Pichetto respaldó en Misiones a la alianza Juntos por el Cambio. Desde el Peronismo Republicano se pronunció en contra de los provincialismos políticos, como el que encarna la Renovación con el misionerismo. Anunció desde Posadas su candidatura a Presidente para 2023 aunque insistió con el recambio generacional en los espacios políticos, sin desmerecer las experiencias, dijo.

Por Alejandro Fabián Spivak

Miércoles 2 de junio de 2021. Miguel Ángel Pichetto estuvo de campaña en Misiones, este lunes y martes, convocado por Ramón Puerta y su hijo Pedro. El lunes a la noche estuvo en Apóstoles donde inauguraron el primer local partidario del país del partido que los congrega, el Peronismo Republicano. El martes por la tardenoche fue el principal orador en el cierre de campaña en Puerto Iguazú, acompañado por los Puerta, Humberto Schiavoni, Martín Goerling (candidato a diputado nacional) y los candidatos a diputados provinciales, desde donde arengó contra el misionerismo de la renovación: “no hay destino de Misiones sino hay destino nacional”.
El ex candidato a vicepresidente de Mauricio Macri destacó la figura de Ramón Puerta y de Humberto Schiavoni y revindicó a la juventud del Frente Junto por el Cambio en la figura de Pedro Puerta.
También habló del necesario recambio generacional donde Ramón Puerta debe estar más como consultor que como gestor, para dejar paso a las figuras más jóvenes, dijo en una entrevista con Misiones Plural.

-¿Cómo analiza la situación actual argentina?
-El país tiene dos frentes muy complejos: el sanitario y el económico. En el sanitario se visualiza un atraso en el proceso vacunatorio de parte de los proveedores; hoy tenemos vacunados el 20% con una sola dosis y el 6,5% con las dos dosis. Espero que la vacuna llegue, que la Argentina abra negociaciones con otros laboratorios americanos. El cierre de actividades como única alternativa pone a la Argentina en un proceso muy complejo, donde cada vez hay más pobreza, pérdida de empleo, cierre de negocios y Pyme. Tenemos una Argentina fracasada; el desafío es vacunar y abrir la economía, recuperar el sector turístico porque Buenos Aires, Iguazú, Bariloche, entre otros, están muy golpeados.

-Usted plantea estos temas en un año electoral….
-Sí. La elección de medio término evalúa la economía del país, es decir el factor económico gravitará en los comicios, pero en esta oportunidad se le debe agregar el factor sanitario.

-¿Para usted, fracasó el presidente Alberto Fernández?
-Digamos que la pandemia impactó de lleno en el Gobierno y, para mí, el cierre de la economía de más de siete meses es un exceso típico de la Argentina; el balance hasta ahora no es positivo y esto se refleja en la opinión pública, donde la imagen del presidente Alberto se fue desmoronando, luego de los dos primeros meses de Gobierno. La inflación es un flagelo que no está pudiendo solucionar.

-Si uno habla con el oficialismo, dicen que la inflación es un problema cultural en la Argentina y que en pandemia no hay que preocuparse por darle a la maquinita porque todos los países están emitiendo dinero.
-A la maquinita de emitir dinero pueden darle, por ejemplo, Estados Unidos que tiene una moneda fuerte como es el dólar. La Argentina cuando hace funcionar la maquinita produce inflación; el déficit fiscal es sinónimo de inflación; debería ser parte de un acuerdo de unidad nacional que establezca que no se puede gobernar más con déficit fiscal y evitar el endeudamiento y la emisión monetaria.

-Macri endeudó aún más al país.
-Critican al ex presidente Mauricio Macri por su endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional pero la emisión monetaria es la contracara del endeudamiento. El endeudamiento de Macri no fue tan grave como el que dejó Cristina; yo defiendo esa política porque fue un corte del endeudamiento privado donde la tasa de interés se ubicaba entre el 9 y el 10% y con el Fondo no superaba el 3%.

-¿Cómo ve las gestiones del Gobierno nacional para acordar con el Fondo Monetario Internacional?
-Si Argentina arregla con el Fondo tal vez podría conseguir una refinanciación de la deuda a diez años y también eso le puede servir para acordar con el Club de París.

-¿Cómo evalúa la política internacional del Gobierno nacional?
-Es totalmente errática y va en contramano de occidente; hubiera sido importante que Alberto viaje a Estados Unidos, se entreviste con su Presidente y seguramente hubiera conseguido el apoyo para solucionar el tema del endeudamiento y sanitario; es inentendible que el Gobierno nacional apoye al grupo terrorista Hamas; Alberto y Cristina están llevando a la Argentina al aislamiento internacional, estamos distanciados de Brasil, Uruguay, Chile y Paraguay, pero estamos cerca de un dictador como Maduro.

-¿Quién conduce el Gobierno nacional?
-Es una pregunta con una respuesta obvia: la figura fuerte del Frente de Todos es la vicepresidenta Cristina Fernández que es la que le dio el triunfo a Alberto en las elecciones del 2019. Alberto Fernández le dio moderación al Gobierno nacional.

-¿Usted lanzó en Misiones su candidatura a presidente por el Peronismo Republicano?
-Sí; quiero encarar el país de cara al crecimiento con un capitalismo democrático, dejar atrás el actual modelo que nos llevará definitivamente al fracaso con una carga impositiva demoledora como tiene la Argentina en general y Misiones en particular, donde muchos empresarios, ante la aduana impositiva interior, se están yendo a Corrientes, Brasil y Paraguay. Con estos modelos de Provincia y Nación estamos consolidando pobres y esto es lo que se debatirá el domingo en la elección provincial, por eso apoyo al frente Juntos por el Cambio porque tiene una mirada distinta al modelo que propone el Frente Renovador y el kirchnerismo, que es el cierre de la economía.

-Hay como una mirada de política provincialista en varias provincias del país ¿qué opinión le merece?
-Yo no creo mucho en la provincialización partidaria; por ejemplo, no creo en el misionerismo, el cordobismo que desea poner en práctica Schiaretti o el santafecismo de Perotti. La visión netamente localista sin destino nacional no les hace bien a las provincias porque pierden el destino común del país y del ser nacional. Yo, como rionegrino, podría hablar de la Patagonia con un destino propio desde el río Colorado, pero no lo hago porque sería una fragmentación del país y de intereses meramente locales. El país saldrá en conjunto; no hay destino de Misiones sino hay un destino nacional.

-Un ejemplo contrario al que usted plantea es el Movimiento Popular Neuquino, consolidado con más de 60 años de existencia…
-Es cierto, pero siempre gobernó la provincia relacionado con el Gobierno nacional. En el caso de Misiones, por ejemplo, el gobernador (Oscar) Herrera Ahuad no puede negar su relación con el Frente de Todos, más allá de su discurso misionerista.

-¿Usted está compartiendo la visión metropolitana?
-No; estoy convencido en una visión federal, pero en ese sentido hay algunos riesgos que se deben sortear porque terminaríamos en la fragmentación del país.

-Antes de las elecciones de 2023, ¿piensa en el 2021 como candidato a legislador nacional?
-Yo no le eludo a los títulos ni a las definiciones; la construcción del peronismo republicano que venimos haciendo con hombres como Ramón Puerta aspira que en el espacio de la coalición opositora de Juntos por el Cambio tengamos un proceso de primarias para elegir los candidatos. La Argentina necesita amigarse nuevamente con el mundo; en mi caso particular viniendo del sur, apoyo la minería y en su momento hasta me enfrenté con Cristina. En la Patagonia tenemos un potencial extraordinario, por ejemplo hay una mina de plata en Chubut que es la más grande del mundo y se debe explotar, lo que daría cientos de trabajo y mientras tanto el Gobierno de esa provincia debe tres meses de sueldos a los empleados públicos. Es cierto que se debe cuidar el medio ambiente pero tenemos el ejemplo de Canadá, que es una potencia minera; el producto bruto de Chile se explica por la minería. En definitiva, en la Argentina se debe generar trabajo y, además, recuperar la educación pública que está devaluada y a la vez manejada por los gremios docentes.

-Pedro Puerta es un joven con futuro político, ¿pero en su visión de lo que está viviendo la Argentina, no sería más importante la figura de Ramón Puerta en el Congreso y resguardar a Pedro para el 2023, por ejemplo?
-Tengo una mirada donde es imprescindible el recambio generacional; valoro mucho la figura de Ramón Puerta quien se merece una biografía por lo que hizo no solo en la provincia de Misiones sino, por ejemplo, por salvar las instituciones democráticas en el país, además de haber sido un excelente embajador en España y un empresario exitoso; creo en la experiencia y, a la vez, en la gente joven como Pedro Puerta. El recambio generacional no debe ser solamente La Cámpora; en el kirchnerismo se viene el recambio que ojalá vaya más a lo social demócrata y no cubana-chavista. Ramón es una figura de reserva y de consejo; él, al igual que yo pasamos por el Congreso Nacional (estuvo 26 años como diputado nacional y senador); a mí me interesa fundamentalmente un proyecto de poder político de cara al 2023 para ser gobierno. Si me pregunta ¿si debo volver al Congreso? Contesto que en lo personal es una etapa que ya pasé, aunque no cierro la puerta; estoy dispuesto a analizar si hay una voluntad común como hicieron en Misiones donde rescato el compromiso de la unidad de parte de la oposición y, si esto ocurre en distintos puntos del país, principalmente en la provincia de Buenos Aires, en CABA, en Córdoba, en Santa Fe o en Mendoza, donde debemos defender el voto y hay que construir una alternativa que sea de poder, la elección de medio término es importante y por lo tanto hay que analizar si hace falta que uno esté comprometido o ayude desde afuera. Por eso estoy abierto al diálogo; lo que no voy dejar de hacer es política.