El “desembarco” del puertismo a la Alianza Cambiemos no generó conflicto con la UCR como se esperaba sino una crisis de representación en los sectores del agro. Libertad Valores y Cambio que se constituyó en defensa de los pequeños productores y el partido FE que tiene en los peones rurales la columna vertebral, tomaron la decisión de no integrar la Alianza porque entienden perdió el rumbo con la incorporación de “la patronal”.

Posadas (Viernes, 15 de marzo) La incorporación del puertismo a la Alianza Cambiemos de Misiones tiene una repercusión distinta a la esperada. No fueron los directivos de la UCR los que mostraron resistencia. Al contrario, el candidato a vice de la fórmula, el diputado nacional Luis Pastori, admitió en una charla en Eldorado, que su partido no tendría inconvenientes en cederle al “hijo de Ramón Puerta”, el lugar número cinco en la lista de candidatos a diputados provinciales. Como la UCR, en una convención celebrada en diciembre de 2006 dejó por escrito y de manera taxativa y con validez no revocada, que el límite para conformar alianzas electorales es el puertismo por los antecedentes neoliberales de su gestión en los 90, los analistas estimaban que el nuevo socio iba a provocar rechazos y rebeldías en la UCR. Nada de eso sucedió. Los directivos ucerreístas demostraron estar bien alineados a la conducción de la Alianza en la provincia que tiene como referentes insoslayables a los dirigentes del PRO y están lejos de contagiarse de las rebeliones como la de Córdoba.
Inesperadamente para los comandos, que hicieron un cálculo matemático para tomar la decisión, sumando los votos de Cambiemos y Unión Popular obtenidos en las parlamentarias de 2017, algo que nunca hay que hacer en política, inesperadamente decíamos, el conflicto se generó por la significación propia del puertismo identificado, no sólo con las privatizaciones y el endeudamiento de los 90, sino por su pertenencia al sector yerbatero. Con la “patronal” del campo, se escuchó decir. Por eso Libertad, Valores y Cambio, el partido provincial que tiene representación legislativa en Liliana Rodríguez, y la agrupación FE que expresa desde el sindicato de trabajadores rurales, Uatre, al sector más castigado del ruralismo, se bajaron de la Alianza. La diputada Rodríguez, llegó a la Cámara de Representantes expresando la defensa de los pequeños y medianos productores y del movimiento cooperativo. Desde la Fundación del Ministerio del Agro fue construyendo relaciones con las familias de las chacras, llevando soluciones y a veces sólo esperanzas. Evidentemente hay un choque de sentidos en la significación política del puertismo con los fundacionales de LVC. Del mismo modo, los peones rurales, se encontraron con el sinsentido de pertenencia a un espacio abiertamente representativo de la “patronal”. Es la calificación que más se escuchó en la dirigencia de LVC y de FE. Este partido creado por el recordado Momo Venegas, que arrastraba diferencias con Ramón Puerta desde la intervención menemista al sindicato en la que estuvo al frente el Vicho Luján, se encuentra en plena renovación liderada por el diputado nacional Pablo Ansaloni, y si bien mantiene su pertenencia a Cambiemos pretende reforzar el perfil peronista del partido.

Bajaron a Puerta de la lista
A último momento, la firmeza de la mesa provincial del PRO logró bajar la candidatura de Pedro Puerta del quinto lugar en la lista de candidatos a presentar para el 2 de junio y le ofrecieron al puertismo el sexto lugar que por la ley de paridad de género le corresponde a una mujer. Pero llegaron tarde, ya la decisión de los dos partidos con mayor inserción en la sector agrario, fundamentalmente la ruta 14 al fondo y el Alto Uruguay, ya habían tomado la decisión de no acompañar a Cambiemos como lo hicieron desde 2015, aún antes de que la UCR castigada en las urnas en las generales de ese año se resignara a sumarse como socios menores de la Alianza Cambiemos que este año se presenta como Juntos por el Cambio.