Dirigentes misioneros que estuvieron en Luján el sábado 20 destacaron que fue un encuentro ecuménico en contra de la exclusión. Despotricaron contra la manipulación mediática que demonizó la movilización diciendo que fue un apoyo del Papa a los Moyano. Pero sostienen que “no se puede silenciar ni parar el movimiento subterráneo que clama por un amplio acuerdo social y la construcción de un espacio que en 2019 instale un gobierno de transición que tome medidas de emergencia y convoque a una Constituyente para barajar y dar de nuevo”.

Posadas (Martes, 23 de octubre) “Es indignante como todo el aparato mediático del gobierno nacional ha distorsionado la profunda significación patriótica del encuentro”, coincidieron en manifestarse aquí dirigentes de movimientos sociales y de sindicatos de Misiones que estuvieron el sábado 20 en la misa ecuménica de los trabajadores en Luján y que congregó a una multitud histórica que según la Policía superó las 800 mil personas.
El domingo, regresando desde Luján por la Ruta 105, los misioneros se dieron tiempo de reunirse en la quinta “Liberación” ubicada a 6 kilómetros de esta Capital. Venían leyendo la tapa de los diarios del domingo 21. “Ni el Papa se salva de las fake news”, comentaron para despotricar por la manipulación de los títulos, fundamentalmente Clarín: “Una ayudita del obispo a los Moyano”; y Perfil: “Marcha y misa en Luján: Moyano contra Macri con el poder de la Iglesia y los camiones”.
“Todos –observaron- informan desde la grieta”, subrayaron. En ese sentido tienen claro que el aparato mediático aliado al gobierno nacional baja la línea de Durán Barba de ir diluyendo el sentido popular de todos los acontecimientos de resistencia al neoliberalismo y la disgregación nacional. “Son hábiles –reconocieron- en instalar cada acto, cada movilización, cada huelga, y hasta la más mínima observación crítica al rumbo económico social como estigmas de un pasado demoníaco asociado al peronismo”. Por eso en los discursos oficiales ya se condenan los últimos 70 años de la vida de los argentinos.
E insistieron en dramatizar de que “ni el Papa se salva” para destacar que “todo el aparato mediático propagandístico, la maquinaria de trolls y la realización de Congresos, constituyen una ofensiva contra la Iglesia. “Dicen que el Papa es peronista, pero su prédica, clara en Laudato Si, no sólo posa la mirada en la Argentina sino en el proceso de deshumanización de esta etapa del capitalismo en todo el mundo”.
Llamado al diálogo
Los medios se detuvieron en la homilía del arzobispo Radrizzani que no improvisó, ni se embanderó políticamente. Siguiendo la crónica de Alejandra Dandan: eligió para sus reflexiones textos del Evangelio de San Juan. Momento previo a la crucifixión, cuando el hijo cede a su madre para instituirla como madre colectiva, un mensaje leído en clave de acogida, de bienvenida a la casa de la madre María. “Queridos hermanos, hermanas, cuando se acercaron para pedirme esta misa, lo consulté con el obispo Auxiliar que me está acompañando y consideramos que la realización de este evento, en este momento delicado de nuestra Patria —explicó— sería de mucha importancia”. Nadie lo dude, agregó, necesitamos rezarle al bueno de Dios y a la María de Luján por nuestra Patria, con total seguridad de que la oración mueve montañas. El arzobispo se munió de los textos más críticos del Papa Francisco sobre globalización, mercado financiero y estructuras de pecado. Pero también hizo pie en territorio local y arrancó un aplauso cuando habló de descartados del progreso. “Necesitamos que el diálogo, la economía y la política se pongan decididamente al servicio de la vida, lo que está en juego es el bienestar de la mayoría de los hombres y mujeres de nuestra Nación —dijo— que corren riesgo de ser excluidos y descartados del progreso y del bienestar real”. Y agregó: El dinero debe servir y nunca gobernar. No se cansen de dialogar, dijo, las peleas se van gestando por los desencuentros. Y otra vez, las imágenes gigantes proyectaban los primeros planos de las sillas de la Plaza. Y como tercera tarea, habló de unidad. Pidió unir a nuestro pueblo en el camino de la Paz y de la Justicia largamente esperada. Y allí, tal vez apareció su gesto más activista.
Luján fue un encuentro ecuménico
Las palabras del arzobispo tienen anclaje en el desafío del amplio arco de las oposiciones a las políticas neoliberales del gobierno nacional que es lograr unirse en un Frente Patriótico que sume para ganarle a Macri en 2019. Es cierto que abren una lectura política. Pero los medios asociados al Gobierno nacional redujeron la amplitud de la convergencia al demonizar la misa como un acto de defensa de “los Moyano”. Por eso fue necesario, según nuestras fuentes de “Liberación”, que Clarín y sus satélites ocultaran que se leyó un documento suscripto por el pastor Néstor Miguez (Federación Argentina de Iglesias Evangélicas), el pastor Metodista Fernando Suárez (Movimento Ecuménico por los DDHH), los Sheij Moshen Ali (Casa para la difusión del Islam) y Karim Paz (mezquita Taujid); Joge Elbaum (Llamamiento argentino- judío) y el propio Radrizzani.” Jamás en la historia argentina hubo un documento ecuménico de características tan jugadas”, resaltaron los misioneros que estuvieron en Luján.
El documento ecuménico
Revelaron que fue leído a varias voces de referentes de diversos credos, al cierre de la convocatoria frente a la Basílica. Además de profundizar las críticas al actual modelo económico, el texto cuestionó el rol de la Justicia, subrayaron para mostrar mensajes de wathsapp que reproducían el texto rompiendo el cerco de los medio shegemónicos: “Sufrimos un Poder Judicial que cree que hacer justicia es desechar la presunción de inocencia. Reconocemos que tu eres un Dios justo que libera a los cautivos. Concédenos trabajar incansablemente por la justicia, sin la cual es imposible una paz auténtica y duradera. Ayúdanos, Dios nuestro, a que todos, mujeres, varones, niños, jóvenes, adultos y ancianos no pierdan su dignidad ni se sigan desfigurando sus vidas por actitudes egoístas”. Desde el escenario, los representantes religiosos marcaron que “crece el número de pobres, falta la tierra y el techo, mientras se deterioran los hospitales, la salud y la escuela púbica”. “Mientras el pan se encarece y se especula con el precio de los alimentos y los más pobres sufren hambre, confiamos en ti Dios, confiamos en ti que no quieres la muerte injusta, sino la vida y que siempre diste pan a las multitudes gratuitamente, ten misericordia de nosotros y líbranos del hambre. Sabemos que no hay paz sin verdad y sin justicia. Te pedimos nos concedas la paz para que sepamos construir una patria en la que todos alcancemos la plenitud de la vida, donde se respeten los derechos de todos”, expusieron. A su vez, resaltaron “la falta de trabajo, los despidos masivos y la flexibilización laboral, donde muchos tienen un salario injusto y las jubilaciones no alcanzan por un sistema económico en clave egoísta que prioriza la especulación financiera en detrimento del trabajo”. “Rezamos para que los que gobiernan, tanto oficialismo como oposición, cambien este modelo económico que pone en peligro la vida y la paz social, y convoquen a un acuerdo social de todos los sectores en defensa del trabajo. Velamos por los trabajadores y sus sindicatos para que perseveren en la defensa de los derechos de los trabajadores que son también derechos humanos”
Un amplio acuerdo social
Como la reunión de los dirigentes misioneros que estuvieron en Lujan tuvo carácter informal hubo un compromiso de nuestros cronistas de no revelar quiénes estuvieron presente hasta tanto haya un pronunciamiento orgánico del grupo. En las conversaciones distendidas entre los dirigentes con representación de diferentes sectores estuvo inevitablemente presente el llamado a conformar un amplio acuerdo social. El desafío de la resistencia a los avances sobre los derechos de los trabajadores es constituirse en un gran frente patriótico. “Así como Macri ganó con el voto anti-K, ahora debemos ganar con el voto anti-M”, subrayaron.
De esta manera, el escenario posible para 2019, es pensar en unir partidos políticos, movimientos sociales, sindicatos y representaciones diversas. Pero para que además de posible sea probable, debería plantearse un gobierno de transición. Que el presidente electo llegue con el compromiso de tomar medidas de emergencia para salvar la República y convocar a una Constituyente para barajar y dar de nuevo.
Abordando el desafío desde la provincia, consideraron que el acuerdo aquí es más claro: sostener el 7 a 3 del resultado electoral del 2015 para impedir cualquier posibilidad de una gobierno de la Alianza Cambiemos en la provincia.

 

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