La lucha por ocupar cargos en la UCR Misiones tiene operadores que pretenden trasferir a JxC los conflictos generados en ambiciones personales. Deslizamientos a la prensa amenazando con rupturas y postular candidatos con la Lista 3, sin embargo, no trascienden la burbuja. El amague de ir por afuera choca con la realidad de los números. En todas las elecciones desde 2015, el PRO le ganó a la UCR. En las Paso de 2019 la dimensión electoral de las tres fuerzas quedó claramente medible. Juntos por el Cambio consiguió en total 170.585 votos. El PRO tuvo 62.726 para Alfredo Schiavoni, 61.615 para Pedro Puerta y 46.244 votos para Ricardo Andersen, de la UCR.

Sábado 27 de febrero de 2021. Analizando la disputa por los cargos que impúdicamente exhibían en público los directivos de la UCR de Córdoba, recordábamos hace exactamente dos años una de las frases ingeniosas del aporte, digamos sociológico, de Jorge Luis Borges. Decía: “los peronistas no son ni buenos, ni malos; son incorregibles”, y parafraseando su ironía consideramos que en estos tiempos, la caracterización les cabe también a los radicales. Son incorregibles. Impúdicos, insistimos, porque ante una interna, no tienen vergüenza en exponerse en los sets de televisión con toda la libido a flor de piel. Una interna para un UCR es la sal de su vida (Ver ni buenos ni malos).
Está sucediendo en Córdoba otra vez. Claro cada dos años se renuevan las bancas en la Provincia y en el Congreso Nacional. Esta semana, la Junta Electoral del partido, por mayoría, no habilitó a la alianza Sumar, que lidera Rodrigo de Loredo, a participar en la elección interna provincial, por lo que la lista que apadrinan Ramón Mestre y Mario Negri fue consagrada. En 2019, De Loredo había sido elegido candidato a Intendente de Córdoba por la UCR en un Congreso del partido que decidió con el aval de Mestre presentarse en las elecciones por fuera de Cambiemos con la histórica Lista 3. En las elecciones De Loredo resultó en tercer lugar con el 17,72 por ciento de los votos y su aventura terminó con la hegemonía radical en la capital cordobesa.

Está en el ADN
Los enfrentamientos en el ucerreísmo cordobés llegan a los diarios de Buenos Aires por la gravitación que tiene la provincia en el país y por sus particularidades políticas. Los cordobeses votan por el peronismo cordobesista en las provinciales y en forma categórica contra el peronismo en las nacionales. Es una referencia para el análisis de las expectativas electorales en todos los distritos que, si bien tienen sus particularidades, están atravesados por las tradiciones partidarias, fundamentalmente cuando son orgánicas y altamente dependientes del brazo ejecutor del comité central nacional. Tal como sucede en la UCR.
En el mismo medio que viene difundiendo las miserabilidades de la interna cordobesa, esta semana se habla de la existencia de tensiones en JxC en Misiones.
Claro, nuestra Provincia está en el radar de Buenos Aires porque hasta ahora iniciará la agenda electoral 2021. Así como la Casa Rosada necesitará festejar en Junio para disparar el efecto cascada hasta las nacionales de octubre, las oposiciones también espejarán sus expectativas en las elecciones provinciales. Más allá del resultado electoral, lo que juega JxC es su capacidad de consolidar la constitución de la Alianza, no sólo como alternativa electoral, sino como proyecto político.
En Misiones, JxC tiene tres vertientes sustanciales: el PRO, la UCR y Activar que aporta la pata peronista. En todas las elecciones que se hicieron desde 2015, la irrupción del PRO se impuso destruyendo el mito del “aparato” y la “territorialidad” del radicalismo. Le ganó incluso en las nacionales de ese año cuando la UCR se empecinó en concurrir a las elecciones con la Lista 3. El último “recuento globular” fueron las Paso de 2019 en las que el PRO venció a los candidatos de la UCR y del peronismo.
Pero como debió decir Borges: son incorregibles. El internismo está en el ADN radical. El internismo es la enfermedad de la resolución de los debates internos llevado al extremo, del mismo modo en que el izquierdismo es la enfermedad infantil de las izquierdas.
Entonces operan.
¿Cómo?

Una operación bastante berreta
Operan amenazando con rupturas, como en Córdoba, como en la provincia de Buenos Aires, aunque se sabe que no hay proyecto alternativo al peronismo que encarna el FdT si JxC no muestra fortalezas de unidad en la diversidad. Claro que no debe ser fácil contener a Bullrich con Larreta, con Lousteau, con Cornejo, con Carrió, con Frigerio, Monzó y Massot, y la momia de Sanz renacida. Como no es fácil para el FdT sostener a Fernández desde el kirchnerismo, el massismo, el alfonsinismo, gobernadores como Gildo y los movimientos sociales de Grabois y Navarro.
Pero en Misiones somos pocos y nos conocemos mucho. La amenaza de ruptura, que logró deslizarse en uno de los muros de la burbuja política de Buenos Aires, no es seria. Huele a operación y bastante berreta. Lo que no se puede sostener en la mesa de diálogo se hace decir desde la prensa.
Se informa: “a poco más de tres meses de la -hasta ahora- primera elección del año, la tensión por el reparto de listas ya empieza a hacer crujir a las alianzas electorales. En Misiones, el radicalismo y el PRO están lejos de un acuerdo y los primeros amagan con romper Cambiemos e ir con una lista propia…en el frente macrista creen que podrían meter a 5 de los 20 diputados que se eligen en esta elección. Los más optimistas creen que podrían llegar a 6 o 7…Con ese panorama el radicalismo propuso que los primeros lugares se repartan 3 para la UCR y 3 para el PRO. El problema es que Cambiemos en Misiones incluye al sector de Ramón Puerta (que lidera su hijo Pedro) y el macrismo apoyó la idea de que el reparto sea 2 para cada fuerza en los primeros seis. Pero el radicalismo, que renueva cuatro bancas, rechazó la idea”.
Después de estas especulaciones, aparece el dueño del chancho. Agrega “la UCR pretende encabezar la lista con el diputado provincial Ariel Pianesi (cercano a Martín Lousteau) o el concejal posadeño Martín Arjol (foto) -que tiene lazos a nivel nacional con Mario Negri-… el grupo de radicales que promueve a Arjol, al que le ofrecieron el quinto lugar, está explorando la posibilidad de ir con una lista propia sin el PRO”. Más claro… mucho Arjol.
Encima pretenden que Negri, con los quilombos que tiene en Córdoba, baje línea, porque también amenazan con un viaje a Buenos Aires para que se decida todo allá, al estilo UCR.
El pronunciamiento popular en las Paso de agosto de 2019 fue contundente en establecer la dimensión electoral de las tres fuerzas con envergadura que tiene JxC en Misiones. Juntos por el Cambio consiguió en total 170.585 votos discriminados entres 62.726 para Alfredo Schiavoni, 61.615 para Pedro Puerta y 46.244 votos para Ricardo Andersen, de la Unión Cívica Radical. La amenaza de ir por afuera no modifica nada, ni altera el diálogo al interior de la Alianza.

EV – Misiones Plural