La distinción de Cristina a la Escuela Pública de Robótica como expresión manifiesta de que los gobiernos de la Renovación entienden lo que significa invertir en ciencia y tecnología, constituye un gesto político. Una caricia al alma a la idea de Carlos Rovira y su decisión política además de ir transformando la pedagogía de la enseñanza. Nada es casual en CFK.

Martes, 10 de septiembre. La distinción de Cristina Fernández de Kirchner a la Escuela de Robótica el sábado, cuando aquí en Posadas celebró un acto popular revestido en el formato de la presentación de su libro “Sinceramente”, constituye un verdadero reconocimiento a la obra de la Renovación que es vanguardia en la educación y la pedagogía integrada a las TICs.
Después de hacer una descripción de la crisis de las políticas neoliberales y de pronunciar la frase que fue título en casi todos los diarios porteños: “la tarea de un gobernante no es hacer sufrir a la gente”, su interlocutor en estos actos que recorren el país le peguntó: “vos hablaste de modelos. Hablaste de superar el karma del modelo a seguir si era la industria o el campo, vivir en un país con alto grado de desarrollo industrial y tecnológico donde la industria siempre subsidió al campo”.
Respondió Cristina: “ese es el modelo que creo. Por eso creé el Ministerio de Ciencia y Tecnología. “Yo sé que en Misiones particularmente entienden mucho de que se trata la ciencia y tecnología, porque sé que lo han seguido haciendo y muy bien, ya que hay una Escuela Pública de Robótica que es muy buena. Fueron a concurso y le ganaron los misioneros a los porteños. Agregar valor y son ambos porque en Europa, la industria tienen valor agregado a partir del desarrollo tecnológico y subsidia al campo para que no se despueblen los pueblos. Han desarrollado el valor de lo tecnológico, es más grande producir una pequeña lente para que no uses anteojos. Eso sueño y sigo soñando…cuando se habla de ciencias y tecnología no es solo fierros sino educación, por eso se destaca la Escuela de Robótica”.

cfk sola
CFK no es la primera dirigente nacional que se deslumbra por todo lo que significa la Escuela de Robótica. Ya en diciembre del año pasado, durante su visita a Posadas, Sergio Massa escribió en su cuenta de Twitter: “estuve en la Escuela de Robótica de #Posadas. Una institución modelo con propuestas pedagógicas en torno a las nuevas tecnologías, que prepara a los jóvenes para los trabajos del futuro. #Recomiendo ver sus proyectos y actividades acá”.

robotica
La Escuela de Robótica ya es un hecho concreto. Producto de una firme decisión política de Carlos Rovira y de la toma de decisiones de los gobiernos de la Renovación. Es oportuno en este sentido volver al acto inaugural de una ampliación en la Escuela al inicio del ciclo electivo en 2018 día en que también se firmaron convenios con empresas líderes en nuevas tecnologías.
¿Qué fundamentos hay en la toma de decisiones detrás de esas inversiones? Precisamente fue la pregunta que hicimos en la conferencia de prensa que Hugo Passalacqua y Carlos Rovira, junto al filósofo Alejandro Piscitelli dieron en la Escuela de Robótica. En un contexto de insuficiencias presupuestarias ¿por qué se destinan recursos a una escuela que demanda inversiones en alta tecnología, cuando hay otras necesidades?

firma de convenios escuela de robotica
Tanto el Gobernador como el conductor del movimiento político desplegaron razones que descubren un esquema conceptual referencial para la toma de decisiones.
Destacó el Gobernador que hay “problemas que sabemos son de hoy pero también son del futuro y sale mucho más barato encarar un problema que sabes que se va a venir, que encararlo una vez germinado y siendo un incendio absoluto. Creo que de inteligencia política, de buena conducción, prevenir lo que se viene. Esto que estamos haciendo, esto que está en formación y por donde han pasado miles de chicos, es invertir en el futuro que es el hoy. Y estamos en el momento, recordando lo que decía Gramsci cuando hacía su definición de crisis “lo que tiene que nacer, no nació y lo que tiene que morir no murió”, ese momento de migración entre lo digital y lo analógico para hablar con los términos del campo en el que estamos. Creo que nosotros, y lo digo sin ninguna jactancia, como equipo político hemos sabido adelantarnos a los problemas. Carlos siempre ha tenido una mirada muy clara de lo que se viene y nos terminó siendo barato”.
Rovira entonces desarrolló la idea del nuevo paradigma educativo. “Fíjense en ésta mesa (redonda) –subrayó- que da una idea totalmente diferente a la antigua, individual ordenaditas con el docente delante del pizarrón y todos de espalda. Esto da la idea de colaboración, de intercambiar experiencias, de procesos nuevos. Donde el alumno va mirando, copiando, el docente anda recorriendo. Cambió todo. Y esto que es nuevo, es barato, por eso lo estamos haciendo tan rápido. Entre otras cosas claro está. Es una ventaja que el producto tecnológico hoy, en su gran mayoría, es accesible y no es un impedimento económico. No significa un gasto extraordinario, por eso la provincia lo está haciendo”.
Si la pregunta por la toma de decisiones encerraba una disyuntiva sobre el establecimiento de prioridades, Rovira se hizo cargo y respondió en forma contundente: “es un falso concepto de que hay una lista de prioridades, para un Gobierno sensible y presente como el nuestro todo es importante. Hay que acostumbrarse a gestionar una gran gama de problemas, no es el viejo esquema de las prioridades, de que hago esto y dejo de hacer otras cosas. Estamos haciendo todo, en nuestra medida por supuesto. La asignación de recursos que sí son escasos, en una economía que apunta a esa escases, tiene que determinar asignaciones estratégicas e inteligentes, que es diferente pero atendiendo todas las prioridades”.
En estos años hubo además un silencioso trabajo de articulación de las Tics a la pedagogía con la sanción de leyes y la firma de convenios como la Asociación Conciencia para extender a todas las Escuelas de Familias Agrícolas, el proyecto EFA 4.0. Convenios con Lagash University, SmartCultiva y Samsung Electronics Argentina. O en marzo de este año cuando en una conferencia conjunta realizada entre la Cámara de Representantes y la Fundación La Salle, el hermano visitador Martín Digilio, no tuvo reparos en hacer público “su asombro” por la Escuela de Robótica. Como autoridad de la Fundación que el año pasado cumplió sus 50 años, reveló que recorre todo el país visitando las 70 delegaciones y que aquí, después de interiorizarse de las leyes sancionadas para una educación de vanguardia, se animó a enfatizar: “no es común que una provincia apueste tan en serio a la educación”.
El reconocimiento de CFK a esta gigantesca obra que habla de un estadista detrás de la voluntad política de construirla, no es casual. Nunca son casuales las palabras de Cristina. Ni los gestos. Salió al escenario a recibir el calor de una mayoría renovadora movilizada en la calle y habló, se emocionó y bailó, pero atención: no le pasó el micrófono a Cristina Brítez, la candidata del oficialismo del Frente de Todos. En el acto en el Gehrmann se tomó tiempo para destacar a Maurice Closs y a Oscar Herrera Ahuad, y si bien ni mencionó a Rovira, mostrarse deslumbrada por la Escuela de Robótica, y Pública, es más que un gesto, una caricia al alma.
La Escuela demandó años de silenciosa construcción para que hoy brille en la superficie y deslumbre a la dirigencia. Desde la metáfora se puede decir que la idea fue la semilla, la decisión política el árbol y la gestión para que hoy la Escuela Pública de Robótica gane concursos a los porteños, el fruto. Este, puede remitir a Mateo:
15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?
17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.
18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
20 Así que, por sus frutos los conoceréis.

Foto: Escuela de Robótica