“Posadas Linda de Nuevo” debe incorporar “Posadas Integrada, Justa y Solidaria”. Esto quiere decir que cualquier posadeño se sienta seguro caminando tanto en el centro como en la periferia; que todos sus ciudadanos tengan acceso a los mismos servicios y derechos. Que la desigualdad no sea el paisaje. Una ciudad donde los jóvenes puedan estudiar, trabajar, acceder a la tierra y construir su vivienda, criar a sus hijos y vivir en el barrio, plantea el autor de este artículo.

Por Aníbal Veláquez

Martes 1 de junio de 2021. El Misionerismo funciona ante todo para oponerse al centralismo porteño. Y si logra adhesión en la mayoría, es porque la agenda porteña muchas veces resulta ajena. Es evidente que los medios de comunicación que se dicen nacionales son de Buenos Aires y hablan mucho de la agenda vecinal de los porteños; grietas y problemáticas que no nos incluyen ni nos representan. Tenemos que creer y confiar en que nuestra agenda local es la primera y principal. Desde ahí ir hacia lo nacional y lo regional. Primero Misiones sintetiza esto.
¿Y cómo se traslada este concepto “Primero Misiones” a la elección de concejales en Posadas? En primer lugar, es cada vez más frecuente que se mire con desconfianza al que hablando desde el centro pretende representar a todos. Y no son pocos los candidatos que piensan Posadas desde las Cuatro Avenidas. Son justamente los que han mostrado más despliegue de recursos en cuanto a cartelería, presencia en redes sociales y demás. El centro rico y visible, la periferia pobre y oculta, no es ninguna novedad.
Sin embargo, parecieran cobrar fuerza algunas expresiones que construyen su identidad desde los barrios humildes y postergados. Quizá la mejor expresión de este fenómeno, sea el Sublema Hay Futuro, que lleva a Antonella Scappini como candidata a primera concejal. Mujer joven de barrio, protagonista de la regularización del asentamiento donde vive, jerarquizando las comisiones vecinales, organizando la distribución de verdura en los barrios y formando promotores territoriales para facilitar el acceso a trámites a gente que no tiene computadora e internet. Ha logrado organizar una propuesta electoral que tiene buena repercusión en muchas zonas del Posadas profundo.
El domingo sabremos si los barrios populares de Posadas encuentran una voz propia para que su agenda cobre centralidad.
Nadie duda de que la imagen de Lalo, el intendente de Posadas, es altamente positiva. Propios y ajenos alagan su estilo de gestión y el despliegue eficiente de obra pública, de asfaltado, de paradas de colectivo, etcétera. “Posadas Linda de Nuevo” expresa el slogan y casi todos coinciden alegremente; y posiblemente sea reelecto si fuera candidato en dos años. Sin embargo, flotan las preguntas de si tendrá algún arrastre el nombre en el cuarto oscuro. Si la adhesión a Lalo podrá ser capitalizada, o no, por Horacio, el candidato de la gestión.
¿Necesitan los posadeños un representante de Lalo en el Concejo Deliberante? ¿Le suma a la gestión? Horacio representa el cuerpo de profesionales de Lalo, el equipo técnico, lo que ha salido bien en la gestión.
Algunos sectores dentro de la Renovación apuntan a que hay que atender las patas más flacas de la gestión: un mayor protagonismo de las comisiones vecinales, espacios de participación en las delegaciones municipales, mejorar los servicios de transporte, atender a las problemáticas de vivienda, una mayor presencia en cuestiones sociales y culturales en los barrios son algunos de los reclamos que le competen al Municipio.
La representación barrial y social en el Concejo Deliberante sumaría mucho a la gestión municipal, siendo que por delante se deben definir aspectos importantes de la proyección urbanística, destacándose la urbanización de los más de 60 asentamientos en Posadas. Asimismo, se impone atender una situación de crisis social y económica profunda que aún no encuentra salida y que requiere una mediación política capaz, para que no escale en desintegración social, violencia y miseria extrema.
“Posadas Linda de Nuevo” debe incorporar “Posadas Integrada, Justa y Solidaria”. Esto quiere decir que cualquier posadeño se sienta seguro caminando tanto en el centro como en la periferia; que todos sus ciudadanos tengan acceso a los mismos servicios y derechos. Que la desigualdad no sea el paisaje. Una ciudad donde los jóvenes puedan estudiar, trabajar, acceder a la tierra y construir su vivienda, criar a sus hijos y vivir en el barrio.