La categoría de crecimiento invisible será una realidad en la foresto – industria si el gobierno nacional no se decide a financiar la ley de incentivos para fortalecer al productor primario y a las pymes industriales. El alfonsinismo advierte que la apuesta a las inversiones de papeleras multinacionales no toma en cuenta a la gente. Considera que las discusiones en la Mesa sectorial es una cortina de humo porque el qué hacer en Misiones está saldado con la ley del Plan Maestro.

Eldorado (Martes, 6 de marzo) El concepto de “crecimiento invisible” instalado por el presidente Macri en su mensaje a la Asamblea Legislativa el jueves 1°, fue un fantasma que recorrió todas las exposiciones del acto que la Alianza Cambiemos organizó el sábado aquí, dos días después y al que llamó ostentosamente “jornadas” de la foresto-industria.
El concepto “crecimiento invisible” remite al “estamos mal pero vamos bien” de Menem y Cavallo, aunque puede que en versión 3.0 como demandan estos tiempos.
No es habitual que Durán Barba, un experto en confundir la virtualidad con la verdad, haya tenido ese desliz. La metáfora fue un boomerang. Nos dejó el “crecimiento invisible” como categoría para desocultar la lógica del proceso económico que el Presidente ratificó en el Congreso.
Es cierto que la economía en 2017 salió del pozo en que había caído en el primer año de gestión de la Alianza Cambiemos, pero sólo recuperó lo perdido. Es decir que en diciembre de 2017 estábamos igual que en diciembre de 2015. Pero el PBI como indicador necesita datos complementarios en su significación. Uno es el crecimiento de la población y el otro la forma en que se redistribuye el ingreso nacional. Como la población creció en más del 1 por ciento, tenemos que el PBI per cápita cayó con respecto a 2015. El otro dato re refiere a la distribución del ingreso nacional. El INDEC publicó el coeficiente de Gini, que da cuenta los grados de equidad en una sociedad, y se observa que la distribución del ingreso empeoró desde que asumió Cambiemos. En diciembre de 2015 estaba en 0,430 y en el tercer trimestre de 2017 en 0,451. Otro dato, también oficial: el décimo decil, el segmento donde se ubican las familias más acomodadas, se apropió del 31,6 por ciento del ingreso mientras que el primer decil, el correspondiente a los sectores más vulnerables, apenas concentró el 1,4 por ciento.

Pocos ven el crecimiento

“Allí está la invisibilidad del crecimiento, porque no llega al asalariado ni llega a las pymes” observó el dirigente alfonsinista Hugo Escalada, que había venido de Posadas a participar del encuentro. Estaba allí porque la foresto – industria fue uno de los temas en los que puso las prioridades durante su mandato como diputado provincial. Le recordamos que fue el autor de la ley de creación del Instituto Forestal Provincial, el que curiosamente fue boicoteado por los diputados de la UCR que hoy en Cambiemos estaban en la organización del encuentro forestal. “Si –recordó pero sin darle importancia- ni González, ni Pastori, ni Alfredo Schiavoni que además es un dirigente del sector, elaboraron ley ni proyecto alguno para el sector en sus años de legisladores”.
Pero aclaró que esa referencia no es una chicana vacía de contenido sino que da cuenta del verdadero sentido que tuvo la organización de la reunión de los directivos de Cambiemos con empresarios del sector forestal. ¿Cuál es?, le preguntamos. “Netamente electoral. Ya están en campaña porque si usted se pone a analizar el contenido de las exposiciones concluye que no tienen valor técnicamente hablando. Además, estas reuniones como la Mesa que conformaron desde la Casa Rosada, remiten a la famosa advertencia de Perón, aquello de que si querés que algo no prospere armá una comisión”.

Misiones ya tiene un plan

“El debate por la cuestión forestal en Misiones –agregó enfáticamente- tuvo un cierre categórico con la sanción el año pasado de la ley del Plan Maestro Forestal. Allí está definido el diseño estratégico para el desarrollo. ¡Por favor! –exclamó- no empecemos a discutir todo desde cero. Ya hay un camino trazado. No levantemos cortinas de humo tan destructivas”
Refutó así las opiniones de que era la primera vez en la historia de que la política se acercaba a consultar a los actores del sector para la toma de decisiones. Recordó en ese sentido que el Plan Maestro no fue elaborado desde los escritorios, sino un proceso de construcción intersectorial, interdisciplinaria, participativa y permanente. Además hubo consultas a expertos de todo el mundo y soy testigo de la participación de representantes de Afoa, Amayadap, Apicofom, la Facultad de Eldorado, el INTA, los sindicatos y hasta las organizaciones ambientalistas.
“No tiene sentido entonces volver a discutir todo. Evidentemente, esta Mesa es una puesta en escena que oculta las intenciones de una transformación regresiva de la foresto – industria. Terminar con los pequeños y medianos productores y replicar el modelo chileno que viene siendo imitado por Uruguay y Brasil”.

Financiamiento ¿invisible o inexistente?

A criterio de Escalada, ni la Mesa de Competitividad ni las reuniones que mezclan lo partidario con lo sectorial dan respuestas a las expectativas de la gente. “Por la sencilla razón de que la ley 25080 no tiene financiamiento. De qué promoción hablamos si no hay fondos asignados?. Tiene razón el empresario Queiroz cuando observó que ni en el Presupuesto 2017 ni el 2018 se asignaron partidas para los incentivos”.
Agregó en ese sentido que si primero el gobierno nacional no paga todo lo adeudado a los productores, que en Misiones ya son 210 millones de pesos, todo lo demás que se diga y discuta sobre la continuidad de la 25080 es puro verso. Y verso electoral.
“Sin financiamiento que es el aire que respiran los pequeños productores, todo el crecimiento de las forestaciones quedará en manos de los grandes”, agregó para considerar que es consecuente con el proyecto clasista del gobierno nacional. Y en este sentido, consideró que el lobby para hacer caer la ley de salubridad que protege a los trabajadores de las pasteras, y para anular la tasa forestal, apunta inexorablemente a darle soluciones a la multinacional Arauco. Computó también como un dato ideológico la apología que se hace del modelo chileno que han imitado Uruguay y Brasil. Explicó que son crecimientos tipo enclaves que no generan desarrollo porque son inversiones que no generan el derrame suficiente para integrar verticalmente la cadena productiva ni territorialmente en beneficios a toda la sociedad. “Muchos de nosotros hemos recorrido las rutas del Brasil y les pregunto si alguna vez vieron aserraderos o industrias pequeñas. No hay. El diseño brasileño es de enclave para la exportación”.
Consideró que es lo que quiere Macri. Incrementar las exportaciones en la planilla excell pero sin tomar en cuenta la gente.

Abrá un apagón forestal

“El gobierno de Macri cree realmente que la solución pasa por allí porque tienen una visión clasista de todo y apunta a respaldar esas grandes inversiones”, analizó para volver a destacar que no es el modelo para Misiones. Propuso aprender de los modelos de Finlandia y Suecia, que tienen multinacionales pero integradas al desarrollo socio – económico sustendado en las pymes antes de salir a buscar mercados.
Insistió, bajo es convicción de que la Nación no tiene respuestas para nuestras pymes industriales ni para las chacras. “Lo mandan a Larraghe a poner la cara sabiendo que no tiene respuestas y mientras lo degradan de subsecretario a director.”
En este contexto predice que la ausencia de incentivos generará inexorablemente un “apagón forestal”, como sucedió en Brasil. Y explicó que si se deja de plantar, digamos cinco años, al cabo de 15 años se notará la falta de materia prima y se interrumpirá el proceso industrial.
Por eso consideró Escalada que la falta de financiamiento para la ley de incentivos no sólo frustra las expectativas de los actores del sector sino de los habitantes de nuestros pueblos ligados al agro.

La discusión no es técnica

En este contexto, el dirigente alfonsinista opinó lapidariamente que la discusión que se instaló en la Mesa por la 25080 no pasa por lo técnico, sino por decisiones políticas. En Misiones ya hay una ley que diseñó un plan maestro forestal para el desarrollo socio – económico.
Lo que el gobierno nacional debe decidir es si pone el Estado a promover un sector de desarrollo social en base al fortalecimiento de la producción en las chacras y las pymes industriales, o privilegia las inversiones multinacionales en papeleras. “Pero tienes que ser conscientes, tanto Macri como Schiavoni, los muchachos de la UCR y los empresarios del sector que si se da prioridad a la papelera y se desfinancian los incentivos para las pymes, el “crecimiento invisible” será una categoría real en la foresto – industria.

 

 

 

 

foto: facebook

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