A través de un proyecto para repudiar las medidas, buscan sentar posición “en contra de la quita de derecho de los trabajadores” y las reformas laborales que van contra las normativas vigentes. Piden que no se acompañen estas medidas.

Posadas (Jueves 16 de noviembre). El bloque de diputados del Partido Agrario y Social (Pays) presentó un proyecto de Declaración para repudiar el plan de reformas en general y la reforma laboral que pretende llevar adelante el Gobierno de Mauricio Macri, y que impacta en los derechos de los trabajadores.
Esta posición frente a las reformas impulsadas en detrimento de los trabajadores motivó además una nota dirigida al gobernador Hugo Passalacqua y a los senadores y diputados nacionales por Misiones, ante quienes expusieron la preocupación y solicitan acciones tendientes a frenar esta reforma sobre los derechos laborales.
De prosperar esta Declaración, piden que se remitan copias también al Poder Ejecutivo de la Nación, al Ministerio de Derechos Humanos de la Nación y a la Organización Internacional del Trabajo.
El Pays sostiene, en los fundamentos del proyecto, que repudian el Plan de Reformas que anunció el presidente Mauricio Macri a fines de octubre en la reunión del Centro Cultural Kirchner. El borrador de esa Reforma, “en sus 145 artículos plantea una iniciativa que modifica aspectos sustanciales de la Ley de Contrato de Trabajo, las indemnizaciones por despido, los juicios laborales y los mecanismos de formación profesional, entre tantos otros derechos conquistados y consagrados en la Constitución Nacional y en las de Provinciales, así como en los Tratados y Convenios de la OIT, las leyes, Convenios Colectivos de Trabajo, los estatutos profesionales y demás fuentes normativas”, expresan.
El documento recuerda que el presidente Macri anunció “consensos básicos” para reformas donde cada sector debe ceder un poco. En esa presentación estuvieron los gobernadores junto a empresarios y sindicalistas, “donde se sentó las bases de la Reforma Laboral, cuyo bosquejo fue presentado al Congreso Nacional”, expresaron.
En ese sentido, el Pays manifestó su “urgente, preocupante y humana inquietud y repudio ante este proyecto que apunta a la modificación de la relación entre trabajador y patronal para bajar los costos laborales, y así aumentar la competitividad internacional, en la cual detrás de este discurso que se plantea como conciliador, se ven modificados algunos derechos adquiridos de los trabajadores”.
Recuerdan además que el “derecho al trabajo se sostiene con normas imperativas, es decir, de cumplimiento obligatorio; normas que ordenan cuestiones de las cuales no se puede prescindir por más que las partes quieran, se asientan en los principios que consagran los tratados internacionales arriba nombrados, en materia laboral y de seguridad social, y que deben ser respetados” y aseguran quelas pretendidas reformas laborales “están en contra de derechos adquiridos” y de leyes “que están absolutamente en contra de lo que se plantea, leyes de derechos como los de irrenunciabilidad, justicia social, gratuidad de las actuaciones en beneficio del trabajador, primacía de la realidad, indemnizaciones, progresividad y, en caso de duda, interpretación a favor del trabajador, o in dubio pro operario”.

Retroceso de derechos

El documento también sostiene que varios artículos de la “pretendida Reforma Laboral apuntan a una mayor flexibilización laboral: mayor tercerización, más modalidades de trabajos por contrato (inclusive intermitentes); debilitar la organización de los trabajadores: negociación por empresa; y atacar la jornada laboral: ampliar la jornada diaria y semanal”, además de “facilitar los despidos y reducir los costos laborales en términos de aportes patronales”.
La reforma equipara incluso al empleador con el trabajador, lo que implica un retroceso ya que siempre hay que ampliar derechos y no reducirlos, expresan, además de recordar que “el derecho laboral reconoció y respetó siempre esta disparidad de fuerzas entre el trabajador y el empleador, o entre el capital y el trabajo”, dicen para rechazar, también, la idea que busca “instalar que el trabajador es un enemigo del empleador”.

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