Con la presencia de Marcos Peña para abrir la campaña electoral, Cambiemos pretende nacionalizar la significación del pronunciamiento popular de octubre. Lo pone a Macri en el centro de la escena aunque no podrá estar en las boletas. La estrategia es funcional a la prédica de la Renovación  en defensa de un federalismo auténtico.

Posadas (viernes, 14 de julio) La presencia del jefe de Gabinete de Macri para abrir la campaña electoral de Cambiemos en Misiones es una decisión que claramente pone en la superficie la intención de nacionalizar las elecciones parlamentarias. Ya no hay dudas de que la estrategia de la Casa Rosada apunta a sumar los votos de cada distrito para mostrarse como ganador en la misma noche del 22 de octubre al margen de lo que pueda suceder en la provincia de Buenos Aires. Marcos Peña dio un indicio de la lectura que harán, seguramente con ayuda de los medios hegemónicos, cuando adelantó: “Cristina no sumará más que el 12% de los votos de todo el país”. Será cierto. La explicación es sencilla. Cambiemos es la única agrupación que se presenta orgánicamente en todos los distritos. Forzosamente será ganadora en la suma de los votos de cada provincia. Pero es puro marketing. Y no es nuevo. Los Kirchner hicieron lo mismo. En 2013 y antes en 2009 al  comparar, tramposamente, elecciones netamente provinciales aunque consagren legisladores nacionales. La derrota de los K en la provincia de Buenos Aires fue entonces presentada como un triunfo en la suma de las partes de todo el país. En esto hay una reflexión secundaria. Pareciera que después de la crisis de representación como efecto del estallido de credibilidad en 2001 con el que se vayan todos, la única fuerza política que puede extenderse orgánicamente a todo el país es el que gobierna el Estado nacional. Pero la reflexión central refuta las interpretaciones de ayer y las interpretaciones que se prepara a difundir el macrismo. Estas elecciones no son nacionales. Cada provincia elige sus representantes en el Congreso nacional de acuerdo con sus realidades.
Más allá de este debate, lo cierto es que Peña vino a Misiones a reforzar la estrategia “nacionalizadora” de las elecciones parlamentarias. Lo pone a Macri en el centro de la escena. Se puede decir que Peña vino y le hace el juego a la estrategia de la Renovación que precisamente centra la campaña en la defensa del federalismo. Peña vino a dejar a Schiavoni pegado a la imagen de Macri.
No hay improvisación en esto. Peña abrió la campaña anoche en una cena que convocó a 500 personas, que se dice pagaron una tarjeta de 7 mil pesos. Es decir que se recaudaron 3,5 millones de pesos. Al menos se blanquearon por ese valor. El jefe de Gabinete nacional fue el orador principal y antes hablaron Luis Pastori y Humberto Schiavoni.
Peña hizo un repaso de la gestión de Macri y aseguró que por primera vez “se están creando puestos de trabajo”, que la inflación bajó a la mitad del año pasado y que la economía crecerá después de cinco años en recesión. Asimismo, destacó la inserción en el mundo de la Argentina y puso en relieve que el año que viene el país será anfitrión del G20, que reúne a los países más poderosos del planeta.
Hoy, en conferencia de prensa convocada en el hotel Mitei, Peña descartó que el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles diferenciado, se extienda a toda Misiones y aseguró que en los próximos días saldrá el decreto para garantizar la continuidad del beneficio para Posadas.
Al ser indagado por la postura de la Nación sobre las asimetrías, Peña insistió en la línea que asumió en Posadas el ministro de Economía, Nicolás Dujovne: “Son variables a favor de uno y otro lado”, se atajó cuando se le preguntó por la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes, que reclaman el Gobierno provincial, el municipal y los empresarios capitalinos.
“Debemos trabajar en conjunto, Nación y provincias para mejorar la competitividad. Hago un llamado a las Pymes misioneras que se inscriban en la ley Pymes y que Misiones adhiera, porque hasta ahora solo el 20 por ciento de las empresas se plegó a los beneficios”, argumentó.
En paralelo, reclamó que “Misiones reduzca la carga impositiva” y aseguró que el Gobierno está trabajando en la reglamentación del artículo 10 para “generar inversiones y puestos de trabajo”, con políticas estructurales, como el desarrollo aerocomercial y el turismo.
La misma argumentación dio sobre la crisis de la yerba mate. Dijo que habrá una reunión con el ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile y las entidades yerbateras para avanzar en una solución estructural a un “problema que lleva décadas”.
Peña negó que haya una crisis estructural de empleo y aseguró que “hace diez meses se crean puestos de trabajo”, al mismo tiempo que la economía crece “por primera vez en cinco años”.
También relativizó la propuesta de la Confederación Económica de Misiones de establecer a la provincia como prueba piloto de una reforma impositiva. “Son varias las provincias e incluso algunos sectores económicos los que tienen planteos similares. Es difícil avanzar por provincias, pero está la ley Pymes y la ley de Empleo Joven que sirven como estímulos”, indicó.
“Macri está abocado al desafío de crear empleo. Lo mejor está por venir”, culminó.
También aseguró que trabajarán en un esquema de inclusión de las pequeñas empresas constructoras para que puedan participar de las licitaciones de obra pública y ratificó que los planes de viviendas incluirán un diez por ciento para casas de madera.

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