Maurice Closs lidera la intención de votos para las primarias con una holgada diferencia sobre los otros candidatos de acuerdo con varias encuestas. La alta adhesión aparece articulada políticamente con la gestión de Hugo Passalacqua. Los intendentes coinciden en que “se hace fácil trabajar para la Renovación con la candidatura de Closs”.

Posadas (jueves, 13 de julio) Maurice Closs lidera la intención de votos para las primarias con una holgada diferencia sobre los otros candidatos de acuerdo con varias encuestas que ya están sobre los escritorios. De todos modos, son datos que se deslizan de los comandos de campaña ya que las empresas de medición no divulgan oficialmente el resultado de sus estudios, quizá por el generalizado desajuste con los resultados que tuvieron en las últimas elecciones. Y las encuestadoras también juegan su prestigio y saben que todavía es muy pronto para hablar y se limitan a sacar fotos del momento y eventualmente a marcar tendencias.
Pero más allá del método, digamos científico de medición, la alta adhesión que tiene la postulación de Closs está sustenta en las sensaciones y en lo que los viejos políticos denominaban “olfato”. La respuesta de los intendentes se constituye en un dato más palpable que números en una planilla. “Se nos hace fácil trabajar para la renovación con la candidatura de Closs”, coinciden.
La identidad renovadora del ex gobernador y su credibilidad aparecen articuladas políticamente con la gestión de Hugo Passalacqua así como su significación ligada al método. El “estar cerca de la gente”, no es una mera consigna sino la capacidad de escuchar para convertir cada necesidad en un derecho a tener respuestas del Estado. Tiene anclaje en la génesis de la conformación de la Renovación en 2003 cuando rompió con las ataduras partidocráticas entendiendo que “el poder está en la gente”. Así como aquello de que “el medio es el mensaje”, se puede decir que el método en la renovación es su doctrina. El “estar cerca”, que Passalacqua aplicó desde sus primeros días en el Ministerio de Educación, revela en esa impronta la horizontalidad del poder. “El Estado no es patrón” fue la fórmula que utilizó el entonces ministro para integrar en la toma de decisiones a los propios docentes. Un método muy lejos y diferente al timbreo como puesta en escena para los medios.
Es en este contexto que Closs, apenas tuvo confirmada su candidatura se puso a recorrer la provincia y consecuentemente logró consolidar el voto renovador. Dedicar el tiempo a las conversaciones cara a cara no es tan común como se puede suponer cuando se conversa incluyendo al otro. Sentarse verdaderamente a dialogar es disponerse a escuchar y exponerse a las razones del otro. Dialogar fuerza la necesidad de argumentar. Otra vez una actitud diametralmente opuesta a las campañas en las que prevalece la negatividad del otro, por encima de alguna propuesta o proyecto.
De esta manera, Passalacqua desde la gestión y Closs en sus recorridas, logran que la Renovación vuelva a romper en Misiones la lógica que se instala desde Buenos Aires. Los principales ejes conceptuales de la decisión del voto en estas Paso en Misiones tienen en el proyecto misionero, si se quiere federal de la Renovación, una divisoria de aguas. Según emergentes de los estudios cualitativos el proyecto renovador rompe la opción porteña que polariza, según reconocidos encuestadores, por un lado las consecuencias del desmejoramiento de la situación socioeconómica comparado con el 2015, y por otro, la corrupción del gobierno anterior, lo que el oficialismo llama “la vuelta al pasado”.
La política tiene una dimensión en el campo de la comunicación; y la comunicación es el espacio en que se despliega y resuelve la disputa de lenguajes, la lucha por el significado. Pero el lenguaje no son sólo palabras más en una provincia como la nuestra. La gestión de Passalacqua articulada a la propia significación de Closs ponen límites a los enunciados o las imágenes que bajan de TN y los trolls de Cambiemos en las redes. De hecho sitúan a la Renovación en un espacio no contaminado con las eternas réplicas y contrarréplicas de la política tradicional, que hoy, hay que decirlo llevan a fronteras muy difusas con el sistema democrático cuando en Facebook y Twitter se pierden las inhibiciones y modales sociales en un espacio que llevó a Umberto Eco a dudar sobre la humanidad entera.
El misionero lo sabe. La presencia, el cara a cara como método exime al candidato de utilizar operadores de esas redes antisociales como un campo de batalla de inusitada agresividad y desmesura política.
Así como revelan la alta adhesión a Closs, las primeras encuestas, siempre según deslizamientos de varios comandos de campaña, no pueden dar luz sobre la intención de voto de las otras fuerzas y ninguna se arriesga a definir el segundo. Aunque es la alianza PRO – Cambiemos la que aparece en ese lugar, su posición no es tan nítida y cómoda como se podría suponer. No le resulta pertinente transpolar la campaña de Buenos Aires a Misiones ya que instalar la famosa grieta aquí, resulta funcional al Frente Avancemos, ya que de esa manera suma votos de los que están disconformes con Macri.

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