La Asociación de Agentes de Viajes de El Calafate pide suspender la contratación obligatoria de Guías de Turismo para visitar el Parque Nacional Los Glaciares. De prosperar, la medida dejaría sin trabajo a unas 300 personas del sector. Y sería un antecedente para los demás Parques, en detrimento de los Profesionales en Turismo. La Asociación representa a la patronal y es socia estratégica de la Subsecretaría Nacional de Turismo.

Por Jorge Posdeley (*)
Lunes 29 de septiembre de 2019. Los profesionales en turismo de Argentina representan las variables de ajuste del sector empresarial de las agencia de turismo, con la complicidad del Estado. Quieren dejar sin trabajo a más de 300 guías del Parque Nacional Los Glaciares. Lejos quedamos de los deseos del exministro Gustavo Santos (ahora secretario de Turismo) de generar 300 mil nuevos puestos de trabajo durante su gestión.
Nuevamente los profesionales en turismo -en esta oportunidad, los guías de turismo del Parque Los Glaciares- se ven perjudicado a la hora de ejercer el libre ejercicio de su profesión que por derecho le corresponde.
La regional El Calafate de la Asociación Argentina de Agentes de Viajes y Turismo (AAAVyT) solicitó por nota a la Administración de Parques Nacionales –el 2 de septiembre- que tenga a bien considerar la suspensión por lo menos, por el momento, para esta temporada la obligatoriedad de la contratación de guías de turismo que acompañen a las excursiones que se llevan a cabo en el ámbito del Parque Nacional Los Glaciares.
Esta asociación que representa a la patronal y socio estratégico del organismo de aplicación -hoy devenido a Subsecretaría de Turismo y antes Ministerio de Turismo-, redobla la intención de dejar sin fuente de trabajo a más de 300 guías profesionales por cuanto solicita al Parque Nacional nos solo suspender temporariamente el servicio de guiado, si no también derogar la normativa que obliga la contratación de un profesional guía para la realización de las excursiones.
En menos de cuatro años y durante este mismo periodo de Gobierno, este es el segundo antecedente de la AAAVyT que conspira en detrimento al ejercicio de las buenas praxis de los profesionales en Turismo de la República Argentina. Solo tenemos que recordemos a la Ley Baldassi, presentada en un momento difícil para el país y sobre todo para la actividad turística. La posible sanción de este proyecto derogaría la normativa vigente de protección de más de cinco mil técnicos e idóneos del país, lo cual implicaría un retroceso y la desprotección de miles de licenciados, técnicos e idóneos en turismo, trabajadores cuyos derechos serán avasallados y quedarían aún más expuestos al trabajo precarizado y en negro.
Los profesionales en Turismo nuevamente son perjudicados en la prestación de sus servicios profesionales. Esta vez le corresponde ser la variable de ajuste que beneficia al sector empresarial que busca con esta medida mejorar la reducción de los costos, generando competividad para sostener la demanda. Los empresarios, sostienen en este marco que la prestación de los servicios de los guías generan un notable incremento en cuadro tarifario de las excursiones, sustentan además que este servicio compromete a la actividad turística del destino y promueven la inflación.
Los empresarios sostienen que la contratación de guías afecta negativamente a toda la cadena comercial y que solo el hecho de contratar a los guías, el servicio encarece artificialmente la excursión. Sin embargo, esta situación técnicamente también implicaría una gradual degradación en la calidad de atención al turista y la exposición a la práctica del doble discurso político: por un lado se habla de la profesionalización pero por el otro se intenta excluir la prestación de servicio, en detrimento de la asistencia al excursionista pero en beneficio de mejorar los costos y la rentabilidad empresarial.
Nuevamente los profesionales en Turismo se encuentran frente a una posible pérdida de sus fuentes de trabajo, afrontando una crisis laboral producto de las políticas de precarización laboral. El Estado, la autoridad de aplicación y su socio estratégico -la AAAVyT- no lo contempla en sus políticas de profesionalización del sector; las corporaciones no los prefiere y tratan de dejarlo de lado a toda costa y si es posible, lejos de una sindicalización seria y representativa.
Así, entonces, los reclamos esta vez de los guías en defensa de su profesión son únicamente esfuerzos aislados de unos pocos militantes de la profesión que todavía pretenden jerarquizarla. Pero solos será difícil y el remplazo del servicio de guiado esta cada vez más pronto a ser reemplazado por la tecnología.

(*) Magister en Turismo.

Imagen temática tomada de Internet.