La Escuela Secundaria de Innovación de Misiones fortalece su huerta escolar con la entrega de plantines y el acompañamiento del Imac, en una experiencia que vincula a los estudiantes con la producción de alimentos, el trabajo colectivo y los saberes de la agricultura familiar.
Jueves 17 de septiembre de 2026. Estudiantes de la Escuela Secundaria de Innovación de Misiones recibieron plantines para fortalecer la huerta escolar y continuar una experiencia que combina educación, producción y trabajo colectivo.
Desde el Instituto de Macroeconomía Circular (Imac) destacaron la importancia de acercar la agricultura a las nuevas generaciones y generar experiencias que permitan volver a considerar la producción de alimentos como una posibilidad de futuro.
Con ese objetivo, el organismo entregó plantines y acompaña el desarrollo de la huerta durante el ciclo lectivo. De esta manera, la Escuela Secundaria de Innovación sostiene su proyecto de producción de alimentos con la participación directa de sus estudiantes.
La iniciativa busca que los jóvenes incorporen conocimientos teóricos y, al mismo tiempo, participen de las distintas etapas del proceso productivo: preparar la tierra, plantar, cuidar los cultivos, producir y finalmente cosechar el resultado de su propio trabajo.
Durante una recorrida por el establecimiento, el dirigente social Martín Sereno destacó la importancia de generar este tipo de experiencias desde edades tempranas y de vincular a los jóvenes con la producción de alimentos.
«Tenemos que fomentar la agricultura entre nuestros chicos y chicas. Misiones cuenta con tierra, conocimiento y una enorme cultura productiva, pero necesitamos que las nuevas generaciones descubran que producir alimentos puede ser una forma digna de trabajar, desarrollarse y construir su futuro», señaló.
En ese sentido, Sereno consideró que el desafío adquiere particular importancia en una provincia con una fuerte tradición de agricultura familiar.
«Muchos de estos jóvenes son hijos, hijas, nietos o nietas de familias que conocen muy bien la chacra. Hay saberes que vienen de varias generaciones y que no debemos permitir que se pierdan. La escuela puede ayudar a recuperar ese vínculo, incorporando conocimientos, tecnología y nuevas formas de producir», manifestó.
Transmitir valores que trascienden la huerta

Desde el Imac señalaron que continuarán acompañando el proyecto durante el próximo año, con el propósito de fortalecer la experiencia y darle continuidad.
Sereno sostuvo que el trabajo en la huerta permite, además, transmitir valores que trascienden la producción de alimentos.
«Cuando un chico planta un alimento, lo cuida durante semanas y después puede cosechar, aprende muchísimo más que con el conocimiento teórico. Aprende que las cosas requieren esfuerzo, trabajo, responsabilidad, paciencia y organización. Y cuando esa tarea se hace entre varios, se aprende a trabajar colectivamente», afirmó.
El dirigente también vinculó estas iniciativas con una discusión más amplia sobre el modelo productivo de Misiones.
«Tenemos que lograr que los alimentos que consumimos los misioneros puedan producirse cada vez más en nuestra propia tierra. Eso requiere productores, pero también jóvenes que quieran quedarse, capacitarse, incorporar tecnología y encontrar en la producción una oportunidad real de vida», dijo.
Desde el Imac plantearon que experiencias como la de la Escuela Secundaria de Innovación puedan multiplicarse en otros establecimientos educativos de la provincia.
«Si logramos que un joven vuelva a mirar la tierra y piense que él también puede producir, ya estamos sembrando algo importante. No se trata solamente de hacer una huerta escolar, sino de sembrar productores, trabajo y futuro para Misiones», manifestó Sereno.
