provincias. Me van a decir que sí, que simplemente tienen que adherir. Sin embargo, la Nación debería acompañar en términos económicos para que a las provincias se les facilite el hecho de poder aplicar esta ley. Pero sucede que hay muchas provincias que también son electrodependientes. El transporte, por lo menos en mi provincia ‑seguramente algún colega va a estar de acuerdo-, es lo que más incide en el costo de la electricidad. Seguramente a las personas que viven en Misiones, en Tucumán o en otras provincias les cuesta mucho asumir con sus bolsillos el costo de la electricidad”.
De esta manera Franco dio una vuelta de tuerca al razonamiento del miembro informante por el PRO, Luciano Laspina. El referente santafesino había destacado que  “la ley invita a adherir a las provincias. “Todos sabemos –admitió- que la Nación puede condonar las tarifas en lo que respecta a la jurisdicción nacional bajo su regulación, lo que implica la generación, el transporte y, en el caso del área metropolitana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, también la distribución a través de Edenor, Edesur y otras empresas. Esto no ocurre en las provincias, donde la distribución depende de regulaciones y empresas de alcance provincial, tanto públicas como privadas. Entonces, vaya aquí también el pedido formal para que aquellas provincias que no cuenten con una ley de electrodependientes como la que se propicia mediante el proyecto en consideración adhieran a ella a fin de poder brindar la gratuidad absoluta de la tarifa eléctrica a los electrodependientes de todo el país”.
Sutilmente, Laspina deja nuevamente bajo responsabilidad y bajo los recursos provinciales la adhesión a la ley. Franco agrega más datos al recordar que “cuando aquí se discutió la tarifa de la electricidad se dijo que aumentaba porque era injusto o inequitativo que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se pagara una tarifa y en el interior, otra. Todos quedamos contentos porque dijimos que íbamos a poner un manto de equidad y de justicia sobre un reclamo que veníamos haciendo las provincias. ¿Sabe qué pasó, señor presidente? A aquellas personas enfermas de la provincia de Misiones se les aumentó la electricidad en el mismo porcentaje que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero con un problema, porque ya pagaban mucho. Y doña Rosa, que pagaba 300 pesos, pasó a pagar 1.300, y ahora 1.800. Me gustaría que cuando desde el poder central discutamos algunas decisiones como esta tengamos en cuenta que todavía en algunas partes seguimos siendo postergados”. Insistió con la comparación lisa y llana desde el bolsillo: “es cierto que en la Ciudad Autónoma pagaban 30 pesos y que hoy pagan 130 y que van a pagar 200 o 300 pesos, pero a doña Rosa en Misiones, le aumentaron a 1.800, y si tiene un familiar con EPOC o con fibrosis quística, como aquí se dijo, seguramente el trance le va a resultar doloroso.  Por eso, más allá de aplaudir y felicitar la sanción de esta ley, a sus autores y a los integrantes de las comisiones que ayer discutimos y aprobamos rápidamente este dictamen, quiero decir que cuando se promulgue se debería tener en cuenta el hecho de que las provincias van a necesitar una ayuda del poder central para que también los pacientes electrodependientes del interior tengan el mismo beneficio que los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.

Registro Nacional de Electrodependientes

La Cámara de Diputados de la Nación, aprobó ayer por unanimidad y giró al Senado el proyecto de ley de Gratuidad del Servicio Eléctrico para Electrodependientes. La propuesta fue sancionada en una sesión especial convocada por el oficialismo con 211 votos afirmativos.  En la primera sesión del año, la Cámara analizó el dictamen consensuado en un plenario de comisiones, realizado el martes, redactado en base a una propuesta del ex funcionario y diputado kirchnerista Carlos Castagneto, con el fin de solucionar el problema de las personas que deben tener luz para utilizar aparatología o mantener la cadena de frío de sus medicamentos. El proyecto especifica que se denomina “electrodependientes por cuestiones de salud” a aquellas personas que requieran de un suministro eléctrico “constante y en niveles de tensión adecuados” para poder alimentar el equipamiento médico prescripto por un médico matriculado y que resulte necesario para evitar riesgos en su vida o su salud. Al abrir el debate, los diputados del FPV Alberto Ciampini y de Cambiemos Luciano Laspina destacaron el consenso logrado entre las diferentes fuerzas políticas para avanzar en la sanción de esta iniciativa, que debe ser girada para su revisión al Senado Nacional.
Laspina, al defender la ley explicó que “el proyecto establece la creación de un Registro Nacional de Electrodependientes, que dependerá del Registro Nacional de Discapacidad, de modo tal de quitar a las prestadoras –en algunos casos, privadas, y en otros, públicas- el derecho que han tenido hasta ahora de decidir quién debía ser beneficiario o no del subsidio, es decir, quién estaba categorizado o no como electrodependiente.  A partir de ahora eso quedará a cargo del Ministerio de Salud de la Nación, garantizándose, por un lado, la posibilidad de que aquellos que lo necesiten vayan a tener la gratuidad de la tarifa, que es lo que efectivamente asegura esta ley, y por el otro, evitar abusos, es decir, que el beneficio se otorgue a personas que no lo precisan”

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