El gobernador electo se puso la campaña al hombro. Recorre la provincia después de sus encuentros con Alberto Fernández y gestiones en Washington. La confusión que hubo en el cuarto oscuro el 11 de agosto obliga a hacer docencia y llegar a cada adherente con las dos boletas ya definido el apoyo a Alberto y Cristina. Hacer docencia es instalar que el 27 de octubre hay dos elecciones: las presidenciales y la de diputados por Misiones. En el cara a cara con los intendentes podrían sumarse dirigentes de la primera hora como Roberto Chas Robineau, Claudia Gauto y Fabiola Bianco.

Jueves, 26 de septiembre 2019. Después de las exitosas gestiones realizadas en Washington donde estableció contactos institucionales y de haber participado del encuentro de gobernadores con Alberto Fernández en Tucumán y Mendoza, el gobernador electo Oscar Herrera Ahuad está recorriendo la provincia, municipio por municipio. Pareciera haberse puesto la campaña al hombro aunque, es preciso subrayarlo, desde antes de las Paso hubo grupos de militantes y funcionarios que ya venían y siguen trabajando para los candidatos a diputados nacionales de la Renovación y la fórmula de Alberto y Cristina.
Recorrer la provincia hasta las últimas picadas no es una impostura en Herrera ya que el contacto in situ con la gente y sus problemas es la esencia de su construcción política. Lo hizo desde que fue director del Hospital de San Pedro cuando llegaba a las viviendas aún más alejadas para integrar la prevención a la asistencia. Práctica, de estar y no pasar por los barrios que potenció cuando fue ministro de Salud y en su todavía calidad de vicegobernador. Por eso, ahora en campaña, es creíble y depositario de las esperanzas de los pueblos.
Herrera marca la cancha
Hablar cara a cara con los intendentes y dirigentes de cada municipio moviliza políticamente. Cuando pide el acompañamiento de los misioneros a la lista de diputados del Frente Renovador de la Concordia junto a la fórmula de los Fernández y explica que “necesito a mis diputados para que me ayuden a traer los recursos para la provincia”, Herrera Ahuad está marcando la cancha. Es consciente de que el lógico entusiasmo por el éxito de los Fernández en las Paso y el liderazgo popular de Cristina, sumado a que el 27 de octubre está en juego la Presidencia, genera cierta confusión. Confusión que quedó registrada el 11 de agosto cuando 60 mil misioneros demostraron la voluntad de votar por los candidatos de la Renovación pero al mismo tiempo introdujeron la boleta completa del Frente de Todos y terminaron anulando su voto. La confusión en el elector común es lógica e inherente al sistema vigente que obliga a cortar la boleta larga para lo que no existe una práctica extendida. Pero es la realidad que obliga. Obliga a la dirigencia de la Renovación, por un lado a hacer docencia y por el otro a llegar a cada adherente con las dos boletas: la boleta de los candidatos Sartori, Aquino, Pitana y Leyes y la boleta presidencial de los dos Fernández.
Hacer docencia, significa instalar que el 27 de octubre hay dos elecciones. Se eligen presidente y vicepresidente de la Nación. Al mismo tiempo en Misiones se eligen diputados nacionales.
Cuando el 26 de junio Carlos Rovira anunció la decisión político-estratégica de la Renovación de presentar en las elecciones nacionales candidatos propios con lo que llamó “boleta corta”, abundó en razones. Por un lado la ya conocida prédica de la defensa del federalismo y la consolidación del misionerismo como espacio disruptivo con los mandatos de Buenos Aires y por el otro defender también la existencia del Frente Renovador como espacio situado fuera de la grieta. Y lo anticipó Rovira cuando reveló que todos los candidatos que pasaron antes de las primarias por Misiones decían “pero si la grieta va a existir siempre”, y los que ante la posibilidad de ser ungidos gobernantes están más que preocupados y vienen a ver, en una actitud humilde, de que se trata. Cómo se puede resolver, y para esto ayuda muchísimo, es un gran ejemplo la boleta corta. Porque en la boleta corta está la autoridad, el no ir corriendo obediente a un partido y a una candidatura, sino obedecer al pueblo”.
Quizá sobrevaloró la libre expresión del pueblo cuando desestimó que el sistema electoral no debería condicionar la voluntad del sufragante, de todos modos, ya advertía que el resultado del 2 de junio no se iba a repetir por la diversidad del voto que consagró a los candidatos de la Renovación en la provincia. “Por supuesto es mucho más fácil colgarse de una boleta e ir atrás”, reconocía para subrayar que “lo fácil yo creo que hoy está bastante lejos de la resolución de los problemas que tenemos si encaramos esta resolución de manera decidida primero, rápida porque la gente está esperando este tipo de soluciones. Y lo otro es con las herramientas adecuadas, sino hay un paso muy corto para reeditar el fracaso del gobierno actual que aduce, entre otras cosas, falta de política y falta de búsqueda de consensos ¿Y cómo vas a buscar si estás en la grieta? No se puede repetir que el que gana después pone todo, pone todas las condiciones. Entonces, los misioneros estamos preparados para llevar representantes que van a defender el interés del pueblo de misiones y no la verticalidad partidaria, no el mandato partidario porque hasta acá ha demostrado, en muchos casos, ser contrario a los intereses y a la voluntad de los misioneros”.

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Desde Misiones fuera de la grieta
Como sostuvo Hugo Passalacqua en la última reunión del Gabinete, “Rovira nunca jugó la fácil” y recordó cuando apostó por Néstor Kirchner que medía 2% contra Carlos Menem que ya al iniciar el 2003 superaba los 20 puntos de intención de votos.
Son estos dos conceptos y más aún categorías políticas sobre los que Herrera viene insistiendo en sus encuentros con la militancia y la dirigencia: pensar desde Misiones en defensa de lo misionero y en defensa también de un espacio situado fuera de la grieta.
Rovira insiste en que la Renovación ya ganó cualitativamente en el planteo “no grieta”. Y es cierto que es valorado por la moderación de Alberto Fernández, al punto que el sitio el destape reveló que Sergio Lanziani será ministro de Energía “porque lo ubicó en esta posición su cercanía con Carlos Rovira”.
Este planteo de lo “cualitativo” en el que entra la “no grieta” y lo disruptivo, que formuló Rovira es profundamente filosófico. Ganar colgándose de una lista Presidencial, podría haber garantizado un crecimiento cuantitativo. Pero cuando la cantidad no se transforma en calidad, lo viejo no cede el sitio a lo nuevo. Sería un movimiento circular, como una simple repetición del camino ya recorrido. En cambio, si el desarrollo tiene el carácter de cambios cualitativos, disruptivos, como el agua cuando se transforma en vapor, la nueva calidad crea una nueva cantidad. No sólo la cantidad se transforma en calidad, sino también la calidad se transforma en cantidad.
La integración de Herrera al grupo selecto de gobernadores de Alberto que en Tucumán inició la ardua tarea de construir un pacto social con empresarios, trabajadores y movimientos sociales, la designación de Lanziani que es un secreto a voces, el reconocimiento a la Renovación como la posibilidad de gobernar fuera de la grieta son saltos cualitativos que tienen la base del 2 de junio para transformarse en cantidad, pero el proceso no es un fenómeno natural, sino esencialmente político.
El gobernador electo en sus recorridas pone sobre la superficie la necesidad política de transformar lo cualitativo en cuantitativo. Predicar el federalismo en un espacio fuera de la grieta necesita también docencia, digamos doctrinaria. Según se pudo saber en los próximos días se sumarían a los recorridos por los municipios, figuras como Claudia Gauto, Fabiola Bianco y Roberto Chas Robineau, entre otros dirigentes que están con la Renovación desde su conformación en 2003.

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