El exsecretario de Comercio Interior de los Gobiernos K calificó a la gestión de Macri como oligarca. “Acá no hay izquierdas ni derechas sino oligarquías y los grupos concentrados también necesitan mercados”, dijo, corriendo el eje de la discusión de los grupos progresistas. Aseguró que la base material y la base espiritual se vuelven a juntar en la Argentina, donde el peronismo aporta la doctrina. Nos falta la correcta táctica electoral y estamos en condiciones de expandir nuestra revolución a Hispanoamérica y al mundo”, sostiene. “El mundo está en guerra, no por los territorios, sino para quedarse con el trabajo de los pueblos”, explica.

Por Raúl Puentes.

POSADAS. Guillermo Moreno es un jugador, protagonista de la política de los últimos años y un apasionado de la doctrina. Moreno es Moreno: “el peronismo es como la casa de tu mamá, con ese olor a la comida de tu vieja; te vas los viernes a comer por ahí pero el domingo, ese olor a sopa de verdura te hace volver. Bueno, eso es el peronismo; es la casa de la vieja”.
Político y economista, Moreno fue el secretario de Comercio Interior argentino desde 2006 hasta fines de 2013, cuando pasó a desempeñarse como agregado económico de la Embajada argentina en Italia, hasta el fin del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
De paso por Misiones para hablar sobre Puro Peronismo para la Victoria y la doctrina de Perón, mantuvo una entrevista exclusiva con Misiones Plural donde explicó el contexto político global para la vuelta del peronismo al Gobierno.
En ese sentido puso en relieve el escenario internacional, que hoy vive una guerra mundial, aseguró: “si, el mundo está en guerra pero no es una guerra para quedarse con el territorio de otro pueblo sino para quedarse con el trabajo de otro pueblo”, Además, destacó la vuelta a la unidad de Hispanoamérica (no habló ni de Iberoamérica ni de Latinoamérica) con México mirando hacia las Américas y con una Colombia con un tratado de paz convertido en el acontecimiento político más importante de los últimos años, “donde una vieja guerrilla fascista leninista firma un tratado de paz con un sector de la oligarquía nativa, con lo que pone claramente en valor a los proyectos nacionales y pone también en contradicción a los procedimientos y estilo de pensamiento de los sectores progresistas que acompañaron, incluso, nuestro proyecto. Hoy no te pueden explicar; lo que pasa en Colombia lo explicamos los nacionalistas porque una vieja guerrilla, combatiente, marxista lenisista, después de 60 años de guerra, firma un tratado de paz con un sector de la oligarquía. Esto es muy importante; es el acontecimiento más relevante de Hispanoamérica de los últimos años, auspiciado por su Santidad -el Papa Francisco-, y por Raúl Castro -presidente de Cuba-”.
Moreno se apasiona cuando define el contexto político global internacional e Hispanoamericano, donde está la Argentina hoy gobernada por un oligarca –dice- pero con una trayectoria de 70 años construyendo una doctrina donde el modelo de desarrollo es estrictamente nacional. “Somos los únicos que tenemos una doctrina que entiende y que puede explicarle al pueblo argentino, al hispanoamericano y al mundo, que se pueden poner en valor los valores nacionales sin odiar a los pueblos vecinos; esto es lo que nos diferencia, incluso con instrumentos de política económica que nos hace coincidir –en algunas cosas y en otras no- con lo que hace Donald Trump: coincidimos con la administración del comercio exterior pero no coincidimos, por supuesto, con que no hay que amar a los pueblos vecinos. El peronismo es un ejemplo de amor, al igual que el cristianismo”.
De todas maneras Guillermo Moreno admite que el mundo plantea hoy un desafío complicado donde Hispanoamérica compensa “con un desafío muy positivo” y la Argentina, con empresarios que “ya se dieron cuenta que no pueden mantener una tasa de ganancia en alta con este Gobierno al que caracterizamos como oligarca, lo que nos introduce al modelo de desarrollo local propuesto.
En esa línea, Moreno sostiene que el pueblo argentino es, como todo pueblo, la sumatoria de una base material y espiritual donde en los espiritual “estamos extraordinario porque uno de los nuestros hoy conduce la mayor religión del mundo, o una de las más grandes, y con empresas que se dieron cuenta que solo pueden valorizarse en un Gobierno que dé dimensión a lo doméstico -y no como este que lo dilapida- y por lo tanto, la base material y la espiritual se vuelven a juntar y cuando se juntan esas bases, solo falta la doctrina y la doctrina es el peronismo. Ahora, acá, lo único que nos falta es una correcta estrategia electoral para llegar todos juntos y eso es lo que estamos transitando. Con una táctica electoral correcta, más la base espiritual, la material y la doctrina, estamos en condiciones de expandir nuestra revolución a Hispanoamérica y al mundo”.

-Moreno, ¿cuántos peronismos hay?
-Hay uno solo. Dentro del peronismo hay distintas sensaciones y visiones como en cualquier familia pero el peronismo es uno solo y por eso va a estar unido. Estamos recorriendo el país y los compañeros piden “por favor únanse”. El peronismo es como la casa de tu mamá, con ese olor a la comida de tu vieja; te vas los viernes a comer por ahí pero el domingo, ese olor a sopa de verdura te hace volver. Bueno, eso es el peronismo; es la casa de la vieja. Lo que estamos haciendo entre todos es pelar las verduras, poniéndolas a hervir y en octubre te vas a comer la sopa.

-¿Y dónde está parado ese peronismo hoy?
-Me parece que naturalmente hay que contextualizar el mundo para tener claro dónde vamos a ejercer nuestra acción de Gobierno. El mundo está atravesando la tercera guerra mundial, como lo dice su Santidad –el papa Francisco- y está claro que cuando volvamos al Gobierno, seguiremos transitando esa guerra; guerra que se expresa en intereses económicos, que básicamente es la capacidad que tenga un pueblo de quedarse con la capacidad de trabajo de otro pueblo. Esa es la guerra de hoy, que no es para quedarse con el territorio de otro pueblo, sino con el trabajo de otro pueblo y eso hay que tenerlo muy claro, porque en función de la correcta caracterización, será las políticas.

-Una caracterización equivocada…
-Una caracterización equivocada te llevaría a una política equivocada. Tenés que defender el trabajo de tu pueblo, cosa que este Gobierno oligarca es lo primero que entregó. En esta guerra, por los puestos de trabajo, Macri entrega el trabajo argentino, porque decidió brutalmente sacarle la comida de la boca al pueblo, aumentando el precio de los alimentos para beneficiar a las mil familias dueñas de la tierra donde se hace la mitad de los alimentos que come el pueblo; y, por lo tanto, si el producido de esa tierra aumenta su precio, vos le podés cobrar más caro el alquiler de esa tierra, que es tuta; eso es todo lo que hizo Macri, así de simple: destruyó el mercado interno, abrió la economía y con eso se empieza a incrementar la tasa de desocupación por más que sean creativos en términos estadísticos entre el ministerio de Trabajo y la AFIP, que son las estadísticas bases sobre la creación o destrucción de puestos de trabajo.

-¿Cómo se recupera ese mercado?
-De ahí parte la primera medida de política económica cuando volvamos a tener al peronismo en el Gobierno, que será administrar el comercio interior; cuando vos administras el comercio interior como lo hicimos hace cuatro años, rápidamente se ponen en valor a las compañías y eso es lo que vamos a hacer, que los misioneros vuelvan a comprar en Misiones, que es la demanda de los comerciantes e industriales y de todos, en realidad; porque si bien hoy les puede resultar más barato comprar del otro lado, pero qué pasa si perdés el trabajo; esto ya lo vivimos, esto ya lo vivieron acá. La primera medida, que es administrar el comercio interior te vuelve a poner en valor a todas las empresas. Hoy las únicas que están ganando plata son las que se dedican a trigo, maíz y soja pero solo en la zona núcleo pero no los que plantan en el Chaco, por ejemplo. Resuelto este tema y teniendo claro lo que acontece en el mundo… tenés que tener claro lo que está pasando en las Américas también. En América del Norte tenés un Presidente (Donald Trump) que hará lo que hicimos hace cuatro años: que es administrar el comercio, con lo cual podemos nosotros volver a administrarlo sin que el mundo te señale con el dedo. Y estás recuperando la unidad de Hispanoamérica que nunca se tuvo que haber dividido y que se vuelve a juntar. Tenemos la experiencia mexicana que vuelve a mirar a las Américas; la colombiana, donde una vieja guerrilla fascista leninista firma un tratado de paz con un sector de la oligarquía nativa, con lo que pone claramente en valor a los proyectos nacionales y pone también en contradicción a los procedimientos y estilos de pensamiento de los sectores progresistas que acompañaron nuestro proyecto. Hoy no te pueden explicar lo que pasa en Colombia; eso lo explicamos los nacionalistas: por qué una vieja guerrilla, combatiente, marxista lenisista, después de 60 años de guerra firma un tratado de paz con un sector de la oligarquía. Esto es muy importante, es el acontecimiento más relevante de Hispanoamérica de los últimos años. Ese tratado de paz auspiciado por Su Santidad y Raúl Castro. El Papa Francisco se encuentra con el patriarca de la iglesia ortodoxa rusa en La Habana, por una gestión que hace Raúl Castro. Es muy importante este encuentro de las dos religiones cristinas más importantes que existen en el mundo, como la Católica Apostólica y la Ortodoxa Rusa, muy importante para nuestra cosmovisión del mundo; al menos para los cristianos. Ese tratado de paz pone en valor a Colombia, a la gran Colombia que no es la visión imperial. Finalmente llegamos a la Argentina, hoy gobernada por un oligarca pero con una trayectoria de 70 años de construir una doctrina donde el modelo de desarrollo es estrictamente nacional. Somos los únicos que tenemos una doctrina que entiende y que puede explicarle al pueblo argentino, al hispanoamericano y al mundo, que se pueden poner en valor los valores nacionales sin odiar a los pueblos vecinos. Esto es lo que nos diferencia. Hay cosas donde – o instrumentos de política económica- coincidimos con lo que hace Trump, y cosas que no. Coincidimos con la administración de comercio pero no coincidimos con que no hay que amar a los pueblos vecinos. El peronismo es un ejemplo de amor. Igual que el cristianismo. Entonces, el mundo nos plantea un desafío complicado; Hispanoamérica nos plantea un desafío muy positivo, porque se vuelve a unir, y en la Argentina -y acá entramos en el modelo de desarrollo local- aquellas empresas que pensaban que iban a poder mantener una tasa de ganancia en alza en este Gobierno que caracterizamos como oligarca, se dieron cuenta que no.

-¿Y entonces?
-Entonces, el pueblo argentino que es la sumatoria -como todo pueblo- de una base material y espiritual donde en lo espiritual estamos extraordinario porque uno de los nuestros conduce hoy la mayor religión del mundo, o una de las más grandes y por otro lado las empresas se dieron cuenta que solo pueden valorizarse en un Gobierno que le dé dimensión a lo doméstico, y no como este que lo dilapida. Por lo tanto, la base material y la espiritual se vuelven a juntar y cuando se juntan esas bases, solo falta la doctrina y la doctrina es el peronismo. Lo único que nos falta es una correcta estrategia electoral para llegar, todos juntos, y eso es lo que estamos transitando. Una táctica electoral correcta, la base espiritual y la material más la doctrina, estamos en condiciones de expandir nuestra revolución a Hispanoamérica y al mundo.

“No hay derechas, hay oligarcas”

-¿A qué se debe, según su criterio, este avance de la derecha en América del Sur?
-Yo no vi ese avance. Me parece que eso es un cliché que se dice y eso pasa cuando metés las piezas del rompecabezas a los golpes; pero yo no vi ese avance porque en realidad, el ajuste de Brasil lo empezó Dilma. A menos que querramos falsear la historia. Cuando Dilma asume su segundo mandato, designa a dos López Murphy en el Gobierno: uno en Ministerio de Economía y otro en el Banco Central: si vos designas dos López Murphy, ¿empezaste o no empezaste el ajuste? Eso empezó Dilma pero después algunos progresistas dicen que la derecha esto, o la derecha aquello y yo no tengo muy claro a qué se refieren con la derecha porque no soy europeo, no tuve rey y nadie se sentó ni a la izquierda ni a la derecha del rey. Mirá, la última vez que tuve una conversación profunda sobre este tema, fue en Berlín cuando llevamos una delegación empresaria a Italia y Alemania. En la Embajada argentina en Berlín tuvimos una reunión de trabajo de todo el día y un dirigente alemán, después que explicamos parte de nuestro modelo de desarrollo, nos dijo que nos quería dar un consejo porque entendía que se nos hacía muy difícil el dialogo con ellos. Todos lo escuchamos y nos dijo: “¿Saben qué les pasa a los latinos y sobre todo a los argentinos? Que lo que piensan que es de izquierda, acá en Europa es de derecha”. Entonces, yo no sé a qué se refieren con derecha y con izquierda. Yo soy peronista y no veo ninguna ola neoliberal que invada a América del Sur porque el ajuste en Brasil lo empezó Dilma. Evo Morales, sin embargo, manteniendo lo que le enseñó Kirchner, está manteniendo un Gobierno más que razonable con superávit fiscal y superávit comercial y eso es realmente una sorpresa. En Ecuador acaba de ganar Correa, con un problema: ¡no tiene moneda! Considerar que Correa sea parte de lo que vulgarmente todos llaman espacio progresista, pero no tiene moneda: ¿Podés concebir que un país que no tenga moneda tenga un modelo progresista? Bueno, me lo tienen que explicar, a menos que me lo expliciten desde otro lugar. Por eso digo que este modelo de paz que pone en valor a Colombia es extraordinario; si hubiese una ola tan de derecha, entre comillas, sería pasar por las armas a las FARC porque están en condiciones de hacerlo y en todo caso, serían cinco años más y con miles de muertos, pero en vez de tomar esa decisión, firmaron un acuerdo de paz. ¡Firmaron un acuerdo de paz!, que los que no lo leyeron, son los que no lo ponen en relevancia. Si lees ese acuerdo, es extraordinario, ¡pero hay que leerlo! Por eso te digo que no veo esa ola de derecha y si, sin embargo, veo a un peronismo vivito y coleando y veo a un Gobierno oligárquico. Un gobierno oligárquico es oligárquico y punto, sin la caracterización de izquierda o de derecha, que son eurocentristas.

“Los grupos concentrados necesitan mercado”

Guillermo Moreno es contundente cuando afirma que un Gobierno oligárquico no gobierna para los grupos concentrados, porque los grupos concentrados en la Argentina necesitan mercado. “¿O vos pensás que a la familia Roca le sirve este modelo? ¿Vos pensás que al criminal de lesa humanidad llamado Magnetto (Héctor Magnetto es el director ejecutivo del Grupo Clarín, el conglomerado de medios más grande de Argentina) le sirve lo que está pasando? ¿Crees que le sirve quedarse con un negocito de Nextel o le sirve más ganar plata porque aumenta el abono, o vende más diario, o sube el precio del segundo de publicidad, como pasaba en nuestro Gobierno? Esto es un problema de tiempo, y por eso te decía que la base material y la base espiritual en la Argentina se está juntando. Eso no significa que Magnetto no vaya a terminar en el banquillo de los acusados por un crimen de lesa humanidad, que es otra cosa. Acá estamos hablamos de economía”.

Moreno parecía apurado al conceder la nota a Misiones Plural pero después se distiende. “Vamos tranquilo, sin apuros”, le dice a sus colaboradores que marcan los tiempos. Aprovechó la nota para que un grupo de empresarios y candidatos a diputados de distintas provincias que lo acompañan, escuchen la conversación.
Todavía explica que en América está la oligarquía, no la derecha: “lo que pasa es que esos análisis simplistas, que no explican nada, a veces nos confunden. Y nos llevan a tácticas electorales inadecuadas, como algún periodista amigo que cada dos domingos critica al Papa y eso, ¿de que te sirve? Al final me parece que trabaja para el otro lado. Y cuando me advierten que no diga esto, yo digo que tengo que hablar para recuperar los votos peronistas. Y los peronistas entienden este mensaje: cuando vos les decís que este es un Gobierno oligarca, ningún peronista votará más a Gobierno oligarca pero si le decís “izquierda o derecha”, un peronista no entiende eso. No lo entiende”.

-¿Entonces están dadas las condiciones para que el peronismo vuelva a ser Gobierno?
-Sin ninguna duda, sin dudas, pero en tiempo y forma. Todavía no. Todavía no –advierte-. Aún tenemos que terminar de aunar una serie de conceptos y terminar de plasmar la táctica electoral y además, también, tenemos que plasmar con precisión cómo vamos a hacer productos “buenos, baratos y bonitos”. ¿O alguien piensa que volveremos al Gobierno y haremos lo que hicimos en 2003? En ese tiempo el mundo no estaba en guerra y por lo tanto es irrepetible la experiencia del 2003 y lo dice alguien que algo tuvo que ver. Lo de 2003 es irrepetible porque el mundo no estaba en guerra. Tenemos que hacer un modelo de desarrollo que en el límite haga productos “buenos, baratos y bonitos” y por eso me acompaña una delegación de empresarios, de la construcción e inmobiliarios, porque el peronismo tiene una deuda con el pueblo argentino, que es generar espacio de reflexión al interior del movimiento nacional que también convoque a los empresarios para que desde su propia especificidad, como empresarios, piense en la Argentina. Y se unan, claro.

-¿Se suman los empresarios. Acompañan?
– Si se suman. Hay dos visiones del Estado: una ajena a nuestra doctrina que dice que el Estado tiene que penetrar, con sus políticas, en los sectores sociales, y una visión que dice que los sectores sociales consensuan las políticas si los Estados lo implementan. Eso es doctrina peronista y eso estamos haciendo. Necesitamos generar los espacios donde los empresarios se encuentren. Por eso nos acompañan; vamos a organizar el Consejo de Empresarios Nacional, que no es una organización gremial empresaria que tienen que ver con las reivindicaciones empresariales y que hay y que funcionan muy bien. Nosotros estamos armando un espacio donde los empresarios piensen en el país, desde el conjunto. Eso estamos haciendo.

 

-¿Por qué cree usted que se resistieron tan rápido los economías regionales con el cambio de Gobierno?
-Porque hay dos opciones: o la renta de la zona núcleo fluye a las economías regionales o la renta de las economías regionales van para las mil familias oligarcas. Eso pasó, la renta fue inmediatamente para las mil familias oligarcas. En nuestro Gobierno, la renta de las familias oligárquicas de la zona núcleo -que es donde se asientan porque no están acá en Misiones- fluía también hacia las economías regionales. Hay que resolver esa contradicción con las mil familias oligárquicas de la zona núcleo, para que vuelvan a revivir las economías regionales, sino no tienen ninguna posibilidad. En el caso de ustedes, acá en Misiones, no solo se les quedan con la renta sino que destruyeron el mercado y al no haber mercado interno, hay un problema muy serio. El problema de ustedes es que vuelve a ser “yerba de ayer secándose al sol” –ironizó-. Este es el problema, donde baja el consumo de todos y se le agrega el problema de la exportación. Esa realidad se cambió cuando en este país llegaron mandar Perón y Eva y esta bestia –por el presidente Mauricio Macri- vuelve a una sociedad preperonista. Estos no son ni los 70 ni los 90. Quien diga eso hace un análisis liviano que confunde, que confundió, a los compañeros. Estos vienen por una sociedad preperonista, pero ya no lo van a conseguir. El peronismo les está dando fe y esperanza a nuestro pueblo. El sol del 25 viene asomando”. (El sol del 25 es una canción, un gato patriótico argentino, que hace referencia a la Revolución del 25 de mayo de 1810. Fue popularizada por Carlos Gardel).

-¿Va a ser candidato Moreno?
-No. No voy a ser candidato.

-¿Qué cree usted que hará Cristina? ¿Será candidata?
-Eso hay que preguntarle a Cristina. Yo no tengo idea. Ella es la dirigente del movimiento nacional justicialista que más votos individuales tiene pero de ahí a saber lo que hará, no lo sé. Ella tiene derecho a hacer lo que considere y obviamente, y lo que yo deseo es que si tiene vocación de presidir nuevamente los destinos nacionales, eso lo resolvamos el año que viene que es cuando corresponde. Primero necesitamos una correcta táctica electoral que es “todos juntos”, y como son elecciones distritales, el peronismo unido en cada distrito debe dar un triunfo al pueblo peronista para darle fe y esperanza nuestro pueblo. Si tenemos fe y esperanza es por el peronismo y no por estas bestias.

-¿Resolverlo el año que viene es resolverlo en internas?
-Sí. Es resolverlo en internas. Todos juntos.

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