Así como algunos dicen que no es fácil escribir bien en la tercera edad (incluso grandes consagrados, como Sábato en La resistencia y García Márquez con Memoria de mis putas tristes, sufrieron severas críticas) otros dicen que no son buenos los escritores jóvenes. Aquí tenemos ejemplos, entre ellos dos misioneros, de que la edad no interfiere en la calidad de la producción.

Por Santiago Morales.

 -Apenas ochenta años- dijo Borges a esa edad. Y claro, qué son ochenta comparados con la eternidad, con la vida y la historia. Nicanor Parra hasta los 102 años siguió escribiendo. Como Ambrosio Coco Tabares, que con casi 85 años de edad, más de 30 de ellos vividos en nuestra provincia, acaba de publicar, con el apoyo de la editorial Ediciones misioneras, su segundo libro, “Sueños logrados”, suerte de biografía con mensaje, con enseñanza, que es lo mismo que decir aprendizaje del pasado para ser mejores en el futuro. Abordando conceptos como esperanza, solidaridad y esfuerzo en la lucha cotidiana. Un libro alentador de este autor nacido cerca de Itatí Corrientes que eligió vivir en la ciudad de Jardín América. En 2017 había publicado su primer libro “Desde el alma a la puerta del cielo”.
Cortazar recordaba “Mi madre dice que empecé a escribir a los ocho años, con una novela que guarda celosamente a pesar de mis desesperadas tentativas por quemarla”.
Pero a pesar del talento precoz y de haber publicado varios cuentos, su primer libro, Bestiario, lo publicó en 1951, a los 37 años de edad.
Orwell dice: -Escribí mi primer poema a los cuatro o cinco años (se lo dicté a mi madre). Tan solo recuerdo que trataba de un tigre y que el tigre tenia “dientes como de carne”- ¿Dirá una profecía que los niños que escriben sobre tigres serán escritores? Porque Borges también lo hizo.
Mario Bellatin nació sin el brazo derecho; su primera obra la había escrito a los 10 años
Rimbaud publicó su libro de poemas Una temporada en el infierno a los 19 años, muy poco antes de retirarse para siempre.
La escritora italiana Melissa Panarello publicó a los 17 años la novela autobiográfica Los cien golpes, que escandalizó a gran parte de la tradicional sociedad italiana al describir sin ambages su vida sexual de adolescente.
Federico Jeanmarie dice que su primer libro lo pagó y el segundo lo editó artesanalmente con un amigo. Después le mandó a Jorge Herralde su 3º novela. Después ganó el premio Clarín.
Belén Nargang, de Puerto Iguazú, a los 22 años publicó su primer libro “Recuerdos de invierno” explicó que “es una novela de ficción, donde la protagonista es un espíritu, se trata de una chica que no pudo lograr todo aquello que quiso en vida, además de haberse muerto rodeada de mentiras”. Desde muy pequeña se interesó por las letras. A los 5 años, cuenta la autora, ya era una cuentacuentos de la sala inicial. Los primeros capítulos de su novela, de más de 200 páginas, se pueden leer en su blog personal.

 

 

 

 

Ilustración: internet.

Anuncios