Ante los problemas de vivienda, la ciudad alemana invirtió 2500 millones de euros para intervenir en el mercado. Además habrá un referéndum en los próximos días que podría llevara a una expropiación masiva.

Viernes 24 de septiembre de 2021 (La Política On Line). La ciudad de Berlín compró 14.750 viviendas y 450 locales a las principales inmobiliarias y buscan intervenir en los precios del alquiler, uno de los mayores problemas de la capital alemana. La semana próxima los residentes berlineses votarán una “recomendación” para que el gobierno expropie otras 250 mil propiedades.
El 80 por ciento de los berlineses alquila y la vivienda está entre las mayores preocupaciones de los vecinos. Entre dos inmobiliarias poseen 200 mil viviendas y locales comerciales, por eso un proyecto de asociaciones de inquilinos propuso expropiar a todas las inmobiliarias que posean un portafolio de más de 3000 casas y departamentos.
La iniciativa logró juntar más de las 175 mil firmas necesarias para obligar al senado de Berlín a tratar el proyecto. Sin embargo parece poco probable que el proyecto pueda aplicarse.
Se supone que entre 2017 y 2030 Berlín necesitará al menos 200 mil nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.
Por lo pronto el gobierno cerró un acuerdo tras varios meses de negociaciones con las inmobiliarias Deutsche Wohnen y Vonovia y pagó 2500 millones de euros para quedarse con 15.300 viviendas y locales comerciales.
Esas propiedades se distribuirán entre las compañías públicas de vivienda de la ciudad y se suman a otras 6 mil viviendas sociales que habían sido recompradas en 2019 a la inmobiliaria Ado Properties.
Berlín había congelado en 2019 los precios de los alquileres por los próximos tres años, una medida que caducará en 2022. Los resultados del congelamiento hicieron bajar los precios, pero también provocaron que disminuyera la oferta de alquileres.

Cumbre de la vivienda

(Agencia EFE). El Gobierno de Alemania anunció este viernes una medida para contrarrestar el repunte de los precios del alquiler, que incluye una serie de ayudas a la compra de la primera vivienda, la construcción de más vivienda social y un plan para aumentar la oferta del suelo. Para ello, el Ejecutivo alemán planea construir 1,5 millones de viviendas. La medida busca atajar el repunte de los precios del alquiler.
La canciller alemana, Angela Merkel, encabezó la denominada ‘cumbre de la vivienda’ en la que presentó la iniciativa, un encuentro de un centenar de representantes de la administración y el sector privado, que pone de nuevo en agenda uno de los principales problemas del país y deja atrás las últimas polémicas dentro de la coalición de gobierno.
“La vivienda es una importante cuestión social que afecta a todos y que daña la cohesión social”, aseguró en rueda de prensa la canciller, que reconoció que el fuerte repunte que han experimentado los alquileres en los últimos años —especialmente en las grandes ciudades— está erosionando ya al “bienestar social”.
La sólida evolución de la economía alemana, la fuerte creación de empleo y los tipos de interés en mínimos históricos han espoleado un mercado tradicionalmente adormecido y en el que sólo un 45 % de la población tiene vivienda en propiedad, la cifra más baja de la UE, según datos de la Oficina Federal de Estadística.
Sólo en el primer trimestre de este año los alquileres repuntaron un promedio del 5,3% en términos interanuales, mientras que la inflación interanual se mantuvo en torno al 2%. Según el instituto Empirica, entre 2012 y 2016 los alquileres se incrementaron de media un 15%, pero en ciudades como Berlín los incrementos llegaron al 28%.

Ayudas a las familias
Merkel indicó que este “plan de trabajo” de 14 páginas refleja el “poderoso esfuerzo” que quiere poner en marcha el gobierno en esta legislatura y que espera que suponga una “notable contribución” al enfriamiento del mercado inmobiliario.
El ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, consideró “absolutamente necesario” aumentar el parque de viviendas y “asegurarse de que sean asequibles”. “Necesitamos más casas, más casas asequibles”, subrayó.
Entre las medidas contenidas en este plan destacan los 5.000 millones de euros que en esta legislatura el gobierno piensa dedicar a la construcción de nueva vivienda social, una modalidad muy habitual hace décadas en Alemania, pero cuyos números han caído en picado en los últimos 20 años.
“Junto a los medios de los estados federados y los municipios podemos lograr más de 100.000 viviendas sociales extra” hasta 2021, apunta la hoja de ruta de Berlín.
También se ha reservado una partida de 2.700 millones de euros para el ‘Baukindergeld’, una nueva ayuda de 1.200 euros anuales durante una década a las familias con al menos un hijo menor de edad para la compra de su primera residencia.

Generar empleo
El Gobierno alemán ha llegado asimismo a un acuerdo con otros niveles administrativos para sacar al mercado más terreno edificable y para simplificar los trámites para la construcción de más vivienda, además de prometer incentivos a los promotores.
El ministro de Interior y Vivienda, Horst Seehofer, consideró que el encuentro sirvió para “alinear” a “todos los actores” involucrados en la cuestión inmobiliaria y agregó que la ley de inmigración que está preparando Berlín puede contribuir a que lleguen del extranjero trabajadores especializados para el sector de la construcción.
El alcalde-gobernador de la ciudad-estado de Berlín, Michael Müller, agregó que todas estas medidas tendrán un efecto a largo plazo y que, mientras tanto, es preciso continuar y mejorar algunas medidas ya vigentes, como la legislación para regular los alquileres.