El oficialismo de la UCR prorrogó plazos para impugnar listas inscriptas para las elecciones internas. De esa manera ganó tiempo para poner a todo el aparato del partido a llamar uno por uno a los afiliados que avalaron las alternativas al oficialismo. Un claro método de intimidación y de abuso de posición dominante para instalar un panóptico y hacer un mapeo al estilo servicios de inteligencia. Los rebeldes ratificaron que si anulan las elecciones no les temblará el pulso para judicializar el diferendo.

Posadas (Lunes, 2 de octubre) El grupo directivo que controla el aparato de la UCR desde hace años puso a sus colaboradores a llamar por teléfono, uno por uno a los afiliados que respaldaron la constitución de las dos listas que se muestran como alternativa al oficialismo en las elecciones internas de todos los cargos partidarios. Encabezados por el presidente del Tribunal Electoral, Lucio di Pietro, desde el viernes iniciaron la titánica e inusual tarea con el argumento de comprobar la veracidad de las firmas. Pero en realidad el “call center” que remite a la oficina de escuchas de los servicios de inteligencia termina operando como un pan óptico de mapeo, control e intimidación.
La imparcialidad del operativo que linda en la figura de abuso de posición dominante es manifiesta ya que el Tribunal no dispuso verificar la autenticidad de la lista oficialista que postula a Martín Arjol, el protegido del Grupo. Además, Di Pietro debería haberse inhibido ya que es empleado de Cámara que para cobrar todos los meses necesita del aval del presidente del Bloque. Asimismo, se permitió a colaboradores de los diputados, como Vanesa Techeira, de vínculo estrecho con Gustavo González, revisar las carpetas y tomar fotografías de las firmas, tal como los espías de las películas.
Es el clima que se vive en el Comité, donde los oficialistas ven fantasmas por todos lados. Las denuncias de infiltrados de la Renovación ya no tienen el peso de hace años cuando cualquier divergencia interna era desactivada con el método de la fake-news. Sería escupir para arriba ya que no son secretas las reuniones que mantuvieron con Carlos Rovira, Pepe Pianesi y Martín Arjol y entre otros Walter Molina.
Lo cierto es que la movida de la lista Poder Cívico de exigir el jueves la presencia de un veedor de la Justicia para garantizar la transparencia en la presentación de las listas, puso al oficialismo a la defensiva. Sus directivos no pudieron reaccionar en las 48 horas del plazo que determina la Carta Orgánica para hacer impugnaciones. Los respaldas y los candidatos de Poder Cívico y Radicales en Acción, eran tan reales como los avales de la lista Unidad.
En un intento desesperado de última hora, el comité Central Provincia resolvió prorrogar el plazo de las observaciones e impugnaciones que vencían el 21 por el término de 24 horas que vencen hoy a las 24:00.

prorroga resolucion comite central 22oct2018Esta disposición les dio tiempo el fin de semana para instalar el operativo de intimidación desde el call center. No se puede negar que la verificación telefónica lleva implícita una amenaza.
Aunque los apoderados de las dos listas que se muestran como alternativa eludieron hoy a la prensa a la espera de la resolución de la Junta, se confirmó que llevarán las presentaciones hasta las últimas consecuencias. No se dejarán psicopatear como lo hacen históricamente los herederos de la Verde. El método que funcionó en las históricas disputas de Barrios Arrechea con Mario Losada, era presentar los hechos consumados aunque en un proceso lleno de irregularidades. Ante el reclamo de perjudicado por la trampa, el victimario le ponía toda la responsabilidad a la víctima que, si llevaba la disputada a la Justicia terminaría perjudicando a todo el partido. “No caeré en mismo juego de siempre y no me temblará el pulso de judicializar la disputa”, dijo el viernes Villagara que hoy no respondió a nuestros requerimientos.

¿Posiciones doctrinarias?

Aunque el proceso interno en la UCR Misiones esté en sus prolegómenos y corre el riesgo de interrumpirse por el temor del grupo enquistado en el partido que promovió una lista única para silenciar divergencias, ya está insinuando la existencia de diferencias doctrinarias e ideológicas.
El Grupo oficialista que opera desde los 90 como un Pac – Man que se devora las rebeliones ni bien se insinúan con el método de cooptación y distribución de cargos y contratos, ha encontrado en la conformación de la Alianza Cambiemos un espacio parecido al paraíso. Dejan en manos del PRO las responsabilidades en la toma de decisiones y en la elaboración de proyectos viables para dedicarse plenamente a operar desde el comité como una oficina de empleo. Es así que los enrolados en este espacio se ven obligados permanentemente a profesar la fe del converso. Es un marco de referencias para los discursos de los diputados González, Mela, Mindlin y Pianesi que a la vez los obliga a potenciar el denunciativismo como práctica para diferenciarse en la oferta política. El método de rotación de nombres para que nada cambie lleva hoy a postular a Martín Arjol y como en el juego de máscaras reciclar a Hernán Damiani en Posadas.
Más difícil de encuadrar es el discurso de Federico Villagra, un economista con visión crítica del rumbo económico del gobierno nacional. Con mucho ingenio es el creador del índice de inflación medido por el precio de un kilo de milanesas con el que mide la capacidad de compra de la clase media y la clase más vulnerable. Le cabe a su posicionamiento la observación crítica de Leopoldo Moreau: “no hay izquierda en Cambiemos, pretender ser el ala progresista de la Alianza de Gobierno, concretamente no existe porque Macri es el neoliberalismo”.
Una explicación que adeuda Villagra. Sin embargo, cierto respaldo a su mirada tuvo en el Encuentro nacional de la UCR celebrado el 19 en la CABA para analizar el Presupuesto 2019.
Encabezado por el gobernador de Mendoza y presidente del Comité Nacional, Alfredo Cornejo y acompañado por los gobernadores Gerardo Morales y Gustavo Valdés, ratificó su pertenencia a Cambiemos, pero al mismo tiempo señaló que “ya es hora de empezar a hablar de la agenda del crecimiento y del desarrollo. Es hora de hablar de una intervención del Estado, pensando en esta nueva realidad social, de esta nueva Argentina, que tiene dificultades severas… Desde el radicalismo creemos que la agenda del ajuste llega a su fin, con la aprobación y posterior ejecución del presupuesto. La agenda del 2019 será la del desarrollo, del crecimiento, la de proteger a nuestros sectores medios productivos (con regulaciones, arbitrajes e intervención) para que ese entramado social tan rico que ha tenido la Argentina y que ha perdido en los últimos años vuelva a emerger”.
La posición, al menos pone en tensión los compromisos del Gobierno –que es el gobierno de la UCR- con los ajustes comprometidos con el FMI y la política de endeudamiento y dolarización.
Más coherente parecería ser la posición de Ricardo Jaquet, de la lista Radicales en Acción, que sin hablar mucho dejó claro que está más cerca de las rupturas insinuadas por Ricardo Alfonsín.

ucr ratificamos pertencia a cambiemos pero necesitamos salir de la agenda de ajuste 19oct2018