El peronismo ganó en cuatro provincias. Y en Tierra del Fuego un alfonsinista. La fuerza política del presidente Mauricio Macri, sigue sumando derrotas en las provincias; ahora perdió otra capital, Santa Fe, donde el candidato a gobernador es el intendente de la ciudad.

Domingo 16 de junio de 2019. En Santa Fe, el peronismo unido con Perotti ganó y Bonfatti reconoció la derrota con un breve discurso donde destacó el esfuerzo de la militancia y pidió seguir. Tras doce años, el peronismo vuelve al poder en Santa Fe.

En San Luis se impuso Alberto Rodríguez Saá y su hermano, el senador Adolfo Rodríguez Saa, reconoció la derrota.

En Formosa, en tanto, fue contundente el triunfo de Gildo Insfrán, por lo que continuará al frente de la Gobernación, en el cargo que ejerce desde 1995. Superó ampliamente a su competidor Adrián Bogado.

En Tierra del Fuego, Gustavo Melella vencía pasada la medianoche a la gobernadora Rosana Bertone y según el lento recuento de votos está en condiciones de convertirse en gobernador en la primera vuelta. Tierra del Fuego tiene sistema de balotaje. El ganador debe sacar el 50 más uno por ciento de los votos. En los últimos cómputos de un escrutinio muy retrasado, que se transmitía por Youtube, el intendente de Río Grande le sacaba a Bertone una diferencia superior a los diez puntos. Esos datos indicaban que Melella cosecha casi el 50 por ciento de los votos, mientras que Bertone no llegaría a los 40 puntos.

“Hinchados de orgullo”

Frente a la ventaja del justicialismo en las cuatro provincias que fueron a elecciones este domingo, el Partido Justicialista nacional saludó a los candidatos, con un comunicado que expresa que se “hinchan de orgullo militante al saludar a todos nuestros candidatos a gobernador, que han hecho excelentes elecciones”
“Los datos no dejan lugar a dudas: el Justicialismo y el Frente de Todos es una fuerza arrolladora que se viene imponiendo con firmeza en la mayoría de las provincias y sus capitales, lo que nos hace estimar que las PASO de agosto serán determinantes para llegar a octubre con la capacidad para lograr una victoria que no sea necesaria la segunda vuelta”, sostienen.
Finalmente expresan que “la esperanza de un imperioso cambio de gobierno, que le devuelva al pueblo la felicidad”.