El Congreso de la Lengua no le dio espacio al llamado lenguaje inclusivo. Cuando alguien dice “todes” o “les diputades” se posiciona políticamente y actualiza la disputa por el sentido de aspectos lingüísticos y no lingüísticos sobre la igualdad y la diversidad de género que estaban naturalizados, pero también actualiza la disputa sobre todo el orden social y la distribución del poder, porque ese masculino genérico que defiende la RAE es, en definitiva, la representación del sistema patriarcal binarista en la lengua. Y la lengua es el sistema semiótico más poderoso con el que se construyen las representaciones mentales individuales y colectivas. El lenguaje inclusivo, como dispositivo de disputa política, atenta contra la política colonialista, autoritaria, patriarcal y binarista. Por eso la RAE está entre quienes le temen al lenguaje inclusivo. Seguir leyendo «Lengua y política: ¿Quién le teme al lenguaje inclusivo?» →