El escenario político provincial no se ha modificado por las tensiones nacionales por la definición de las candidaturas originadas en la movida de CFK, aseguraron ayer tanto Passalacqua como Herrera Ahuad. “Lo que si afecta a los misioneros es la crisis económica, la inflación y el desempleo”, consideró el Vicegobernador. Por su parte el Gobernador invirtió la lógica de una pregunta, prometió opinar de los candidatos nacionales cuando ellos opinen sobre las provincias.

Jueves, 23 de mayo de 2019. Los movimientos que se están registrando en el tablero político nacional y las candidaturas que se anuncian no impactan en el escenario político provincial, según coincidieron ayer Hugo Passalacqua y Herrera Ahuad en declaraciones formuladas en el Canal 4 de Posadas.
Más aún, el Gobernador se mostró enojado, “es que estoy enojado” reveló por las inevitables preguntas de los periodistas referidas a “qué opina de…” la decisión de CFK y de la postulación del Alberto, de Lavagna, de Schiaretti, de Macri…
Con un giro semántico cargado de significación política y doctrinaria, ironizó que va a opinar cuando en Buenos Aires opinen de los candidatos de las provincias, cuando se sepa lo que los candidatos “piensan de nosotros”.
Lejos de eludir definiciones con la ironía desnuda la colonización de la subjetividad del preguntante, porque la pregunta está en clave porteña. Y Passalacqua invierte la lógica. Desde antes de ser gobernador viene predicando por la construcción de autonomía en el pensamiento misionero. La apuesta es mucho más profunda que los reclamos por los recursos financieros y la disputa en la interpretación de la historia.
En estos años de mandato Passalacqua no dejó escenario alguno para afirmar que Misiones genera ingresos muy por encima de los que recibe como coparticipación y pone como ejemplo el IVA que, insiste, recauda 7,5 mil millones de pesos mensuales y sólo vuelven 2,5 mil millones. Pero no responsabiliza al gobierno actual porque admite que es un proceso añoso que se fue agudizando y “siento que el país núcleo nos expolia”, confesó en el programa de Guido Encina.
Tampoco dejó de rescatar en sus discursos el proceso de conformación de la Argentina como Nación para resignificar el sentido de las luchas de las provincias desde 1810 hasta la batalla de Caseros. “Las provincias constituimos la Nación”, enfatiza, para marcar que fueron anteriores a la Nación, y que su constitución tuvo el objetivo de organizar la defensa, unificar el país equilibrando los asentamientos territoriales entre provincias ricas y pobres. Destacó en este sentido que en el Himno se canta “las Provincias Unidas del Sud”.
Pero volviendo al enojo del Gobernador con, diríamos las imposiciones del país núcleo, es con la dependencia cultural. “Resulta que ahora desde Buenos Aires, el puerto, nos indican con el dedo lo que tenemos que hacer”, dice para afirmarse en la prédica de poner las cosas en su lugar y no dejar colonizar el espacio misionerista. “Nuestro destino está en nuestras manos lo que queremos es ser soberanos”, enfatiza para poner en la superficie la profundidad de la prédica a valorizar el pensamiento propio. La rebelión cultural y diríamos identitaria es con la tradición cultural de validar cualquier pensamiento en Buenos Aires. Toma así partido en una disputa filosófica, que plantea la existencia posible de una filosofía provincial, así como los movimientos de liberación que desde Bolívar y San Martín planteaban la existencia de una filosofía nacional y latinoamericana. Passalacqua no libra la batalla en la academia, que tiene antecedentes en el famoso prólogo de Sartre a “Los Condenados De La Tierra” del argelino Frantz Fanón, sino que su prédica tiene anclaje en la praxis de los gobiernos de la Renovación, que trazan un recorrido fascinante de un pensamiento situado, autónomo, que guardaría la clave de su soberanía. No es posible hablar de pensamiento misionerista sino se narra, como lo hizo el Gobernador en el colonialismo, el imperialismo, la modernidad capitalista y la última de sus versiones: la revolución comunicacional. Frente a ello, Passalacqua opone la capacidad del misionero a negarse al sometimiento. Por eso cuando predica el pensamiento misionerista no es una cuestión teórica en función de una verdad objetiva, sino nacido en la práctica de la convivencia especial de la sociedad misionera.
La resistencia cultural es a la matriz que subyace en la configuración de sentidos que se materializa en los diseños ferroviario, fluvial, vial y el impositivo. Fue cuando insistió en que la AFIP recauda tres veces más en Misiones de lo que vuelve como coparticipación con lo que tampoco elude el debate instalado por el candidato de la Alianza Cambiemos que en estas elecciones van a con el nombre Juntos por el Cambio. En respuesta a declaraciones de Humberto Schiavoni, sin mencionarlo aseguró que se perdieron ingresos por coparticipación y reiteró que “somos la octava economía del país y la decimo-octava en recursos de la coparticipación”
“No adelantamos nada”
Passalacqua también corrigió la significación implícita en el discurso periodístico cuando se dice que “se adelantan” las elecciones. Como dando una clase de semiótica, él habló de hacer un poco de docencia, desnudó también la colonización del discurso cuando se dice “Misiones adelanta las elecciones”. Destacó la potestad del Ejecutivo de convocar a elecciones en la fecha que crea oportuna. “Nosotros ponemos las elecciones cuando queremos”, subrayó “ya partir de ahí hay que entender que nosotros no adelantamos nada”. Las palabras denotan, decir “adelantar” es volver a referenciarse en la fecha que establece la Nación. Y es lo que precisamente busca Passalacqua. Y explicó que la fecha del 2 de junio se estableció en función de diferenciación con la Nación. El objetivo está explicado abundantemente es abrir una instancia independiente del debate para centralizarlo en las cuestiones provinciales.
“Vamos a decidir por nosotros”, destacó para mostrarse convencido de que Herrera Ahuad y Arce constituyen una fórmula que calificó de “fascinante” porque rescató la sensibilidad de los dos médicos. “Son personas probadas, con fuerza y con pasión”, agregó para señalar que sus perfiles son los que se necesitan para un mundo que demanda mucha cercanía con la gente.
Es la economía
En el mismo Canal 4, en el programa de Aldo Druetta y Luis Huls, el candidato a gobernador, Oscar Herrera Ahuad, fue también contundente en establecer qué es lo que está en juego el 2 de junio. Con claridad afirmó que las candidaturas nacionales que ocupan la atención de los analistas, no impacta en escenario político misionero. “Lo que impacta –admitió- es la realidad económica de hoy”. Reveló que la gente cuando lo contacta pide trabajo y o se queja “porque no me alcanza la plata”. Es decir que los efectos de la economía nacional sobre el empleo y la caída de la capacidad adquisitiva del salario está en la demanda popular más allá de las roscas nacionales por las candidaturas. Herrera Ahuad lo dijo con todas las letras, que lógicamente este golpe muy duro a los ingresos de las familias encuentra a “nuestra sociedad lejos de discutir candidaturas nacionales”.
Destacó que los espacios que se incorporaron al Frente Renovador, no sólo tienen el objetivo de ganar elecciones, sino que ponen en evidencia que la Renovación es un espacio político en plena construcción que permite sumar ideas en función de una visión de provincia por sobre las cuestiones electorales. Aseguró que con los “espacios que nos acompañan en este tiempo siempre primó el diálogo y la construcción institucional” y rescató en ese sentido la sanción de leyes elaboradas por las oposiciones como la de historia clínica digitalizada de Wipplinger. Explicó que es así porque “hay políticas públicas claras”. Además hizo una reflexión en la que vinculó las incorporaciones, de espacios que eran oposiciones pero con afinidad en los objetivos y en la provincia que se quiere, con los tiempos de incertidumbres y su influencia en el pensamiento y en la política que se vuelve más líquida. No obstante rescató la posibilidad de unirse, en la existencia previa de respeto en la expresión de las diferencias, que dijo nunca fueron alejados en las cuestiones institucionales. Subrayó entonces la importancia de la crítica constructiva a la gestión ya que nunca cierra la posibilidad de sentarse en una misma mesa y poder acordar.
“A las personas respetuosas y trabajadoras las voy a ir a buscar siempre”, reveló para destacar que generalmente las diferencias se dan por el camino a elegir pero muchas veces se tiene el mismo objetivo.