El dirigente social Gustavo Vera y de la Multisectorial 21F sostuvo que detrás de Bolsonaro está la ofensiva del impero que viene por nuestros recursos naturales. Denunció que intereses del complejo industrial militar financiaron su campaña. Pero a la vez considera que la herencia de Lula que sacó a 40 millones de la pobreza generó sus propios verdugos al quedar atrapados por el consumismo y sin la identidad del trabajo y la sindicalización por rama. Considera que en la Argentina la diferencia es la existencia de un movimiento obrero organizado, que tiene en la doctrina del Papa Francisco la fortaleza de programa y perspectiva para la reconstrucción del campo popular.

Posadas (miércoles, 10 de octubre) La ofensiva del imperio que viene por los recursos naturales de Sudamérica está detrás de la victoria de Jair Bolsonaro en la primera vuelta en las elecciones del Brasil, afirmó aquí el dirigente social vinculado al Papa Francisco, Gustavo Vera. Sin medias tintas denunció que la campaña del ultraderechista fue financiada por los hermanos Koch que no sólo han extendido el imperio petrolero a un conglomerado de empresas, sino que han tramado la forma de influir en la política norteamericana. Son los que apostaron y contribuyeron a la victoria de Trump.
Pero Vera, que estuvo en Posadas como integrante de la Coordinadora Sindical del Frente Multisectorial 21F, y participó de una asamblea preparatoria del Congreso de la Constitución del NEA, que se realizará en Corrientes el jueves 25, consideró que la derrota del campo popular el último domingo en Brasil, es también consecuencia de la deuda que dejaron Lula y el PT que no pudieron construir un verdadero contra modelo al neoliberalismo y fundamentalmente no supieron organizar al movimiento obrero como factor de poder.
En una entrevista con nuestros cronistas, minutos antes de participar en la asamblea de la Multisectorial en el local de Camioneros aquí en Posadas, Vera levanta la mirada más allá del árbol para explicar los procesos políticos y sociales de nuestra región que las articula a las contradicciones en el orden mundial caracterizado por la ofensiva del complejo industrial militar de los Estados Unidos con sus pretensiones de recrear estados de guerra en el mundo, y por el otro lado la prédica del Papa Francisco por un mundo más pacífico y sustentable humana y ecológicamente y que en la arena política está construyendo, según Vera, un eje China –Vaticano, al que pueden unirse India y Rusia.

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La ofensiva del imperio

“Lo que ocurrió en Brasil se lo puede ver en parte como un espejo para la Argentina y en parte como un proceso propio”, respondió a nuestra pregunta.
Explicó que es un espejo en la ofensiva de Norteamérica y las potencias aliadas sobre Sudamérica para apropiarse de los recursos estratégicos que demanda el complejo industrial militar. Computó entre los objetivos de apropiación, el descubrimiento de yacimientos en toda la cuenca del Atlántico Sur, el acuífero de agua potable, los recursos de la Amazonia y un montón de zonas que considera claramente estratégicas.
Resumido el objetivo del imperio, consideró que en las elecciones han jugado un montón de factores, entre los que mencionó la utilización mediático judicial de hechos preexistentes de corrupción para tratar de generar una estigmatización de gobiernos vinculados al campo popular, pero señaló que también es cierto que esos gobiernos no han cuidado la forma ética en el ejercicio del poder.

Bienes materiales y espirituales

Pero dicho eso para que no queden dudas del enfoque de su análisis, Vera subraya que el problema principal es la “deuda que dejó Lula”. Destacó que a pesar de que Lula fue un presidente trabajador no se dedicó a la construcción de un movimiento obrero organizado bajo el modelo sindical por rama, como el que rige en la Argentina, “que hoy –enfatizó- a pesar de que tenemos un gobierno con tendencia claramente oligárquica y anti-obrera sigue siendo la última barrera de civilización de la dignidad del trabajo”.
Cuestionó también el modelo económico al decir que “por más que vos saques de las pobreza a 40 millones de personas si no les das dignidad que da el trabajo, ni la identidad de un sindicato por rama, es difícil que después tengas palancas para resistir la contraofensiva que lleva el imperio, con todo el dinero, la vaca petrolera, el golpe judicial mediático previo e incluso con algunos sectores religiosos que bajo la pantalla religiosa operan al servicio del imperio”. La mirada de Vera se inscribe en la línea de las encíclicas y exhortaciones papales que Frei Betto resumió con precisión cuando advertía que los gobiernos populares se equivocaron al creer que garantizar los bienes materiales equivalía a garantizar condiciones espirituales, y no es así y elaboró una ecuación que puede explicar las razones del alcance que llega a tener la prédica del discurso hegemónico en la construcción de las subjetividades en personas de todas las clases sociales. El fraile dominicano considera un “error de socializar los bienes materiales si a la vez no se socializan los bienes espirituales…el capitalismo en cambio dice Frei Betto, “socializó los sueños para privatizar los bienes materiales… Y ahí llega el sufrimiento de los jóvenes que ponen en su vida cuatro cosas: dinero, fama, poder y belleza, y cuando no alcanzan ninguno de esos parámetros van siempre a los ansiolíticos, las drogas, viene la frustración de los falsos valores, la cual viene siempre desde donde hemos puesto nuestra expectativa”
Se puede concluir que hacer el esfuerzo de sacar a 40 millones de la pobreza pero al mismo tiempo promover las pautas culturales del consumismo deja a los beneficiarios a merced de la prédica capitalista y genera a la vez los propios verdugos del campo popular.

Una mujer y negra vota a Bolsonaro

¿Cómo se traducen estas conceptualizaciones en el mundo micro de las villas y favelas? Se le preguntó a Vera pero haciendo mención previa a una observación que hicieron curas villeros. Cuentan que hasta hace algunos años, la construcción de esperanzas y las expectativas de una vida mejor en la villa, estaban depositadas en la parroquia o la unidad básica, pero que ahora aparece también la oferta del narcotráfico que capta jóvenes, y es lo que lleva a una madre a poner como centro de sus preocupaciones. ¿Por eso vemos mujeres y negras votando por Bolsonaro a pesar su prédica?
“Exactamente –respondió Vera- porque esa madre es parte de un territorio que se libera a través del narcotráfico. En Argentina hay cada vez más madres sin ingresos, desesperadas, en barrios vulnerables que necesitan dinero para poder comer. El prestamista en última instancia es el narcomenudeo. Le presta, condiciona como todo prestamista, después lo hace jugar de soldado, de campana, lo involucra en el sistema, se crea así un Estado paralelo, en Río se habla de Estado fallido. Estas son las gangrenas que generan condiciones para la aparición de los Bolsonaros.

Reconstrucción del campo popular

De todos modos, como todo luchador de las trincheras de la resistencia al modelo neoliberal, Vera, considera que hay esperanzas de reconstrucción del campo popular. Se basa en lo que destaca como dos grandes elementos.
El primero, precisa es “que tenemos a un argentino que está cambiado el mundo en dirección contraria a la que quiere el imperio, que es el Papa Francisco”. Afirma la prédica papal y sus movimientos (ver nota aparte) dan fortaleza de programa y perspectiva. “Ejerce su magisterio en condiciones de completa humildad, que nos enseña a no olvidar nunca la ética social en el ejercicio del poder”.
Y en segundo lugar el movimiento obrero organizado más importante del planeta a pesar de la debilidad generada por las políticas de ajuste y desindustrialización, sigue teniendo la capacidad de hacerle perder a la burguesía 3.600 millones de dólares en un paro general como no ocurre en ningún lugar del planeta”.

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De abajo hacia arriba y de la periferia al centro

Mencionado los dos factores que pueden ser ejes de la reconstrucción del campo popular, Vera que en 2001 apareció ligado a las asambleas barriales en los días del “que se vayan todos” pareciera asumir, al menos lo deja implícito que la crisis de representación no ha tenido todavía una síntesis superadora. Observa, sin neutralidad que “si tenés parroquias y camiones del sur a la Quiaca hay que entrelazarlos. Las parroquias y los camiones –reiteró- para armar un poderoso movimiento a través del cual se reorganice el campo popular”.
Señaló que la Multisectorial apunta en esa dirección. Después de recordar la magnitud de la movilización federal del 21 de febrero, remarcó que “los grandes procesos liberadores en la Argentina siempre han ido de abajo hacia arriba y de la periferia al centro esta vez no va a ser novedad, no podemos esperar que del puerto surjan las soluciones. Desde el puerto –recordó- entra el veneno de la colonización, claramente la liberación va a ser como en la época del éxodo jujeño, de los gauchos de Güemes, de la gesta de San Martín, de la campaña el norte de Belgrano y las luchas de Artigas, no va a ser invención del puerto, sino del interior y organizada. Es a lo que apunta la 21F”.

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El ejemplo de Evo

Adelantándose al interrogante formuló la pregunta retórica “pero me preguntará quién lo va conducir, quién va a sintetizar el proceso de resistencia que el pueblo argentino está empezando a transitar y uniéndose”. Agregó que “puedo responder con una metáfora política: el 25 de mayo 2010 festejamos el bicentenario. En aquella fiesta hermosa y gigantesca estaban todos los líderes latinoamericanos en su momento de apogeo, Lugo, Correa, Chávez, Cristina, Néstor, Lula y estaba Evo. Yo estoy seguro –reveló- que si vos en ese momento preguntabas de forma reservada a cualquier persona que se dijera patriótico y progresista en quién menos esperanzas tenían en que iba a perdurar, te iban a responder que era Evo Morales. El feo, negro sucio y malo –subrayó parafraseando la película de Scolla- fue el que duró, fue el que recuperó los recursos naturales, que nunca se la creyó. Evo se apoyó en los movimientos sociales y sindicales, fue el que todavía esta vivito y coleando y con grandes perspectivas de seguir desarrollando el proyecto, fue el que expulsó la embajada de Estados Unidos, el que recuperó el agua y el litio. Por el que no ponías dos mangos –abundó- llegó más lejos que las grandes luminarias, alguna de las cuales arañó el cuarto lugar y no pudo entrar como senadora”.
Después de tanto énfasis en el ejemplo de Evo con el propósito de hacer referencia a un liderazgo más orgánico que el tradicional de nuestra política, el dirigente social, por algo vinculado al Papa, enfatizó que “tenemos que empezar a mirar más la Argentina profunda, a nuestros dirigentes y me preguntaría por qué no Hugo Moyano, por qué no Pablo o por qué no un de los tantos dirigentes excelentes que tenemos en el movimiento obrero argentino. Por qué sí Evo en Bolivia y acá un trabajador, no. Recuerdo aquello que dijo Hugo y a Cristina le molestó y que le siga molestando”, remarcó fijando posición. Reiteró que la fortaleza de Evo tiene que ver con que expresa la síntesis de las demandas de su pueblo, que nunca se cree más. Esa síntesis es la gran entereza que ha demostrado. Es una lección que nosotros con el movimiento obrero organizado y con la inspiración del Papa, con dos grandes doctrinas que nos unen en el tiempo con la encíclica, tenemos perspectivas de recuperarnos y poner a la Argentina de pie.

 

 

 

 

 

Fotos del cuerpo de la nota: Multisectorial 21F

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