Gisela Spasiuk, decana de Humanidades, asegura que hay que salir a explicar la importancia de la educación pública cuando está siendo desacreditada, incluso, por autoridades nacionales. También rechazó el fallo de la Corte Suprema de Justicia del 2×1 y pidió su revisión: “el nunca más de la sociedad significa justamente nunca más”.

Posadas (Jueves 11 de mayo). La decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Gisela Spasiuk, destacó la importancia de la Oficina de Graduados de la Facultad, que vino a responder a la demanda de los egresados, y defendió la educación y la universidad pública que están siendo cuestionadas en este particular contexto político por el que atraviesa la Argentina.
En una entrevista con Misiones Plural, la década también rechazó el fallo de la Corte Suprema de Justicia del 2×1 y pidió su revisión, al tiempo que consideró que “el nunca más de la sociedad significa justamente nunca más”.
Spasiuk adelantó también que la Facultad de Humanidades revisa para actualizar la currícula de sus carreras y lanzará nuevas ofertas educativas en el corto plazo.
“Esta gestión dio prioridad al programa de trabajo institucional con graduados de la Facultad, a través de la Oficina de Graduados que depende de la secretaría de Extensión y Vinculación Tecnológica. Se busca facilitar a través de ese espacio para graduados para proponer ideas, generar demandas, dialogar con la Facultad y mejorar los canales de comunicación que siempre existieron pero que a veces se torna difícil por la dispersión territorial de los egresados”.
Una de las acciones de la oficina es responder a la demanda de actualización profesional, que es justamente la actividad sustantiva de la Universidad. Proponen cursos cortos, carreras o cursos de posgrados y por otro lado, generan “jornadas, encuentros, congresos propuestos por la facultad o los propios graduados, con el apoyo institucional y generamos las posibilidades para acompañar esas iniciativas”.
Los graduados de la licenciatura en turismo generaron, para este jueves 11, durante todo el día, un encuentro donde discutir la inserción laboral de los graduados de turismo en el contexto actual, en la “Jornada de inserción laboral en turismo: nuevos mercados globalizados, competitividad y precarización laboral”.
“Estos temas, que son del campos disciplinar, parten de la preocupación por la inserción laboral, nuevas demandas, inserción, carácter y particularidad local en una provincia que tiene dentro de su perfil de desarrollo al turismo”. Dice Spasiuk que no se trata solo pensar en abstracto sino en las coordenadas concretas de época y de territorio.

Ampliar la mirada sobre el turismo

Las demandas del sector serán parte de las conclusiones de esta jornada, pero hay particularidades que surgen en este momento: “hay que discutir la mirada netamente empresarial del turismo, que es una de las dimensiones del turismo, pero también analizar otras miradas, como la que propuso en su momento el entonces Ministerio de Bienestar Social, que tenía que ver con el turismo social, es decir, pensar a la actividad no solo como la promoción de las empresas, para el desarrollo sino también como medida o dispositivo capaz de jugar y dialogar con la salud, la promoción del bienestar, la recreación y, en definitiva, la posibilidad de una mejor vida”.

– Partiendo de esas coordenadas de época y territorio, ¿la formación académica no se está alejando un poco del conocimiento para parecer una suerte de agencia de capacitación de empleo?
– La academia tiene el imperativo de actualizar de manera constante los planes de estudio. En general, una década pareciera ser un tiempo razonable para tener un plan de estudio, ejecutarlo y revisarlo. No solo en término pedagógico curricular sino a la misma disciplina y la demanda del medio. Las reformas de currículas y sus adaptaciones a las demandas del medio, al mercado, y a los imperativos de época que requieren para un campo, no puede hacerse sólo desde la mirada de los empresarios, o de lo que la patronal requiera. Esa es una de las dimensiones pero hay aspectos éticos de posicionamiento institucional que hacen a esa reforma. La demanda del mercado laboral no puede definir de manera exclusiva lo que vamos a formar desde las universidades y mucho menos desde las universidades públicas. Sino formaremos auxiliares de máquinas, que si bien son necesarios y bien requeridos, no se agota ahí nuestra discusión como institución. En el turismo, por ejemplo, avanzamos en un acuerdo con el departamento de Turismo a partir de la importancia de la reforma de los contenidos y avanzar con esa reforma significa dar cuenta de todos los aspectos sustantivos para el turismo; y de las novedades que hay en todo el campo del turismo, como ciencia y como disciplina.

-¿Están actualizadas las carreras de Humanidades, o en revisión?
– Algunas necesitan actualización urgente: las que tiene planes de estudios con menos de diez años son Trabajo Social y Comunicación Social; el resto tiene planes de más de diez años y otras, varias, son de más atrás; incluso algunas se armaron con el advenimiento de la democracia. Pero hay prioridades de gestión, donde están en proceso de reforma, la licenciatura en Historia, Turismo, TISE –que abrió y apostó a una licenciatura que ya está elevada y esperando la resolución que eleve esta reforma-; los profesorados de ciencias económicas y de portugués. Estas actualizaciones no las define un director, un ministro o un decano sino que implica discusiones dentro de los claustros, con los graduados que son los que están insertos y trabajando; con colegios o asociaciones de profesionales y los requerimientos del Ministerio de Educación de la Nación.

-¿Hay nuevas propuestas, nuevas carreras, desde Humanidades?
-Sí. Aprobadas y con resolución ministerial tenemos una tecnicatura en intérprete de lenguas de señas argentinas, que será la tercera carrera en el país, y la otra, la licenciatura en investigación y análisis estadísticos de datos, que tiene un nuevo corte como circulo de complementación y ahora, desde esa experiencia, la propuesta curricular de carrera de grado. La tecnicatura en promoción y gestión socio cultural es una de las más nuevas, con mucha demanda y con entusiasmo, porque además tiene materias comunes con trabajo social, comunicación y antropología, de manera que quien quiera culminar después, tienen en algunos casos, hasta trece materias comunes para continuar con las otras carreras.

Cuestionar a la universidad

-¿Por qué se cuestiona a la universidad pública en este momento?
-Es casi una obviedad responder que están volviendo a ser cuestionadas, ahora por las propias autoridades nacionales, para desvalorizarlas. Son puestas en debate con connotaciones negativas y contra eso estamos trabajando como claustros y donde también están involucrados, con planes de lucha, los gremios docentes y los propios estudiantes, que salieron a cuestionar ese bastardeo a la educación pública como tal. Las declaraciones del presidente (Mauricio Macri), de que caemos en la educación pública, con un dejo despectivo, muestra claramente la mirada que tienen las autoridades nacionales respecto a la educación pública. Salimos a contraargumentar, desnaturalizar, poner en perspectiva todo lo que crecimos como universidad pública en estos años, cuando la educación pública en general y la universitaria en particular tuvieron prioridad en los años recientes, cuando fueron una clara apuesta estatal y de políticas de Gobierno. Y eso se traduce en apoyo y en presupuesto, pero acá no se trata sólo de dinero porque la educación pública no es solo el presupuesto, que tiene una dimensión importante pero no define el papel predominante de la educación pública. Dentro de los planes de lucha, no solo por las condiciones laborales de los trabajadores sino en la defensa de la educación pública en todo sus sentidos. Estamos próximos a recordar el aniversario de la Reforma Universitaria (se denomina Reforma Universitaria de 1918 -también Reforma Universitaria de Córdoba, Reforma Universitaria de Argentina, o simplemente Reforma Universitaria- al movimiento estudiantil que comenzó en la Universidad Nacional de Córdoba, en 1918, y que se extendió a las demás universidades del país y de América Latina. La Reforma Universitaria dio origen a una amplia tendencia del activismo estudiantil, integrada por agrupaciones de diversas vertientes ideológicas, que se definen como reformistas. Entre sus principios se encuentran la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras y los concursos de oposición) y hay que recordar que la defensa de la educación pública fue gestada por distintos Gobiernos, donde el peronismo en su tiempo tuvo mucho protagonismo en esa defensa, pero no fue exclusivamente ese Gobierno el que defendió y eso hay que decirlo. La historia dice que fue en una concatenación de hechos y sucesos los que hicieron posible que la educación pública tuviera prioridad en la agenda del Estado, que sea prioritaria sobre todo porque está vinculada a un perfil de desarrollo o de prioridades de cómo va a creer ese país. Un país sin ciencia y sin tecnología no es serio desde el perfil de desarrollo. Todo lo que habíamos recuperado, ahora se pone en tela de juicio y en discusión, achicando por el ejemplo el Conicet o los presupuestos. Todo eso incide para que Argentina retroceda en término de su construcción, en aquello que nos permite también posicionarnos como país en la geopolítica del mundo. Eso también pasó en este país. Tuvimos grande científicos, que salieron de la Universidad Pública, que se formaron, que hicieron grandes descubrimientos desde la ciencia argentina. Esa fue una apuesta en los últimos años que ahora no es prioritario.

-¿En ese contexto también aumentó la matrícula, este año, de Humanidades?
-Este año tuvimos uno de los mayores ingresos a la Facultad, pero eso sucede siempre que hay crisis económica o dificultades en el mercado de empleo. Cuando se recortan horas de trabajo o no hay empleo, entonces sube la matrícula en las universidades, hay mayor demanda de estudios universitarios. Cuando se elige qué hacer con las horas libres que antes eran del trabajo, las ponen en los estudios, a lo que se suma también el Reglamento para Estudiantes Trabajadores, por ahora exclusivo de Humanidades, que le da un régimen especial a los que trabajan sin convertirse en carreras a distancia, ya que el reglamento plantea condiciones particulares para que los que trabajan, puedan cursar materias.

“Hay que hacer la defensa de la educación pública”

La decana de la Facultad de Humanidades, Gisela Spasiuk, recordó que los dos gremios docentes universitarios comparten el pan de lucha en términos generales y de manera coordinada: “esta semana hay paro de Conadu, de lunes a viernes, con asistencia y un plan de lucha, y no de la Unión de Docentes Universitarios de Misiones (Udum) pero todos convergen en un plan de trabajo que involucra qué discutimos, cómo lo hacemos, y con quiénes, lo que está pasando con la educación pública y con la educación universitaria. Hay acciones dentro y fuera de la universidad para que todos entiendan que la defensa de la educación pública no es exclusiva de los actores universitarios sino que nos implica a todos. Hay que hacer entender a todos la importancia de la defensa de la educación pública, plasmada en el libro M’hijo el dotor (escrito en 1903 por el dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez) que plantea las rupturas de estratificación social y donde la educación llegó a las familias y a los trabajadores que tenían vedada esa posibilidad. La historia es fundante, con altibajos y retrocesos, pero es clave recordar. Esa es la línea de trabajo que tenemos, donde ponemos en contexto los procesos históricos, de cómo se consolidó la defensa de la educación pública y el impacto en la vida de cada uno, y de la sociedad en general”, dijo.

-¿Qué opinión le merece el fallo del 2×1 de la Corte Suprema de Justicia?
-La mayoría de las universidades, las facultades de ciencias sociales del país, por unanimidad, repudiamos la decisión del fallo del 2×1 y solicitamos la revisión de ese fallo. El Decanato de Facultad como el Consejo Interuniversitario, las organizaciones de derechos humanos, todos estamos en contra de ese fallo. Es un tema clave donde la sociedad argentina tiene que decir nunca más y eso significa, justamente, nunca más. No puede pasar desapercibido un tema de esta envergadura. Una sociedad, sin saldar esas deudas históricas, es una sociedad con heridas abiertas. No puede trabajar en materia integral derechos humanos. Este tema no pasa solo por los desaparecidos sino que es mucho más amplio. Esta democracia es muy joven aún en los procesos de consolidación democrática, pero no podemos equiparar el robo de bebés con el robo de gallinas. Es grave que esto pase en nuestro país a muchos no nos parece extraño que suceda en este momento. Era esperable.

gs

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