La selección de periodistas “moderadores” del debate presidencial sigue siendo cuestionada por su mirada porteña. Ni bien se conocieron los nombres y los medios en los que trabajan, aquí desde la Asociación Posadeña de Propietarios de Radios y Canales de Televisión calificaron de discriminatoria la resolución de la Cámara Nacional Electoral y afirmaron que tiñe sus fallos en favor de los intereses porteños. El sitio Misionesoline difunde hoy la opinión de la Carolina López Forastier que articula la defensa del federalismo con la correcta administración de justicia.

El debate presidencial y las responsabilidades de la Justicia Electoral

Más allá de discutir filosóficamente la necesidad o no de la “obligatoriedad” de los debates cuando estos vienen encapsulados desde Buenos Aires, nos queda volver a plantear y defender no sólo el federalismo, sino también la correcta y adecuada administración de Justicia.
La ley establece la obligatoriedad de debates preelectorales públicos entre candidatos a Presidente de la Nación, con la finalidad de dar a conocer y debatir ante el electorado de todo el país las plataformas electorales de los partidos, frentes o agrupaciones políticas.
La Cámara Nacional Electoral, con asesoramiento de organizaciones del ámbito académico y de la sociedad civil comprometidas con la promoción de los valores democráticos, convocará a los candidatos o representantes de las organizaciones políticas participantes, a una audiencia destinada a acordar el reglamento de realización de los debates, los moderadores de los mismos y los temas a abordar en cada uno de ellos.
En el caso de la provincia de Misiones y tantas otras, pareciera que carecen de estas organizaciones, como también de periodistas aptos para actividades de esta índole, toda vez que no fueron invitadas a formar parte del Consejo Asesor públicamente.
La participación en el Consejo asesor de FOPEA y la elección de los moderadores por parte de la CNE, demuestra la ausencia de una mirada federal, reafirmando no solo la hegemonía de los medios de la ciudad de Buenos Aires, sino de los pertenecientes a FOPEA.
Si bien voceros de Frente de Todos restaron importancia a los moderadores y a sus simpatías políticas, algunos marcadamente antikirchneristas, a los misioneros sí nos interesa defender no solo nuestros intereses sino también a nuestras instituciones y que nuestros profesionales sean tenidos en cuenta, tanto como los de Tierra del Fuego, los de Chaco o los de Buenos Aires.
La CNE debiera haber asumido la función de guardia de la ley y del sistema republicano y federal de gobierno y abrir las puertas a una Argentina donde no existan ciudadanos de primera y de segunda, ni profesionales de primera y de segunda ni tampoco periodistas que por ser del interior no tengan la capacidad profesional, o al menos se debería haber reafirmado el derecho a poder postularse para acceder.
Esto nos recuerda que, dice el Papa Francisco (hablando a los jueces)” en no pocos casos, la defensa o priorización de los Derechos sociales sobre otros tipos de intereses, los llevará a ustedes a enfrentarse no sólo con un sistema injusto sino también con un poderoso sistema comunicacional del poder, que distorsionará frecuentemente el alcance de sus decisiones, pondrá en duda su honestidad y también su probidad, incluso pueden hacerle juicio. Es una batalla asimétrica y erosiva en la que para vencer hay que mantener no sólo la fortaleza sino también la creatividad y una adecuada elasticidad.
Nuevamente en el Debate presidencial 2019, brillarán las estrellas de un poder comunicacional, hegemónico centralista y muy lejos del sistema federal de gobierno que establece la Constitución Nacional.