Los pocos pronunciamientos públicos de Rovira se han vuelto estratégicos. Por eso cuando habla de alguna manera hay que leer lo subyacente que puede interpretarse como una bajada de línea. El jueves 5 cuando firmó un convenio para extender el modelo pedagógico de la Robótica a las EFAs, sostuvo que de la crisis se sale con educación. Se interpreta así la crisis como algo mucho más profundo que una crisis económica, o una crisis social que tampoco es sólo política, ni siquiera la suma de las tres, sino que es una crisis cultural. Cuando observa que el futuro es una flecha que va para adelante, lo que se está diciendo es que la Renovación sólo puede sostener su equilibrio en permanente movimiento.

Posadas (Martes, 10 de julio) “La humanidad se enciende cuando estamos en problemas”. El aforismo fue pronunciado por Carlos Rovira el jueves 5 en oportunidad de la firma de un convenio para extender la experiencia de la Escuela de Robótica a las Escuelas de Familias Agrícolas. Como se informó el convenio con la Asociación Conciencia articula el esponsoreo de la actividad privada con el Estado en un proyecto educativo que no sólo asegura conectividad en la zona rural sino el modelo de la Robótica que viene asociado a un cambio de paradigma en el modelo pedagógico.
El anuncio, que en sí tiene una profunda significación, traduce la centralidad que Rovira pone en la educación en su gestión como legislador, lo que generó innumerables proyectos que puso democráticamente en debate en la sociedad. Así logró la sanción de la ley de educación emocional, y tiene en estudio leyes de educación digital y hasta la ley general de educación que lleva ya varios años en consideración de docentes y especialistas. Un enfoque más amplio se traduce en haber establecido por ley el juramento de los alumnos a la bandera e introducir en la curricula el rescate de la historia de Misiones y sus luchas por su emancipación, como asimismo programas extracurriculares como “Conozco Misiones”.

Cuando habla Rovira

Pero el acto del jueves tiene subyacente una lectura política en lo que dijo Rovira y en el hecho de pronunciarse públicamente ya que viene cultivando el silencio, paradójicamente, como estrategia de comunicación. Por eso, cuando habla habilita y fuerza interpretaciones.
Cuando anuncia el convenio a la vez enuncia. En lenguaje común se puede decir: baja línea. Nunca es casual lo que dice. Cuando sostiene que de la crisis por la que atravesamos los argentinos sólo se sale con educación, es toda una definición. Se puede entender que se interpreta la crisis como algo mucho más profundo que una crisis económica, o una crisis social que tampoco es sólo política, ni siquiera la suma de las tres, sino que es una crisis cultural.
Asume la existencia de una crisis para esbozar lo nuevo. “El futuro es lo nuevo”. “Creemos que tiempos pasado fueron mejores pero la flecha del tiempo va para adelante, todo va para adelante”. Lo dice Rovira sin renegar de su prédica por rescatar las raíces de los misioneros y sus luchas por la emancipación en las gestas de Artigas y Andresito e introducir el valor simbólico de instituir al Comandante Indio en héroe de Misiones y levantarle monumentos así como honrar sus batallas contra el centralismo porteño y de contención de la expansión del imperio lusitano.
Si el futuro es una flecha que va para adelante, lo que se está diciendo es que la Renovación sólo puede sostener su equilibrio en permanente movimiento. Y si también se afirma que la humanidad se enciende cuando está en problemas, allí hay un mensaje que está implícito. No es fortuita le mención a las lecciones que dejan los éxitos y los fracasos o dicho de una manera más dura, las victorias y derrotas. “Quizá la más importante de las lecciones nacen de la dificultad, del problema, del llanto y del dolor”, dijo Rovira para sugerir que si se pusiera un elemento tecnológico que pueda medir cómo se enciende la humanidad, se comprobaría que se enciende cuando enfrenta problemas.
Esto remite insoslayablemente al nacimiento del “rovirismo” que nace de la crisis de fin de siglo y el riesgo de desintegración nacional del 2001, para luego institucionalizarse en la Renovación como movimiento hacia el futuro sostenido en las tradiciones populares de los dos viejos partidos que en el siglo XX no pudieron conciliar la justicia social con la república.
Desde esos momentos de consolidación identitaria, Rovira primero y la Renovación después, ya como dogma, le arrebató las banderas del equilibrio fiscal a las derechas. Se logró en la administración del Estado misionero lo que no pudieron los ortodoxos en la Nación. Claro, sin caer en el mito del ajuste exigiendo austeridad en el gasto pero a la vez sin descuidar la columna de los ingresos cobrando impuestos a los que pueden pagarlos. Hoy el desendeudamiento de Misiones es, no sólo un ejemplo para otras administraciones, sino un sustento político que otorga un grado más de autonomía en la toma de decisiones. Se puede invertir en Robótica extendiendo la fibra óptica por el territorio provincial porque hay un resto.

Nada puede ser si está deshumanizado

La prédica y la gestión de Rovira por amigar la educación con las llamadas Tics, no debe interpretarse como una exaltación de la ciencia aplicada como motor de la historia autónomo de la voluntad política. La trayectoria de la Renovación está lejos de avalar esa lectura. En las breves palabras del jueves pasado asocia el progreso al desarrollo humano. “Nada puede ser si está deshumanizado”, dijo categóricamente al definir el sentido del cambio de paradigma en la educación.
Hay un rumbo definido cuando rescata el sentido humanista de la nueva ilustración y al mencionar sus cuatro pilares: la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso.
Rescata la ciencia como postulado de la verdad. Y otra vez no es casual que haga hincapié en el sentido de las ciencias que indagan por las esencias de las cosas que se manifiestan en la superficie por sus fenómenos cuando desde el poder se ha instalado la resignación ante la imposición de un mundo supuestamente sometido a una pos-verdad. Y asocia esa búsqueda con el afán de progreso que es lo que permitió a la humanidad enfrentar los problemas de época con optimismo.
La razón, el humanismo la ciencia, y el progreso, son referencias que subyacen en el modelo pedagógica explícito en la Robótica que se extiende a las EFAs “un modelito educativo que en la interacción del sector estatal con el sector privado permitirá a los hijos de nuestros agricultores interactuar desde el propio medio rural con los mercados”.

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