Las oposiciones en la provincia no pueden construir un relato alternativo al proyecto de la renovación. Los remanidos reclamos contra EMSA cuando la dolarización de las tarifas es responsabilidad de Macri y contra los ingresos brutos cuando la AFIP es más voraz que la DGR no aportan a la construcción de una alternativa. El clima de época ya no se conforma tampoco con promesas como “crearemos 30 mil puestos de trabajo”. La sociedad exige hoy que se explique cómo.

Viernes, 3 de mayo de 2019. La primera sesión del año en la Cámara de Representantes estuvo ayer teñida por la campaña electoral que ya está habilitada por los tiempos que marca la ley. Como se observa en nota aparte, los diputados del Pays iniciaron una ofensiva en la simultánea oposición al gobierno nacional y provincial. Al tiempo que subrayan desde su visión los efectos recesivos y antipopulares de las políticas que el presidente Macri ratifica cada vez que habla, dejan también de manifiesto formulaciones críticas a la gestión del gobierno provincial. No marcan grandes diferencias con el rumbo estratégico definido por la Renovación en leyes que los propios legisladores del Pays han respaldado e incluso promovieron con proyectos propios que fueron aprobados. Por ejemplo, la creación del Fondo por 100 millones de pesos para que las cooperativas yerbateras financien la cosecha de la hoja verde es una de las decisiones que están también en su ideario. ¿Cómo diferenciarse entonces? No en el fondo sino en el cómo de las cosas.
Con esa intención rescataron los remanidos reclamos contra los impuestos y la administración de EMSA que, se podría decir, son un clásico en los debates electorales provinciales. Lo de EMSA se remonta a las primeras elecciones pos-dictadura, que en sintonía con la denuncia del pacto militar – sindical como eje de la campaña de Raúl Alfonsín aquí la UCR de entonces centró en Luz y Fuerza. En tono con el “sentido común” de esos años, se demonizó a los dirigentes sindicales para responsabilizarlos de todos los males.
Desde el primer gobierno de Carlos Rovira, en la pre-renovación, el otro tema en disputa electoral es la política fiscal. Los 90 habían dejado un Estado sin recursos, endeudado e intruido por intereses que con el argumento de crear trabajo lograron bajar los impuestos en forma generalizada, con alícuota cero en varios sectores y como contracara aumentaba la pobreza y el desempleo. La decisión de revertir el esquema para dotar de recursos al Estado bajo la consigna de cobrarle impuestos a los más tienen y de no pedir prestado fue una de las bases para alcanzar el equilibrio fiscal. Pero la queja del empresariado que, en ningún lugar del mundo quiere pagar impuestos, se abrió a las agendas de los debate electorales.
Hoy, a pesar de que las políticas de sinceramiento de la alianza Cambiemos terminaron dolarizando el costo de la energía y a pesar de que Macri incrementó la presión impositiva con relación al gobierno populista anterior, aquí el Pays y la alianza Cambiemos vuelven a poner en el centro del debate a EMSA y la política impositiva. Si la cultura política puede ser definida como un campo de disputa de relatos, en las campañas electorales se exacerba el antagonismo en función de la diferenciación de la oferta. Tienen que ver con la construcción de identidades. Desde esta perspectiva, las oposiciones en la provincia no toman en cuenta que las eficacias de los relatos son profundamente inestables, van, vienen, tienen éxito por ciertos momentos y en otros momentos no permiten entender los climas de época.
Hoy vivimos un cambio de época, un cambio de tipo económico y de tipo político, pero también vivimos un cambio en el clima cultural en el cual estamos inmersos en Misiones. Las embestidas de los diputados Lenguaza y Sereno contra EMSA están en sintonía con los comunicados de Luis Pastori. Protestar por el costo del servicio de electricidad hoy no es lo mismo que en 1983 cuando el relato de época demonizaba a los sindicatos. Hoy afecta al macrismo. De la misma manera, cuestionar la carga impositiva de la provincia no suma. ¿A quién va dirigido el mensaje? Evidentemente no a los pobres y clase media que son beneficiados en forma directa con ayudas en subsidios y en comedores y en forma indirecta por los servicios de la salud y la educación públicas. Si el mensaje se dirige a las pymes no podrá ocultar los efectos de las políticas macroeconómicas que son responsabilidad de la Casa Rosada. Lo que destruye a las pymes no son los ingresos brutos sino las tasas de interés, la apertura comercial indiscriminada a las importaciones y la voracidad de la Afip que es mucho más cruel que la DGR.
Clima de época
Si las oposiciones quieren ganar en el campo del mundo simbólico deberían tener en cuenta que las cuestiones puntuales no construyen relatos que son siempre necesarios para la construcción de esperanzas en los votantes, más allá de la carga negativa que tiene la palabra “relatos” precisamente por la batalla librada contra el kirchnerismo desde el poder hegemónico. Y en esto Durán Barba logró instalar un relato negando los relatos y hacer política desde la anti-política. Pero en política el gran tema es contar historias.
Abundar en esto es tema de sociólogos, pero está latente. No le alcanza, por ejemplo a Humberto Schiavoni insistir el 1° de mayo, cuando saludó a los trabajadores misioneros en Twitter decir que “el trabajo es lo que nos va a sacar adelante. Por eso, nos comprometemos a cuidar cada empleo y además crear 30.000 nuevos puestos en nuestra provincia. ¡Solo hay que animarse a cambiar!”

schiavoni 1 de mayo

Ese mismo día el obispo Auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, y los curas villeros que trabajan en el área metropolitana de la provincia difundieron un documento en el que cuestionan la falta de trabajo. “Resulta doloroso ver que mientras unos se dedican a la especulación financiera, muchos pierden el trabajo”, advirtieron. Pero al mismo tiempo, reclamaban “es conveniente que quienes gobiernan la Argentina actualmente o en el futuro expliquen cómo piensan generar empleo”. Es decir que la frase grandilocuente, la promesa de campaña ya no puede instalarse fácilmente.
Asimismo, el obispo y los curas destacan en el documento emitido el 1° de mayo “también sería muy bueno plantear propuestas para la economía popular, en la cual se mueven muchos de los vecinos y vecinas de nuestros barrios”, aseguraron en referencia a las “experiencias de salvación comunitaria” en la que la solidaridad juega un rol esencial para resolver las necesidades de las familias.
Plantear el cómo parece ser entonces una exigencia de época. Y plantear el cómo en política inexorablemente exige plantear los intereses que se verán afectados en un programa de gobierno. Y es definir la intervención del Estado en la distribución del ingreso.
Ni el cuco de Luz y Fuerza detrás del manejo de EMSA, ni los controles de Rentas son categorías que por sí mismas están construyendo un relato. Pudieron haber servido en otra época como sostén del relato democrático, pero hoy, son un boomerang para los cambiemitas y trompadas en el vacío para la izquierda si no cuestiona la propiedad privada de las empresas, como si lo hace el Partido Obrero.

 

 

 

 

 

 

foto: ilustración de internet