JUECES Y RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

Con la abrumadora mayoría de más del 82% de los votos a favor la Cámara de Representantes acaba de aprobar los pliegos de Rosanna Venchiarutti y Cristian Benítez para integrar el Superior Tribunal de Justicia que volverá a funcionar con nueve ministros. El respaldo a los dos candidatos propuestos por Passalacqua, sólo tuvo la negación de Cambiemos, se espeja en el Senado de la Nación, donde hace pocos días se votó a favor de jueces de la Corte propuestos por Macri, con un gesto contundente de una mayoría no oficialista,  en respeto a las atribuciones del Ejecutivo y el cumplimiento de responsabilidades institucionales. Ese espejo devuelve aquí imágenes de un juego de máscaras de los diputados del PRO y la UCR que, aplauden en el orden nacional lo que aquí votan en contra. En la sesión también se aprobaron pliegos para jueces de primera instancia, fiscales y defensores. También para la presidencia del Tribunal de Cuentas y Director General del CGE

Posadas (Jueves 7 de julio, 21:15.) Con un respaldo abrumador de 33 diputados sobre 40, la Cámara de Representantes acaba de prestar acuerdos para la designación de Rossana Pía Venchiarutti y Cristian Marcelo Benítez como ministros del Superior Tribunal de Justicia, que volverá a funcionar así con nueve miembros.
La aprobación de los pliegos tiene un contexto político – institucional caracterizado por un equilibrio inestable. El presidente Mauricio Macri, apoyado por la mitad más uno de los argentinos tiene “el poder de la lapicera” en el manejo de recursos presupuestarios, pero no tiene la suma del poder político ya que varias provincias, gobernadas por las oposiciones, tienen sus representantes en el Senado de la Nación donde suman una amplia mayoría.
Las delegaciones populares en un Ejecutivo de un signo y poder territorial que se expresa en el Senado de otro, constituyen así un desafío para la dirigencia política. ¿Cómo estaría, hoy, no sólo el gobierno de Macri, sino la Argentina si el Senado no hubiese votado por liberar el pago a los fondos buitres? O ¿Si hace pocos días no hubiese aprobado los pliegos de los candidatos a la Corte Suprema de Justicia, Rosatti y Rosenkrantz?
Evidentemente, si el poder político no establece acuerdos de gobernabilidad, Macri quedará acorralado por los poderes económicos y mediático. Muchos más que ahora.
Es apropiado así, espejar el debate que se dio recién en el recinto para la designación de los dos “supremos” con el que se dio en el Congreso por los “cortesanos”.
Mauricio Macri en la Nación y Hugo Passalacqua en la Provincia, en el ejercicio de las atribuciones establecidas por las constituciones nacional y provincial, designaron los candidatos para que los parlamentos analicen los acuerdos.
Al otro día de la aprobación de los pliegos de Rosatti y Rosenkrantz, el diario La Nación cometió un desliz al titular “Triunfo oficialista: el Senado aprobó a los candidatos para completar la Corte”. No fue, precisamente, lo sucedido en el Senado. Distorsiona el diario de la oligarquía el espíritu colaborativo de los gobernadores, Si bien el pliego de Rosatti obtuvo 60 votos a favor y 10 en contra y el de Rosenkrantz 58 a 12, los fundamentos del voto de los senadores que representan los intereses de las provincias, estuvieron centrados en conceptos como “responsabilidad institucional”, “respeto a los mandatos populares”, “necesidad de acuerdos para el funcionamiento de la República”.
Los fundamentos esgrimidos aquí para votar en contra de los dos pliegos, no casualmente son similares a los formulados por los diez senadores que votaron en contra de los candidatos de Macri. Aquí se dice que son amigos de la Renovación, allá se dijo que son amigos de Clarín y de las empresas. Y así. Espejando los debates, se descubre aquí un juego de máscaras de prosistas y ucerresístas. Aplauden en el orden nacional, exigen responsabilidades institucionales y subrayan las atribuciones del Ejecutivo y aquí, en un escenario similar, se sacan la máscara, repudian en lugar de aplaudir, invierten el sentido de las responsabilidades y utilizan las atribuciones de la Cámara de Representantes para discursos demagógicos.
Palabra de diputado
Nadie negó la idoneidad de los ministros designados. La dipuatada Noelia Leyría, como miembro informante rescató el compromiso con los derechos humanos de Venchiarutti y recordó que se jugó en la APDH en años en que no era fácil comprometerse. Asimismo subrayó en la trayectoria de Benítez, haber transitado los pasillos de tribunales como abogado, la experiencia de los dos lados del mostrador y distinguió su juventud ya que nació en 1973, lo que pone de manifiesto la actitud política de la renovación.
Gustavo González de la UCR aclaró que no ponen en cuestión a las personas para poner acento en el mecanismo de selección. Hizo mención en ese sentido al requisito constitucional de contar con los dos tercios de los votos de la Cámara. Desprende entonces que el espíritu del constituyente es la búsqueda de consensos. La primera condición es que sea una persona buena, y no es lo que rechazan. Sin embargo, puso en cuestión su independencia del poder político, requisito que dijo es necesario para que pueda soportar presiones. Por supuesto hizo mención, demagógica y chicanera, a la decisión de Néstor Kirchner en 2003 cuando se autolomitó en sus facultades para renovar la Corte Suprema. Hizo también referencia al contexto político nacional para sostener que la sociedad demanda más transparencias a los funcionarios públicos. Aunque reconoció la rayectoria de Venchiarutti, objetó el fallo de por las elecciones del 2011 contra el reclamo por bancas a una minoría que, recordemos no tuvo respaldo suficiente de los votos. Sostuvo para finalizar, que la oposición de hoy se encuadra con un reclamo permanente de la UCR para que se establezcan audiencias públicas en el mecanismo de selección de los supremos. “Hemos perdido una oportunidad- enfatizó- para establecer un mecanismo de mayor institucionalidad”.
Fue cuando enredado en la lógica de su discurso efectuó imputaciones que, el presidente de la Cámara consideró agraviantes. Interrumpió entonces Rovira para hacer leer el reglamento que prescribe el pronunciamiento de agravios. González negó su intención de imputaciones ni agravios ante la insistencia del Presidente para que pida perdón por el exabrupto. Reacio a disculparse, el ucerreísta insistió en que no había agraviado, por lo que lo que el episodio quedó quizá para la revisión de la versión taquigráfica.  Nuevamente en el uso de la palabra sostuvo la necesidad de buscar consensos pero siempre desde su visión de los problemas, razón por la cual, su voto negativo se entiende como una especulación más propia de las campañas electorales.
Hugo Escalada, en nombre del bloque Vanguardia Radical, rompió la lógica jurídica para abordar los acuerdos de jueces.”Esto -dijo- no es una cuestión técnico – jurídica a la que se reducen los que creen que la sociedad tiene sólo connotaciones jurídicas”. Habló desde condición de ciudadano. La gente sin mencionar artículos de las constituciones ni de las leyes, siente que no hay justicia, por fallos de décadas. Remitió entonces a buscar en causas más profundas que a las preguntas que pueden hacerse en audiencias a los candidatos, para averiguar si  si tiene más o menos cursos de especialización. “El Poder Judicial es el más cuestionado en el país” afirmó y se interrogó si es así por estar lejos de la gente. Efectuó asímismo una consideración desde la político para hacer referencias al blanqueo como impunidad, al nombramiento de Laura Alonso en la Oficina Anticorrupción, y a la intervención del juez Griesa, que desde una jurisdicción extraña pueda ordenar al país a modificar una ley, al ministro Aranguren que era CEO de Shell y ahora le compra a Shell, cuestiones que ponen de manifiesto la falta de independencia. “Se reclama independencia por un lado y se resigna por el otro”. Subrayó también la necesidad de gobernabilidad como criterio, no de la democracia, sino del poder. Ilustró así las razones por las cuáles muchas veces desde la oposición se apoyan decisiones en momento críticos.
Silvana Giménez recordó que en 1987 la UCR, en el gobierno, nombró en el Superior Tribunal al presidente de la Cámara de Diputados y cuando ya estaba consagrado gobernador Julio Humada. “Y nos quieren hacer creer que son la reserva moral de la República”, ironizó dejando ver una sonora sonrisa..
Claudio Wipplinger formuló reflexiones similares a las consideradas por Escalada. “La visión no debe ser netamente legal”, dijo para reclamar compromisos sociales. Sugirió además no debatir para las cámaras de tv, en abierta crítica a los posicionamientos mediáticos de sus pares de la UCR. En forma contundente refutó la centralidad de las objeciones en los criterios de independencia, para relatar la necesidad de coherencia. Finalmente observó que el Superior Tribunal es un cuerpo colegiado que toma decisiones debatidas y consensuadas.
Myriam Duarte del Pays reprrochó a los diputados que actúan como si la Cámara estuviese por tomar decisiones terribles para la gente. “Hay que trabajar con las reglas que tenemos”, sentenció para diferenciarse de los discursos tremendistas. Sin coincidir con la crítica del vaso medio vacío ponderó la colaboración que siempre tiene, como diputada, del Poder Judicial. “Vaya si no es poder tener la facultad de controlar los abusos del poder”, arrojó como inquietud para incomodar las miradas casi escolásticas sobre la Justicia. “El acompañamiento en las votaciones no dará la autoridad moral de recurrir a los jueces para solucionar problemas de la gente común”.
Germán Bordón, sintiéndose aludido se quejó por las acusaciones de “incoherentes”. Admitió el error en la designación de “Pajarito” Acosta como ministro para recomendar que otros aprendan de sus propios errores. Algo así como: Yo me equivoco, vos aprendés.  Bien al estilo ucerreísta, sin negar la falla del origen de su nombramiento, terminó legitimándola  por su buen desempeño en las funciones como ministro, ecuación que podría servir para votar a favor de los pliegos de hoy.
Claudia Gauto, estimó como fructífero el debate y se detuvo en el análisis particular que hace la UCR de la Constitución de la Provincia. Defendió el fallo de Vechiarutti que la UCR cuestiona como “mancha” el fallo que establece que “no puede haber bancas sin votos” y se explayó en fundamentos de la decisión de 2011, que fue colegiado y respaldada en criterios doctrinarios y en interpretaciones sobre lo determinante de la soberanía popular sobre cualquier otro principio. Además de refutar, digamos técnicamente, los cuestionamientos a ese fallo, tampoco dejó pasar la observación que afirmaba no hubo audiencias y recordó que desde el 15 de mayo hasta la semana pasada los candidatos estuvieron disponibles en reuniones abiertas en las que también participó el Colegio de Abogados. La alusión  a la corporación quedó flotando cuando dijo “quizá no se escuchó a algún lobbista que andaba por los pasillos”. Denunció así las presiones que se ejercen para nombrar amigos en los juzgados apelando a críticas desde supuestas convicciones
Repasó la exposición de Ángel Rozas, cuando se aprobó en el Senado el pliego de Rosenkrantz, reconociendo que era un militante radical y de Miguel Pichetto admitiendo que Rossatti fue funcionario de “nuestro partido”. “Y esto para el PRO y la UCR no fue inconveniente para designarlos”, subrayó para destacar los votos positivos de los dos senadores de la renovación a los postulantes del Presidente de la República.
Alba Nilsson, del PRO adhirió a las palabras del presidente de la UCR. Rechazó la calificación de “mezquina” la actitud del PRO no votar a favor como lo hciieron los renovadores en el Senado. Defendió el derecho a pensar diferente sin creer que se tiene la verdad. “Estamos tratando de explicar nuestro voto negativo”, dijo con sinceridad y sin mucho vocabulario.
Ramón Velázquez, hizo referencia a la “gobernabilidad” y a las atribuciones del gobernador. “Hay que respetarlas”, subrayó. Como diputado de la oposición, reconoció que el oficialismo suele acompañar proyectos de otros partidos si considera que son buenos para el pueblo. De esta manera reconoció que en la Cámara se escucha a las minorías. Además aseguró que los diputados pudieron peguntar todo lo que quisieron cuando se analizaba en comisión los pliegos de los postulantes. “Aquí no se está haciendo nada a escondidas, se hizo todo a la luz del día”, precisó para diferenciarse de otros opositores.
Silvia Rojas, sostuvo que el pleno funcionamiento de las instituciones es un proceso de compromiso democrático y una de las funciones “básicas” de los diputados. Se detuvo en el acuerdo a Benítez, para resumir sus antecedentes y rescatar como valor su juventud.
Héctor Bárbaro se propuso también hablar como Juan Pueblo para enviar mensajes a los nominados relatando casos de fallos en perjuicio de gente sin capital social.
Darío Pietrowski destacó también que “vengo de la calle” y de la militancia política, no del mundo del derecho. Resaltó que la decisión de emitir su voto es por respeto a la Constitución y las mayorías. Hizo una reflexión en contra de la retórica que cita artículos para la “burbuja” y nada tienen que ver con el ciudadano común. Cuestionó a los “jarabes de pico” que cuando hay tomar decisiones miran para otro lado. Ironizó también a los que culpan a un fallo por la decadencia de los dos partidos políticos tradicionales.

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