Un documento de la fundación Amigos de los Parques fundamenta la posición en contra de la construcción de villas turísticas dentro de los parques nacionales, sobre todo el de Iguazú. Defiende la conservación de la naturaleza y rechaza la intención de ponerla al servicio de los grandes capitales en detrimento de la comunidad local y de la biodiversidad.

Posadas (Jueves 13 de diciembre). El proyecto para construir obras turísticas dentro del Parque Nacional Iguazú suma rechazos. Esta vez, desde la fundación Amigos de los Parques dieron a conocer un documento que enumera lo que consideran cinco mentiras que difunden los funcionarios del Gobierno nacional sobre el proyecto denominado Oportunidades Naturales.
En documento se centra en el caso del Parque Nacional Iguazú aunque los promotores de esta idea hablaron de al menos 20 lugares en el país –entre Parques nacionales y reservas–.
Respecto a la villa en el Parque Iguazú, el documento consigna en primer lugar la posición de los promotores de estas obras (en negrita) y a continuación, la respuesta –postura- que difundieron desde la fundación Amigos de los Parques.

Dice el documento:

1) El proyecto comprende una superficie muy pequeña, comparado con la superficie total del parque (10 hectáreas versus 65.000 hectáreas del Parque).
FALSO. Probablemente los funcionarios políticos que puso el Gobierno en Parques Nacionales crean que eso es algo bueno, porque consideran al Parque Nacional como una plaza, como un terreno donde se pueden hacer negocios y entonces, claro, para eso sobran hectáreas. Como desconocen la temática de la conservación, no saben que la superficie del Parque Nacional Iguazú ya es escasa para conservar las poblaciones de especies que requieren grandes superficies para su supervivencia. Ya que les gusta mirar siempre ejemplos en otros países, podríamos mirar a nuestro vecino Parque brasileño, cuya superficie es casi tres veces mayor al del argentino y su área de servicios al visitante es menor, tal como lo recomiendan en todo el mundo las directivas para reducir el impacto de visitantes en las áreas protegidas. Brasil se ocupó de planificar y pensar cómo reducir el impacto que genera la visita dentro del Parque. Entonces por ejemplo, sacaron el estacionamiento afuera de los límites del Parque Nacional para no permitir el ingreso de vehículos particulares y reducir con ello los atropellamientos dentro del Parque, entre muchas otras iniciativas.

2) El proyecto va a beneficiar a la comunidad local y a las comunidades originarias.
FALSO. Nada más alejado de la realidad. Están ofreciendo a empresas extranjeras las áreas dentro de los Parques para que presenten los proyectos. Si a esto agregamos que lo han promocionado a través de internet a nivel internacional, ya generaron un daño a las áreas protegidas que será difícil de contrarrestar. Porque, obviamente, si se genera esa expectativa, luego empezarán las presiones de los grupos interesados para quedarse con una porción de la torta que están ofreciendo.
Pero además lo que beneficia a la comunidad local es conservar el recurso del cual depende muchísima gente en Iguazú. Y ese recurso, sin lugar a dudas, es el Parque Nacional. Y es un atractivo de nivel internacional porque la Administración de Parques Nacionales, hasta el año 2018, lo viene conservando como tal. Sus espectaculares Cataratas rodeadas de selva en buen estado de conservación. Los hoteles, los alojamientos, los lugares para pernoctar, deben asentarse fuera del Parque, en el Municipio. Y de ese modo pueden beneficiarse de la presencia del Parque. ¿Se imaginan si los más de un millón de visitantes que visitan cada año al Parque Nacional Iguazú se alojaran adentro de la superficie del Parque Nacional? Estos impactos deben evitarse en las áreas protegidas, tal como lo recomiendan las directivas de conservación de áreas protegidas a nivel internacional.

3) El proyecto tiene bajo impacto ambiental.
FALSO. Hasta la fecha no se hizo aún ningún estudio de impacto ambiental, por lo tanto nadie puede asegurar que así será, a menos que tengan la bola de cristal. No hay que tener mucho conocimiento en medio ambiente para darse cuenta de que una hostería, un hotel, cualquier servicio de alojamiento o gastronomía tiene un impacto ambiental negativo en áreas protegidas. Inclusive el “glamping”, con gente pernoctando dentro del parque en áreas que no fueron planificadas para ello, también tendrá un impacto ambiental negativo generado por los visitantes. No existe actividad turística en un área protegida sin impacto ambiental. Solo se puede intentar minimizarlo. Y meter por la ventana proyectos que no fueron planificados en sitios que deben ser conservados (porque con buen criterio se decidió que así debe ser, para que también puedan apreciarlo las futuras generaciones), sin dudad, no es “ecosustentable”.
Estos proyectos son impulsados por varios ministerios, incluidos el de Medio Ambiente, y por el Directorio de Parques Nacionales sin un aval técnico de quienes deben intervenir en estos temas en la Administración de Parques Nacionales.

4) El proyecto se enmarca en un plan para mejorar la infraestructura del Parque y mejorar la calidad de visita.
FALSO. Para mejorar la calidad de visita deben invertir recursos en el área Cataratas, que es donde se produce la visita y no en otros sitios. Porque los turistas de todo el mundo vienen a ver las Cataratas: no nos engañemos.
Y las autoridades de Parques Nacionales tienen mucho trabajo para hacer. Con el aumento constante del turismo ya no alcanzan los baños, no alcanzan las áreas de descanso; la gente pide bebederos por el alto precio del agua y las altas temperaturas del lugar y una larga lista de etcéteras. Pero nadie se ocupa de estos problemas.
Y lo que es peor, nos quieren convencer que la solución a estos problemas es construir un camping con glamour. En ninguna planificación elaborada por Parques Nacionales surge este emprendimiento como necesidad y ni siquiera existe una demanda del público al respecto.

5) Las inversiones no son un fin en sí mismo sino una herramienta para transmitir a los visitantes los valores de conservación del Parque.
FALSO. Considerando que estos proyectos apuntan a un segmento de ricos, por ejemplo el camping con glamour es sólo para aquellos que puedan (y quieran) pagar 500 dólares la noche por estar en una carpa en contacto con la naturaleza, digamos que están apuntando a un grupo muy selecto para transmitir los valores de conservación del Parque. Igualmente nadie, por más inocente que sea, puede creer que el fin último de estas inversiones que están fomentando es transmitir los valores de conservación de los Parques de los que se beneficiarán.

Conclusiones del documento

Si estos proyectos prosperan, generarán un antecedente muy peligroso que abrirá la canilla hacia una destrucción de las áreas protegidas de Argentina.
Los valores de nuestros parques que costó tanto conservar (con el aporte de todos los ciudadanos a través de sus impuestos), entrarán en el camino que los lleva a una cada vez más difícil existencia futura, solo para el beneficio de unos pocos empresarios con contactos.
No todo puede venderse.
Nuestros Parques Nacionales no son una mercancía.