La obra escrita por Rosita Escalada Salvo y Rodolfo Capaccio se presentará el jueves 25 abril, a las 20hs, en la Biblioteca Popular Posadas.

Domingo, 21 de abril de 2019. El lector es el verdadero detective, el verdadero investigador, concentrado en descubrir un texto. Y más que nunca en el caso de La comida de los viajeros, libro resultado de innumerables lecturas. Compilación realizada por Rodolfo Nicolás Capaccio y Rosita Escalada Salvo, después de una exhaustiva investigación recorriendo bibliotecas públicas y privadas y anaqueles escondidos.
¿Cómo era el catering en las expediciones de Alvar Nuñez? ¿Habría coche comedor en los primeros trenes? ¿Había rosca polaca en los picnics en saltos perdidos a comienzos del siglo XX? ¿Compartían su dieta los guaraníes con los reciénllegados?
Ricardo Piglia exageraba a propósito y preguntaba -Qué más se puede contar aparte de un viaje o un crimen- La respuesta es qué comían en ese viaje.
El dúo de antologistas Salvo-Capaccio sigue generando lecturas inevitables explorando la zona. Pero la zona no es solo geográfica, la zona por donde se mueve y se movió la escritura de quienes posaron sus ojos en estas tierras.
En Misiones mágica y trágica recuperaban, entre otros textos, uno en el cual Juan Bautista Ambrosetti describe la capilla de Cerro Monje y las peregrinaciones en Semana Santa. Después de ese libro, donde reúnen textos que deambulan el encanto y el drama del monte, los compiladores se dedicaron a reunir, textos sobre Las miradas de los viajeros (2014) y ahora presentan la comida de los viajeros.
La comida, esa necesidad básica del ser humano que está siendo revolucionada por los gestores de la puesta en valor de la riqueza gastronómica y cultural misionera, expresado a través de la cocina regional. En eventos, por ejemplo, ingeniosos como Co-cine (cocina y cine), o ferias y otros estímulos para mejorar la gastronomía provincial y el turismo gastronómico combinando ecología con producción agrícola familiar e industrial.
Pero no siempre existió la Nouvelle cocine misionera, este libro trae relatos de otras experiencias alimenticias de viajeros, pioneros, exploradores, colonos.
Como lo vienen haciendo, estos escritores se convierten en editores, es decir lectores que eligen pasajes determinados para compartir con otros lectores.
Los autores, reconocidos docentes y escritores misioneros, también han sido viajeros en su momento, si recordamos sus biografías: Escalada Salvo nació en San Javier, y Capaccio en Mercedes Buenos Aires.
Los libros misioneros definitivamente no necesitan una ley para estar exhibidos en vidriera de las librerías, necesitan de calidad como la de esta producción y muchas otras que están renaciendo.

SM – Misiones Plural