“Desde Brasil se coordinan las acciones del Lawfare en el resto del continente” sostienen especialistas desde Estocolomo, Suecia donde estuvo Alberto Hedman de misionesplural.net . Denuncia que en las repúblicas latinoamericanas, el papel del Poder Judicial es permanecer oculto para ser activado como el instrumento que sintetiza la ofensiva del poder hegemónico por desterrar a los movimientos progresistas del continente, reinstalando la plena vigencia de las políticas neoliberales con objetivos concretos del complejo militar industrial norteamericano de apropiarse de los recursos naturales. La ofensiva no puede darse sin la complicidad de los medios hegemónicos. Por eso elogia a Julián Assange “un héroe del siglo XXI que está dando su vida para combatir a la pos verdad”

Posadas (Lunes, 22 de octubre. Alberto Hedman) El consultor y periodista ecuatoriano Amaury Chamorro, radicado en Brasil y vinculado a Alianza PAIS, el proyecto político del ex presidente Rafael Correa en su tierra natal, ofreció una conferencia en Estocolmo (Suecia), a la que asistió misionesplural.net y en la que fustigó las estrategias de recolonización que impulsa Estados Unidos en el continente latinoamericano en base a la persecución judicial de los líderes de los gobiernos progresistas que proliferaron en la década pasada. Chamorro, que es comunicador social de la Universidad de Sorocaba (Brasil) y candidato a magister en comunicación política de la Universidad Autónoma de Barcelona, se refirió  -entre otros casos- al encarcelamiento del ex presidente Lula Da Silva y el golpe judicial contra Dilma Rousseff, en Brasil, tanto como a la prisión que sufre el ex vicepresidente Jorge Glas en Ecuador y la persecución al ex presidente Correa, como muestras relevantes de la aplicación del Lawfare, por parte de jueces y fiscales cooptados por el poder hegemónico.  Sostuvo que el caso del Brasil es el más emblemático de la región. “Desde ahí se coordinan las acciones del Lawfare en el resto del continente. La maquinaria para la politización funciona primero produciendo hechos jurídicos sin sustentación legal, que a su vez son filtrados a las empresas de comunicación, para iniciar la condenación pública de la izquierda. Después del juicio público a los tribunales sólo les cuesta transcribir y emitir una sentencia. La elipse entre la sospecha y la condena de un progresista es vertiginosa y se salta todo el marco legal de un Estado de Derecho”, graficó. Chamorro no desdeñó la autocrítica, sin embargo, al decir que la frustración del proceso político del gobierno de Alianza PAIS se debió a que “nos faltó información política, nos faltó un instrumento que hiciera que las bases tuvieran mayor vocería, que se hiciera política de verdad”. “Alianza PAIS nació de una victoria electoral contundente del presidente Correa, no existía como movimiento político, entonces hay una cierta esquizofrenia de no saber adónde ir. No como proyecto político, sino como instrumento para hacer política”, precisó. “Pero Ecuador es apenas un componente más de una estrategia geopolítica de retomar América latina en función de un proyecto económico de dependencia con Estados Unidos”, enfatizó Chamorro; tras augurar que en el primer trimestre de 2019 el país sufrirá un colapso económico, y que probablemente, en las elecciones de 2019 – a partir de los obstáculos interpuestos para impedir la participación de Correa y sus seguidores-, se impondría el actual alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, “referente de la extrema derecha conservadora y vinculado a los escuadrones de la muerte” que actuaron en los ochenta en su país.

Admirador de Julián Assange

Admirador de Julián Assange, el activista fundador del sitio web  Wiki Leaks, asilado en la embajada ecuatoriana en Londres desde hace seis años, -y a quien definió como “un héroe del siglo XXI que está dando su vida para combatir a la pos verdad”- el joven consultor y asesor de numerosas organizaciones políticas y movimientos sociales en materia electoral, Amaury Chamorro, señaló al concepto de Lawfare, de uso creciente en el mundo, como el instrumento que sintetiza la ofensiva del poder hegemónico por desterrar a los movimientos progresistas del continente, reinstalando la plena vigencia de las políticas neoliberales. Chamorro remarcó que en ese marco el ex presidente Lula Da Silva “se encuentra preso por una ilegítima, ilegal, inmoral e inconstitucional condena de 12 años de cárcel”, y todavía debe afrontar 7 juicios más como consecuencia del accionar de jueces y fiscales que actúan en connivencia con el poder político y los grandes medios de comunicación. La prisión y el impedimento de participar de las elecciones “es uno de los principales ejemplos del comportamiento ilegal y autoritario de un sistema judicial que actúa al margen de la constitución y del derecho internacional”, explicó, citando la declaración de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre las elecciones brasileñas que reclamó la habilitación electoral del ex mandatario.

Julian Assange Foto tomada de Democracy Now
Julian Assange. Foto tomada de Democracy Now.

Marco conceptual del Lawfare

Con apoyo de las grandes corporaciones mediáticas, este actuar de jueces y fiscales ha arrojado a toda América Latina y el caribe por una senda de arbitrariedades judiciales equivocadamente percibidas por la ciudadanía como cruzadas anti corrupción y de moralización de la sociedad”, recalcó.  Destacó que con esta nueva metodología del poder hegemónico el Estado de Derecho deviene en un “Estado de opinión conformado por jueces y magistrados” que actúan al margen de la ley y ejercen un poder simbólico en connivencia con los grandes medios de comunicación, estrategia que permite a los magistrados “actuar como agentes políticos y no de la Justicia”.  Según un profesor de la Universidad Federal de Minas Geráis (Brasil), prosiguió, “el gobierno de los jueces está en oposición frontal a la tradición de un gobierno mixto (de los tres poderes del Estado) y puede comprometer toda forma de democracia y el Estado de Derecho. El papel del Poder Judicial es permanecer como un poder oculto, a ser activado por los otros poderes en casos previstos por la ley”, especificó, tras lo cual señaló que en la imposición de esta estrategia a los países de América latina “se aplican conceptos del Derecho anglosajón que no se condicen con la legislación basada en el Derecho Romano que tienen nuestros países”.

Retomar un modo de dominación

“Este es un breve marco conceptual de lo que consideramos como el Lawfare, también conocido como el fenómeno de la politización de la Justicia, en que los jueces y fiscales asumen una legitimidad política y social que no es inherente a sus funciones”, sintetizó Chamorro, para subrayar luego que  detrás de este fenómeno que busca retomar un modo de dominación política reñido con la democracia, se ocultan objetivos concretos del complejo militar industrial norteamericano, dirigidos al manejo de los recursos naturales de los países del continentey a la expansión militar inherente a los intereses geopolíticos de los Estados Unidos. El accionar de jueces y fiscales activados por el poder hegemónico global, añadió el consultor, “ha interrumpido el muy corto período democrático que ha vivido América latina y el Caribe, tenemos que recordar eso, porque hace menos de tres décadas,  todo el continente estaba inmerso en dictaduras militares que destituían cortes constitucionales, cesaban parlamentos, para crear sus  propios tribunales de la muerte; secuestraban detenían, torturaban y asesinaban centenas de miles de hombres, niños y mujeres. No es casualidad que Lula, Dilma y Ortega, entre otros, que en ese entonces eran objetivos militares hoy sean víctimas de una persecución mediática, jurídica y política”, resumió.  “La actitud emancipadora que se había instalado en América latina permitió que las élites continentales dejaran de ser una opción político-electoral, Dentro de las reglas del juego de una elección burguesa, que es lo que tenemos en América latina, donde el voto del pobre tenía el mismo peso que el del rico, los sectores conservadores estaban aniquilados, ya no ganaban más elecciones.  Su única opción fue pactar con el único pilar del Estado que no dependía de una elección popular para ser constituido, que es el Poder Judicial. Desde la consolidación del progresismo como fuerza política hegemónica en la región, las fuerzas conservadoras comienzan a articular la conformación de un poder sin contrapoderes, que incluía al Poder Judicial y al poder mediático”, insistió.

Petróleo y geopolítica

Para explicar la actual coyuntura ecuatoriana y la aplicación de estrategias de poder sostenidas en la politización de la Justicia, Chamorro dijo que la condena sin pruebas a 6 años de prisión del vicepresidente Glas permitió que el presidente Lenin Moreno “cumpliera con los acuerdos pactados con la banca ecuatoriana y los Estados Unidos, antes mismo de que él sea oficialmente declarado candidato a presidente por la Revolución Ciudadana” y que luego por un artilugio judicial ilegal se apoderara de la dirección de Alianza PAIS. “Sin Jorge Glas en la vicepresidencia, el actual gobierno de Moreno  pudo distribuir, sin ningún tipo de oposición, el manejo de las empresas estatales, de las eléctricas, del agua, el petróleo, de los hospitales  y la minería a delincuentes, como es el caso del ex presidente Abdalá Bucaram, conocido como “El Loco”, que huyó del país con sacos de yute llenos de dólares, o Jaime Nebot, del Partido Social cristiano, que actualmente es candidato a presidente y actual alcalde de Guayaquil, y a la banca del Ecuador,  que se robó todos los ahorros del país en el 99”.  “Una de las primeras acciones de Lenin Moreno como presidente fue permitir la instalación de tropas del Ejército norteamericano en Ecuador”, relató. Aunque precisó que la base norteamericana expulsada por Correa (la más grande de América latina desde donde incluso partieron aviones hacia Afghanistan”) no se volvió a instalar como tal, “ahorita tenemos aeronaves estacionadas, un barco de la armada norteamericana. En el país hay una oficina de cooperación en materia de seguridad, en la que funcionan la CIA, el FBI, etc. También están los militares norteamericanos operando en el Ecuador por el tema el narcotráfico”.  Chamorro, en la extensa charla que dio hace dos semanas en Estocolmo, tras haber participado de una reunión en Bruselas, (Bélgica), junto a un numeroso grupo de intelectuales de varios países en apoyo al ex presidente Correa, consideró que la llegada de Lula Da Silva a la presidencia de Brasil en 2002 “representó la interrupción de 113 años de gobiernos autoritarios  y/o al servicio de las élites, la reelección de la presidenta Dilma fue en el momento en que el  PT estaba ya 14 años en la presidencia de la república, y fue durante el gobierno del PT, eso es importante para entender  toda la acción del Lawfare a partir de Brasil, es que se descubre más de un trillón de barriles de petróleo en Tresal, lo que quiere decir que Brasil  tal vez tenga  la mayor reserva de petróleo del mundo, de la que sólo se ha descubierto una parte, y esa es de un trillón de barriles de petróleo.  El PT había decidido que esos royalties resultantes de la explotación petrolera sean utilizados exclusivamente en la promoción del desarrollo científico y educacional del Brasil, pero el gobierno actual se los adjudicó a las empresas multinacionales”.  “Brasil, que entonces era la sexta economía del mundo, que había participado de la fundación de los BRicS, de Celac, de la Unasur, podría haber empujado a América Latina y el Caribe hacia un fortalecimiento económico y de desarrollo científico que muy posiblemente afectara a largo plazo los intereses de los países hegemónicos”.

Democracia condicionada

Como cierre de su presentación, y denunciando el “acoso mediático, económico y judicial de Estados Unidos a Venezuela, Cuba y Nicaragua”, y la persecución judicial sistemática a ex presidentes como Correa en Ecuador y Cristina en Argentina, y a dirigentes populares como Milagro Sala”, entre otros,  Chamorro reflexionó sobre la actual coyuntura, con la Justicia embistiendo contra los líderes y movimientos populares en el continente, y retomó la autocrítica respecto a lo actuado por Alianza PAIS en Ecuador, donde aun cuando el ex presidente Correa lideró un proceso de distribución del ingreso sin precedentes y en base a una legislación de vanguardia en democracia, no consiguió afianzar ese rumbo, perdiendo elecciones a manos de una derecha aliada al poder hegemónico internacional que violó todas las normas e instituciones para retomar el camino de la dependencia. “Tenemos que ver que esta democracia condicionada no funciona. Con la Justicia que juega en contra, hay que refundar el sentido de la República democrática, este modelo no funciona más; nosotros que fuimos colonia y aún estamos subordinados estamos buscando nuestra segunda independencia, no la vamos a lograr así”, admitió. “En la era de la pos verdad, de la híper velocidad en las redes sociales, de la modernidad líquida de que hablaba Zygmunt Bauman, que definía a la sociedad como este estado  fluido y volátil, de una sociedad ambigua que no percibe el atropello del Estado de Derecho, que se justifica como un mal necesario contra la corrupción,  la hipótesis es que aún se mantiene intacto el sistema que hegemoniza el poder  simbólico constructor de la percepción, legitimado por los grandes grupos mediáticos, y amparado por esa falsa noción de libertad de expresión.   Estamos obligados a poner sobre la mesa en este momento, la concepción de la democracia como la conocemos, es hora de que la sociedad inicie rápidamente un proceso profundo que nos permita repensarla, pensar en cómo podría funcionar esa democracia, en cuáles son los mecanismos para poder realmente proteger derechos fundamentales”, exhortó Chamorro.

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