El presidente de la Confederación Económica de Misiones destacó la presencia del Estado provincial para mitigar la crisis y subrayó el desendeudamiento de la Administración. No obstante admite que el país atraviesa una situación difícil por las condiciones favorables a la timba financiera. Una buena para Misiones: la devaluación. Una mala: la eliminación del fondo de la soja

Eldorado (20 de agosto). El presidente de la Confederación Económica de Misiones (Cem) Alejandro Haene está convencido que la provincia de Misiones puede soportar los coletazos de la crisis nacional porque tiene una economía sólida y desendeudada.
Haene está al frente de la Cem desde que Gerardo Díaz Beltrán asumió como presidente de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came). No se considera un hombre político. Es más; según se supo rechazó ofertas políticas partidarias. Su intención es seguir al frente de la Confederación Económica de Misiones, ser electo por sus pares cuando termine el actual mandato.
Haene mantuvo una entrevista con nuestro periodista Alejandro Fabián Spivak analizó la situación económica nacional y provincial.

¿A su entender en que contexto provincial económico-financiero está la provincia ante la situación nacional que estamos viviendo?
“El país en general viene viviendo una difícil situación desde abril o mayo último. Era una situación que sabíamos que podía suceder. Estábamos con demasiados Lebacs con una tasa muy atractiva. Lo que está haciendo el ministro de Finanzas Luis Caputo ahora es lo que debía haber hecho el ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger. Hoy no hay empresas que aguanten tasas de entre el 60 y 70 por ciento anual. Con tasas del 47 por ciento para las Lebacs la gente no invierte en empresas, sino que pone su dinero en la timba financiera. El otro tema pasa por la eliminación del fondo sojero para las provincias y municipios que a mi entender es un grave error de parte del gobierno nacional. Entiendo que el tema se venía hablando con los gobernadores para fin de año, pero agarra mal parados a los municipios invirtiendo o habiendo tomado compromisos a mediano y largo plazo”.

Le insisto. ¿Y la provincia, a su entender cómo se encuentra ante esa crítica situación nacional?
“Por suerte tenemos una provincia desendeudada. Sin créditos en dólares como sí tienen otras provincias. Más allá que la última gran devaluación de hace tres meses haya favorecido a Misiones porque el drenaje de divisas que había hacia Paraguay o Brasil se frenó en no memos un 60 por ciento. Hoy, hay muchos automóviles haciendo colas en el puente Posadas-Encarnación, pero con chapa patente paraguaya. Es decir, cruzan a Posadas a realizar compras”.

Hay sectores que no se recuperan aún…
“Si. Por ejemplo; el sector maderero donde sé que hay una retractación en las ventas con cheques rebotados”.

Julio cerró con un 3,1 por ciento de inflación. ¿Esperaba este porcentaje?
“Sí. Cuando uno ve el menú del que se basa el Indec para medir la inflación era lógico estos números. Además, estaba pendiente el sobrante del porcentaje de junio. También se debe tomar en cuenta que hubo un fuerte aumento de los combustibles que incidieron en el porcentaje inflacionario. A eso se le debe sumar el incremento en las tarifas de los servicios públicos”.

19,6 por ciento de inflación es el acumulativo de lo que va del presente año…
“Estoy convencido que el gobierno nacional está convencido que el año cerrará por encima del 30 por ciento de inflación”.

¿Por qué otros países pudieron bajar la inflación en forma categórica, tal es el caso de Israel, por citar un ejemplo y la Argentina es uno de los pocos países que no puede reducir el índice inflacionario?
“Porque no hay magia. Creo como dice el economista Carlos Melconian que hubo un mal diagnóstico. Entendieron en el gobierno nacional la situación se solucionaba en menor tiempo. Además, no pensaron que están dirigiendo un país, no solamente la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba); por tal motivo no vieron la sintonía fina con cada una de las provincias. Hubo mucha obra pública, principalmente en la provincia de Buenos Aires; Caba y Córdoba”.

¿Y la gente que queda excluida?
“En todas las crisis hay que gente que queda excluida. Queda gente en el camino. No existe un mago que diga acá no pasó nada. Por suerte el empresario misionero es corajudo, empujador. En mi gestión al frente de la Confederación Económica de Misiones (Cem) no nos va a quedar puerta sin golpear en aras de anticiparnos a los hechos, trabajar en conjunto con el gobierno provincial porque lo que le pase a la provincia a la larga le pega a la economía privada por eso apoyamos los programas que lleva adelante el gobierno provincial para mitigar la crisis, como es el caso, para citar de ejemplo el Ahora Pan o Ahora Gas”.

¿Puede la provincia soportar estos coletazos económicos-financieros que vienen de la Nación?
“Sí. Tenemos una provincia sólida. Quien analizó el proyecto de presupuesto provincial para el 2019 verá que es austero y realizable. El problema es con la nación por la no rebaja del costo tributaria y la deuda que tiene con el empresariado por la aplicación del artículo 10 de la Ley de Pymes. Este artículo permite bajar el costo laboral y tributario de las empresas ubicadas en zonas de frontera”.

¿Cree que el 10 de diciembre cuando este gobierno nacional termine su mandato la situación habrá mejorado?
“Tengo toda la fe que será así”.

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