La ciudad celebró el Día de la Independencia y sus 90 años de vida. Fue fundada en 1928 pero estaba en crecimiento al menos desde una década antes. Creció desde el monte y la chacra a través de picadas y sueño, fusionando la cultura vida de distintas latitudes que convergieron en una idiosincrasia propia, amplia y pujante.

Oberá (Lunes 9 de julio). El acto central por los 202 años de la celebración de la Independencia argentina y por los 90 de la ciudad de Oberá tuvo lugar este lunes dentro de la catedral San Antonio de esta ciudad, a causa de la persistente llovizna que obligó a cambiar el lugar del acto, a último momento. El gobernador de misiones, el obereño Hugo Passalacqua junto al vicegobernador Oscar Herrera Ahuad y el intendente local, Carlos Fernández, presidieron las celebraciones.
El gobernador Passalacqua recordó en esta oportunidad sus días de infancia y su paso por la escuela, en Oberá, al tiempo que rescató la presencia, en el acto, de las banderas de todas las naciones que poblaron Oberá, porque sintetizan “lo que somos”, dijo, para trazar después un paralelismo entre el acto fundacional de la Patria, en 1816 y la jura de la Constitución en 1853, principalmente con el texto constitucional que alude a la apertura de las fronteras: “a todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino”.
Con esa introducción, el gobernador rescató también que su ciudad natal, que hoy celebra también sus 90 años de fundación, es la tierra de confluencia de grandes masas de inmigrantes que otorgan a la región el colorido típico que se corona en la Fiesta que los distingue.
“Ahí aparece el puente con nuestra inmigración, con estas banderas que están hoy acá, una decisión política de Estado, de argentinidad; criollos y pueblos originarios abrieron los brazos a todos los hombres de buena voluntad. Y así ocurrió, Argentina abrió sus brazos, su pecho, su corazón… los recibió, NOS recibió a quienes venimos hoy a honrar, venimos a decir gracias a nuestros ancestros, a nuestros abuelos, bisabuelos, que tuvieron la decisión de buscar un nuevo rumbo”, dijo el Gobernador.
Después hizo un repaso del relato fundacional de su ciudad de origen e invitó a todos a luchar por la felicidad, juntos y trabajando día a día, enfatizó.
El acto que se iba a realizar a cielo abierto se trasladó al interior de la iglesia, a causa de la llovizna. Comenzó con las bendiciones de la pastora de la Iglesia Luterana Unida, Eva Ross, y el sacerdote católico Ariel Manavella para dejar lugar a Iris Linel, quien leyó el poema que había recitado su bisabuela Iris Pirelle en el acto de fundación de la ciudad, el 9 de julio de 1928.
Después, el intendente Carlos Fernández se refirió a las dos fechas y recordó también su infancia en los barrios obereños, para reafirmar después su compromiso con la política pública provincial “del proyecto misionerista”, que prioriza el diálogo como herramienta para el logro de los objetivos que contribuyan al bienestar de todos, destacó.

La ciudad, con historia viva

“Oberá-1928” reza la escueta placa que da cuenta de la fundación de esta ciudad, el 9 de julio de 1928 en una ceremonia que se realizó bajo los árboles centenarios de la plaza San Martín, según nos cuentan. La zona ya estaba poblada y desde mucho antes mostraba su espíritu inquieto, el que conocemos 90 años después.
A aquella ceremonia fundacional asistieron nativos e inmigrantes que ya habían decidido el nombre del poblado, en reconocimiento –según la historia más fuerte- al bravío cacique guaraní Overá, con un papel protagónico en la historia de la región.
Un año antes, el 25 de julio de 1927, queda conformada la comisión de fomento que comenzó el trabajo de delinear la nueva comuna. Estuvo integrada por los vecinos Domingo Berrondo, Arístides Ruiz, Leo Lutz, Carlos Pettersson y Adolfo Lindström, quienes se abocaron, según las actas de época, a desmontar, rozar, nivelar y abrir caminos.
Oberá se forjó a trabajo y tesón, desde el medio del monte, en torno también a instituciones que ya estaban en marcha, como la escuela o la estación de servicios, con una fuerte producción en las chacras cercanas, de las cuales surgen las primeras industrias y también, los primeros espacios para el esparcimiento, como los clubes con sus campos de juego y los balnearios.
En esos años, 1928 y 1929, se asientan los primeros negocios. La Casa Fidel Chemes, aquella proveeduría de ramos generales o la panadería La Espiga de Oro –aún vigente-, de los hermanos Graziossetti, comenzaron a marcar el perfil comercial que tiene la ciudad.
Estos pobladores ya contaban con una escuela, la que desde el 28 de octubre de 1918, llevó adelante directora y maestra Aurora Solís, dirigiendo la primera Escuela Nacional de Yerbal Viejo.
Desde entonces, la historia cuenta la aventura y el coraje de inmigrantes que llegaron de todas partes del mundo, a construir una sociedad que es la muestra viva de la fusión de culturas, costumbres, idiomas y hasta gastronomía, que encontró su sello, adentro de unas de las zonas con más biodiversidad del planeta.
Así se formó la ciudad, entre enmarañadas picadas y caminos de colonia -con miles de anécdotas y vivencias de por medio-, que hoy cumple sus primeros 90 años formales de vida.
Durante la primera mitad del siglo pasado, nuestra Oberá se fue consolidando, para comenzar el despegue con la conformación de cooperativas, cámaras y con el fortalecimiento de las instituciones, desde la segunda mitad, incluso con el reconocimiento de la Cámara de Representantes de Misiones, que declaró ciudad a Oberá, el 24 de agosto de 1961.
Desde el retorno de la democracia, el 10 de diciembre de 1983, se desempeñaron como intendentes de nuestra ciudad Mario Luciano Bárbaro (del 10 de diciembre de 1983 al 10 de diciembre de 1987); Sábato Esteban Romano (desde el 10 de diciembre de 1987 al 10 de julio de 1989); Miguel Ángel Oliveras (que primero completó el mandado de Romano, tras su fallecimiento, desde el 14 de julio de 1989 al 10 de diciembre de 1991 y después fue electo el 10 de diciembre de 1991 y obtuvo la reelección hasta el 10 de diciembre de 1999); Héctor Rodolfo Dalmau (desde el 10 de diciembre de 1999 al 10 de diciembre del 2003); Ewaldo Rindfleisch (por tres períodos, del 10 de diciembre del 2003 al 10 de diciembre de 2015); y el intendente actual, Carlos Fernández, que cumple su primer mandato desde el 10 de diciembre de 2015.

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