Elías Farache Srequi, presidente Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela, dice que la relación con el Gobierno de Venezuela es institucional y que tienen una vida plena como judíos. Admite que no hay ningún tipo de persecución y que tienen acceso directo al Gobierno nacional, pese a que hay embajada israelí en ese territorio.

Por Alejandro Fabián Spivak.

Eldorado (Martes 22 de enero). El Presidente de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela -el brazo político-institucional de los ciudadanos de origen judío que residen en ese país de El Caribe-, Elías Farache Srequi, destacó el trato directo y frontal que tiene la comunidad judía de Venezuela con el presidente Nicolás Maduro.
En una entrevista con Misiones Plural, equiparó a la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela a la Daia Argentina y aseguró que los judíos de Venezuela “pelearon en las guerras por la independencia”. También deslizó la posibilidad de que Simón Bolívar sea de origen judío. “Lo concreto es que la estrategia para las guerras las armó en la casa de su amigo de nombre Ricardo, cuyo apellido no recuerdo, que está comprobado que era judío.
La comunidad judía de Venezuela es una de las más antiguas de América. Se encontraron escritos que revelan que hace más de 300 años se llevaron a cabo baños rituales judíos (en hebreo Mikvé)

La entrevista

– ¿Cuál es el análisis que el Consejo Judío Venezolano hace de la situación política y económica que se vive en Venezuela?
– Es una situación compleja y delicada porque el diálogo entre las partes está trabado y por ende poco fluido. Y en un país donde existen problemas reales tanto sociales como económicos y con relaciones exteriores deterioradas, el hecho de que en Venezuela las fuerzas políticas vivas no tengan una comunicación fluida produce una situación delicada. A eso se le suma la crítica situación económica.

– ¿Cómo se puede vivir en un país que cerró el 2018 con una inflación anual de 1 millón por ciento según el FMI?
-Si bien en Venezuela la situación es crítica hay ciertos programas sociales del Gobierno que de alguna manera alivian la carga y en el camino de la hiperinflación el aumento de los precios y los salarios hacen que la inflación real, que es brutal sea menos que la inflación nominal que se muestra. Nuestra vida es una carrera contra los precios.

– Ante esa situación, miles de venezolanos dejaron el país. ¿Qué cifra maneja el Consejo Judío Venezolano de ciudadanos judíos y no judíos que se exiliaron?
– En los últimos ocho años emigró mucha gente por la situación social y económica. La emigración comenzó por la clase alta y media y en los últimos años hubo una fuerte emigración de todas las clases sociales por la sensación de que no hay una perspectiva económica cierta. De todas maneras, no hay una cifra real. Son abultadas de parte los opositores a Maduro y minimizadas de parte del gobierno nacional bolivariano.

– Se habla de más de 3 millones de personas…
– Hay cifras que se manejan extraoficialmente que son alarmantes; pero hay otras que no concuerdan con el tráfico real de personas.

– Volviendo al tema político. ¿Cómo analiza usted como presidente del Consejo Judío Venezolano la presidencia de Nicolás Maduro?
– La Comunidad Judía de Venezuela no es un partido político. Nosotros somos una ONG que se dedica exclusivamente a proteger la vida judeo-comunitaria en el más alto estándar de vida y de servicios. Por consiguiente, nuestra relación con el gobierno venezolano es directa, es decir no tenemos intermediarios. Tampoco existen intermediarios porque las embajadas amigas con el Estado de Israel; al igual que Israel retiraron sus embajadas. Por ejemplo; Brasil; Paraguay; Argentina o en cierta forma los Estados Unidos. Por ello nuestra relación, reitero, es directa y frontal a pesar de que el gobierno venezolano no tiene ningún tipo de relación con el Estado de Israel.

– ¿Qué sabe de las versiones que dan cuenta sobre una carta que le habría enviado el presidente Maduro al presidente de los Estado Unidos, Donald Trump, en la que plantearía la necesidad de abrir un diálogo entre ambos países?
– No tenemos la confirmación. Es una bola que corrió. Personalmente opino que debería haber un encuentro negociado entre las partes.

– ¿Cuál es la situación de Maduro con las fuerzas armadas, porque habría algunos levantamientos en su contra?
– Pareciera que tiene el apoyo de la gran mayoría de las fuerzas armadas. Vemos una situación política muy difícil. Tenemos un Presidente que no es reconocido por la oposición y tenemos a la vez una Asamblea Legislativa que el presidente Maduro no reconoce.

Los judíos en Venezuela

– ¿Cómo practicamente del judaísmo, cómo es vivir en un país que no tiene relaciones con el Estado de Israel?
– Difícil. Pero a pesar de ello y de tener un sentimiento pro sionista y como judíos creer fervientemente en el Estado de Israel tenemos una relación fluida con el gobierno de Maduro.

– ¿No hay persecución hacia los judíos de parte del Gobierno venezolano?
– Para nada. Nuestra vida como judíos es plena. Tenemos acceso directo al Gobierno nacional. Los temas que tratamos con el Gobierno son aquello temas que nos competen como comunidad. Mantenemos una relación institucional, no deliberante, ni partidista.

– ¿Cómo se puede llevar adelante una vida judía plena en un país que tiene rotas las relaciones con el Estado de Israel y tienen excelentes relaciones con países como Irán, Siria y la Autoridad Palestina?
– Esa relación que tiene el gobierno con Irán, Siria y la Autoridad Palestina la reclamamos como judíos y como ciudadanos venezolanos y abogamos por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Israel y Venezuela. Tenemos una relación paradójica porque nosotros tenemos que dialogar con el ministerio de Relaciones Exteriores para el otorgamiento de las visas para quienes viajan o vienen desde Israel como ser rabinos; familiares; matarifes, etcétera.

– ¿Esta difícil situación lleva casi una década?
– Sí. Este año se cumplirá una década de no contar con la Embajada de Israel en Venezuela. Reitero nuestra vida judía y nuestra identificación con el Estado de Israel es intensa. Nuestra defensa hacia el Estado de Israel es pública y notoria. Hace un mes visitó Venezuela el Gran Rabino de Jerusalén quien ingresó como funcionario con toda la documentación y mantuvo una entrevista con el presidente Nicolás Maduro.

-¿Cómo califica la situación que viven entonces los judíos en Venezuela?
– Es una situación extraña, porque por un lado no tenemos embajada, el gobierno venezolano tiene relación directa con países “enemigos” de Israel, pero respeta la condición judía y sionista de la comunidad judía de Venezuela.

– ¿Cuántas personas que profesan el judaísmo residen en Venezuela?
– Depende de cómo los contemos. Sabido es que toda persona que nace de vientre de una madre judía es considerada judía más allá de que no respete las tradiciones judaicas. Si contabilizamos incluyendo esta premisa deberíamos ser cientos de miles. Ahora si contabilizamos a aquellos ciudadanos que tienen vida comunitaria activa estamos hablando de entre 15 y 20 mil judíos.

– ¿Cuántos ciudadanos de origen judío decidieron emigran de Venezuela en los últimos años?
– No tenemos la cifra exacta. Pero podemos decir que según los registros de la Escuela Hebrea Oficial la matrícula cayó en un 40 por ciento. Los destinos principales de emigración son Miami, España, Panamá e Israel. Muchas personas que se fueron hacia Miami, Panamá e Israel tienen vida flotante. Es decir, van y vienen porque tienen negocios aún en Venezuela. La emigración judía es similar a la emigración de los ciudadanos venezolanos no judíos. Tenemos 20 años con el mismo régimen y unos seis años sin diálogo político constructivo entre las fuerzas vivas del país.

– Volviendo al tema de la emigración de los ciudadanos venezolanos de origen judío. ¿Cuáles son los motivos por los cuales dejan el país?
– Como judíos tenemos un gran dolor y una gran vergüenza de que el Gobierno venezolano no tenga relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Desde hace varios años cuando hubo campañas en contra del sionismo y en contra de Israel nosotros tenemos identificado que fueron algunos voceros que ya no deben tener muchos seguidores y que no llaman tanto la atención. Concretamente la emigración de los judíos venezolanos es por cuestiones socioeconómicas.

– Cuando estuvo el gran rabino de Jerusalén en Venezuela hace un mes; ¿le plantearon la posibilidad de que interceda para que se reabra un diálogo diplomático entre ambos países?
– Sí. Por lo menos que se reabran oficinas consulares. El Consejo Judío Venezolano tuvo una reunión con el presidente Maduro en febrero de 2017 y se estableció que en dos semanas se iban a reabrir las relaciones consulares, pero al poco tiempo del encuentro se produjo una gran crisis, esto hizo que se congelara el tema y, después nuestra percepciónes que las relaciones consulares y diplomáticas se irán restableciendo en la medida que tanto Israel como los Estados Unidos vuelvan a tener aproximación con el gobierno de Venezuela.

– Insisto, ¿para usted las denuncias de antisemitismo que denunciaron en su momento ciudadanos venezolanos de origen judío que emigraron son hechos aislados?
– Yo no digo que sean hechos aislados. Venezuela está alineada con países árabes, reitero anti israelíes; anti sionistas y este fuego anti sionista se mete en la comunidad venezolana y cuando hay manifestaciones de este tipo las denunciamos ante el gobierno. Lamentablemente en Venezuela hubo dos incursiones al club judío y la escuela hebrea ante una denuncia que supuestamente se escondían armas.

– ¿Quiénes ingresaron?
– El entonces Gobierno venezolano en los años 2004 y 2008 y, en 2009 tuvimos un atentado (no lo especificó). Nosotros siempre fuimos muy claros con el Gobierno. Cualquier cosa que nos molesta la denunciamos y a decir verdad el Gobierno respeta nuestra posición.

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