Obligado por la crisis del consumo, el Presidente anunció renovación de Ahora 12 y 18 hasta diciembre, cambios en la Ley Pyme y crédito subsidiado.

Por Leandro Renou para Letra P.
“Estamos atravesando un momento difícil en la Argentina. (…) Necesitamos pequeñas medidas para atravesar este contexto, que traccionen el consumo y eleven el mercado interno”, arrancó Gerardo Díaz Beltrán, nuevo titular de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en discurso del Día Internacional de las Pymes. A su lado, en el escenario de un salón central a mitad de su capacidad, lo escuchaba el presidente Mauricio Macri. Un escalón por debajo, la tríada de ministros que lo acompañaron a probarse en el corazón del sector más crítico de la economía: el titular de Interior, Rogelio Frigerio, y sus pares de Trabajo e Industria, Jorge Triaca y Dante Sica, este último, el más aplaudido en la sala por considerarlo aire fresco en el diálogo cotidiano con la industria. Minutos antes, los funcionarios se habían reunido con los popes CAME para anunciarles medidas que buscan atenuar el golpe que padecen las pymes de todo el país por la caída de la demanda: renovación de los planes Ahora 3, 6, 12 y 18 hasta fin de año; adelanto de dos años en el mínimo no imponible en contribuciones patronales, previsto en la reforma tributaria, para comercios minoristas radicados en zonas de frontera; crédito productivo subsidiado con tasa cercana al 29% y nuevas herramientas para la Ley Pyme.
La ponencia de Díaz Beltrán -sucesor del histórico oficialista Osvaldo Cornide- contaba, además con la anuencia de un Armando Cavalieri disimulado entre los concurrentes. “El Gitano”, jefe Sindicato de Empleados de Comercio, asentía en los conceptos, a sabiendas de la situación que la crisis del rubro está teniendo en los puestos de trabajo. Le sumó datos al contexto el vocero de CAME, Pedro Cascales, al decir que “el tema es la cadena de pagos, que se alargó de 60 a 90 y hasta 120 días”, y agregó: “Tenemos muchos cheques rechazados”.
Inicialmente, desde CAME anunciaron que Macri daría a conocer las medidas expresadas en privado y que el propio Sica daría una conferencia de prensa para el detalle fino. Por razones que se desconocen, nada de eso ocurrió. En Producción negaron que hubiese estado planeada una comunicación de ese estilo.
El del jefe de Estado fue un discurso clásico centrado en la esperanza del cambio, el fin de “las recetas mágicas” y apelaciones al trabajo “con la verdad sobre la mesa”. Lo que más sorprendió de su alocución fueron, quizás, dos puntos: el primero, el llamado a “que las pymes se transformen en grandes empresas”, cuando la mayoría está en crisis y no piensa más que en a flote. El segundo asunto, un reclamo directo a los empresarios para que den apoyo al Estado en materia de ajuste fiscal e impositivo. “Tiene que haber una macro economía equilibrada para bajar impuestos, pero les pido que ustedes ayuden y trabajen con sus gobernadores e intendentes, porque los impuestos y las tasas tienen un peso desproporcionado”, sugirió. El mensaje fue claro y se inscribe en la pelea que la Nación abrió con los distritos del interior en materia del recorte de gastos que reclama el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que la administración central no está dispuesta a hacer solo.
“Todavía estamos lejos de haberles dado las herramientas que tienen las pymes de otra región. Pero los bancamos. Mi compromiso es tratar de ayudarlos a crecer. Estamos frente a una oportunidad histórica”, dijo Macri cerca del final del evento. Y tuvo tiempo para inscribir un nuevo concepto sobre los empresarios. Antes de que hablara el Presidente, CAME proyectó un video institucional con la palabra de empresarios de todo el país. Uno de ellos reclamó “un mimo” del Estado, con medidas pro sectores. “Con todos los mimosos del mundo pyme queremos trabajar juntos”, se sonrió el mandatario.
El salón desagotó rápido. En la pequeña oleada de empresarios, periodistas y curiosos salieron rápido, Sica y su jefe de Gabinete, Ignacio Pérez Riba. “Fuerza, ministro”, le susurraron algunos pymes que tienen la ficha puesta en el cambio de gestión en Producción. Tras el raudo salvoconducto, Sica expresó, por medio de un comunicado: “Nuestra prioridad en los próximos meses será trabajar en la cadena de pagos de las pequeñas y medianas empresas. Seguiremos con nuestra política de cambios estructurales y mejora de la competitividad”.

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