El dirigente de la Juventud Renovadora, Maximiliano “Toto” Álvarez defendió en una reunión de la militancia el significado político de la boleta corta de la Renovación que postula candidatos a diputados nacionales sin colgarse de ningún partido que baje órdenes de Buenos Aires. Sostiene que es coherente con el espíritu misionerista y el respeto a la sociedad que en forma contundente el 2 de junio respaldó al Frente Renovador. Si bien se pronuncia a favor de Fernández en las presidenciales, lejos de quedarse en la coyuntura electoral asocia la boleta corta a las batallas por el federalismo y a la gestión con rostro humano de los gobiernos renovadores que mientras invierte en políticas sociales, desde la visión estratégica de Carlos Rovira se proyecta al futuro atento a los cambios que se registran en la sociedad que ingresa a la era 5.0.

Por Maximiliano “Toto” Álvarez
Miércoles, 31 de julio de 2019. La boleta corta es fruto de una decisión de ingeniería política y alta responsabilidad frente a la sociedad. Misiones se amurallo y construyó un proyecto inclusivo e inteligente para los misioneros. Se blindó para defender el interés de nuestro pueblo. También creo que no somos una isla, o no deberíamos serlo, somos parte de una nación que construimos las provincias con preexistencia. Dimos las batallas de la construcción de la patria, y hoy somos víctimas de las más grandes desigualdades; aportamos mucho y viene muy poco, debemos reclamar una reparación histórica para los misioneros. La boleta corta entonces se llena de un profundo significado: el respeto al electorado misionero que el 2 de junio dio un respaldo extraordinario a la propuesta renovadora. Nos votaron misioneros de todos los signos políticos, a quienes hoy se oferta una lista con diputados del proyecto renovador que defenderán en el Congreso Nacional los intereses de todos, sin importar a qué partido político pertenecen. Es saltar la grieta, construir una boleta puente.
Al mismo tiempo desde la militancia nos expresamos por quienes representan nuestras construcciones ideológicas presidenciales, en mi caso la fórmula Fernández Fernández, con absoluto respeto por otros pensamientos. Entonces, nuestra Boleta es inteligente, coherente y respetuosa del soberano misionero que dio un respaldo extraordinario a Oscar Herrera, a Hugo, a Rovira, y al espíritu misionerista. Quedamos así, lejos de las profundas diferencias que se dan en arenas nacionales, aunque creo que debemos trabajar para que se termine ese tiempo de virulencia, odio, y “anti”; hay que reconstruir la Patria.
Considerando el escenario político del país en tiempos de agravios y polarización, estamos convencidos de que “más que una grieta hay una lucha de clases, nada nuevo en Argentina, siglos de desencuentros. Hoy se profundiza por la masividad de la información, el poder comunicacional manipulado y las redes sociales que potencian en el territorio digital posiciones claramente encontradas. A esto sumamos la violencia en el lenguaje, en las formas, la descalificación, la mentira, las fake news, etc. Tenemos un país, quebrantado desde sus raíces, donde 1500 familias manejan a 44 millones de argentinos, clase dominante a la que pertenece el Presidente y todo su entorno, y por el otro lado la clase media, los sectores trabajadores, los sin trabajo, los precarizados, los pobres, los viejos, los niños sin vacunas, los discapacitados, los nadie…de Eduardo Galeano… que hoy padecen las crueldades más inéditas con este gobierno.
Al mismo tiempo creo humildemente que estamos viviendo un tiempo de profundas transformaciones, y donde la participación de la juventud es la clave, la llave al nuevo tiempo. Creo en la necesidad de ese ADN revolucionario y comprometido con las injusticias y desigualdades que vivimos. La revolución de las ideas, del conocimiento, de las convicciones, del amor por el destino del otro; del semejante. Por eso el desafío es prepararnos, formarnos, tener capacidad crítica de las cosas y los sucesos, ya que sin contenido, o sin convicciones no hay cambios de paradigmas, solo maquillaje y superficialidad. Imagino un mundo con líderes jóvenes humanistas, críticos, creativos, resilientes con pensamiento de alto orden y un inmenso compromiso emocional y social.
El conductor, Carlos Rovira, ha sido un adelantado al importar a la tierra colorada un concepto que nace en Japón y se denomina sociedad 5.0, que es en realidad la era 5.0. En la línea histórica de la evolución pasamos de la sociedad cazadora y recolectora a la agraria; luego la industrial, para pasar a la era de las Tics; y ahora entramos en la era 5.0 que generará desde la inteligencia artificial una revolución social sin precedentes. Esta Sociedad debe enfrentar nuevos y más graves problemas: una sociedad más envejecida, superpoblación, nuevas enfermedades, cuidado del planeta, energía, agua, alimentos, todos problemas que necesitan nuevos paradigmas para enfrentarlos. La nueva era de transformación involucra la inteligencia humana más algoritmos (fórmulas) que pueden superar la inteligencia de nuestra especie y construir una artificial.
Misiones lejos del centralismo porteño y sus mezquinas disputas, como provincia emergente del interior profundo, viene llevando adelante el concepto de la sociedad 5.0 en distintos órdenes del Estado. La biofábrica, el Polo Tecnológico, el Centro del Conocimiento, la Escuela de Robótica, el Instituto del Cáncer, el IMiBio, el Da Vinci; marcando el rumbo de la nueva era; conscientes que son muchos los problemas aún por resolver.
Vladimir Putin plantea que quien lidere el desarrollo de la inteligencia artificial será el nuevo amo del Mundo. Hablar sobre estas cuestiones en una provincia del norte argentino es vanguardia total. Siempre y cuando entendamos que es un proceso largo, en el cual el presente nos come la cola sabiendo que aún tenemos problemas de fondo que hay que trabajarlos de raíz. Asuntos como el trabajo infantil en las chacras, los embarazos adolescentes, las enfermedades por el uso de agro tóxicos, las adicciones, la falta de trabajo y cuestiones directamente relacionados a la pobreza, que nos obligan a entender que no se puede suplantar la política de carne y hueso, la gestión con rostro humano, esa mano solidaria que espera nuestro compañero en el barrio, el colono en la Chacra, la maestra en la escuela. Entonces pienso, mientras nos preparamos para protagonizar la sociedad 5.0, seguimos tendiendo la mano y poniéndonos en el zapato del otro, esa es la indelegable tarea de quienes militamos con convicción y pasión.

alvarez en reunion con los candidatos a diputados nacionales julio2019