passalacqua macri schiavoni ayala

El diputado Cacho Bárbaro se diferenció de la UCR, el PRO y el Frente Renovador que se opusieron, juntos, a un proyecto de Comunicación presentado por Martín Sereno. “Votan juntos y parece que esperan la revolución de la alegría pero solo tenemos tristeza porque los sueldos no alcanzan”, dijo. Enfrente, Passalacqua abre espacios con Macri para llevar las demandas de los misioneros al Gobierno nacional y que el ajuste no haga estragos en la provincia.
Por Raúl Puentes.

Posadas (Viernes 12 de agosto). Los debate en la Cámara de Representantes, aunque se producen en relación a proyectos concretos, van deslizando posicionamientos políticos e ideológicos, aunque no siempre confluyan en un mismo plano. En la sesión del jueves, Héctor “Cacho” Bárbaro, del Partido Agrario y Social (Pays), aprovechó una circunstancia para poner una foto (imaginaria) del tablero político del momento en análisis y proyección (película) de lo que pueden ser los alineamientos partidarios en las elecciones legislativas de medio tiempo.
Aprovechó que tanto los diputados de la UCR, del PRO y del Frente Renovador votaron juntos para oponerse a un proyecto de Comunicación presentado por Martín Sereno, también del Pays, que el diputado pretendía introducir sobre tablas para que el Poder Legislativo repudie la orden de detención librada por el juez federal De Giorgi contra Hebe de Bonafini.
“Pudimos unir al Gobierno de la Renovación y al Gobierno de Cambiemos; ésta debe ser la nueva política en el futuro, que estén juntos, porque a partir de ahora los opositores que voten juntos, me parece, están en un proceso de juntarse, pero hay un sector que vamos a seguir defendiendo la política anterior de la redistribución de la riqueza, seguiremos luchando para que la gente más humilde no tenga que volver a los comedores de los barrios”, dijo Bárbaro para instalar la foto.
Puede que no sea casual que en sesiones anteriores la observación haya sido formulada por Hugo Escalada de Vanguardia Radical. Desde las dos agrupaciones hablan de “la unión” del Frente Renovador (oficialismo misionero) con la alianza Cambiemos (oficialismo nacional).
Rápido de reflejos, Bárbaro no dejó pasar la oportunidad de verlos votar juntos, para configurar la foto como dos veredas o dos opciones de gobierno. Y en ese sentido profundizó la crítica a las políticas de ajuste, “votan juntos –dijo porque parece que están esperando la revolución de la alegría, pero lo único que tenemos es tristeza porque los sueldos no alcanzan. Todos los sectores hoy están en la calle reclamando. Y hay una política económica que indudablemente no está apuntada a los que menos tienen”, disparó Bárbaro, antes de volver a insistir que le pone contento “que los ultra opositores hoy voten en consonancia con el Gobierno de la Renovación”.
Hay una referencia a la foto del gobernador Hugo Passalacqua con el presidente Mauricio Macri en un intercambio de gobernabilidad para que Misiones no sienta el cimbronazo que afecta al resto de las provincias. El proyecto misionerista, largamente pregonado, es la búsqueda del bienestar en una provincia que si bien no está ajena a la realidad del resto del país, cuenta con planificación y proyección para seguir sosteniendo los índices de crecimiento que ostenta desde hace más que una década. Como se ha señalado en notas anteriores de Misiones Plural, la confianza ganada por el Gobernador al interior del gabinete nacional, donde se sentó a compartir una reunión el martes 5 con todos los ministros, abre espacios para llevar las demandas de los misioneros al Gobierno nacional. Influir para que el ajuste no se traslade en forma salvaje a los misioneros. Por eso el compromiso es con la provincia y no sólo con una ideología, de la que no se reniega pero que se aggiornó a los nuevos tiempos. La foto en cuestión, que rescata Bárbaro, es la que muestra a los máximos representantes de la política de una provincia y de un país, rescatando los puntos de encuentro de la política que marcó la población argentina en la última elección.
La otra foto, es familiar, sin mayores proyecciones ni incidencias, pero vale rescatarla porque queda “chiquita” de insignificancia. Y los intendentes toman nota.
Resistencia y espacio electoral
Lo que desliza la prédica de Bárbaro y el Pays, que tiene un parecido de familia con la prédica de Escalada y el radicalismo alfonsinista, tiene que ver con las proyecciones políticas y la configuración del tablero de representación para las elecciones de medio tiempo. El espíritu colaborativo creado por la conducción de la Renovación que construyó con éxito canales de ida y vuelta entre la Rosada y la Rosadita, el escenario electoral evidentemente se modificará y no tendrá los mismos componentes que el año pasado.
El enorme prestigio ganado por Passalacqua, que mantiene una inédita imagen positiva, tanto por la acción de su Gobierno como por las decisiones políticas y su férrea voluntad de diálogo, dejará, según entiende Bárbaro, un enorme vacío de representación. Los sectores sociales que están sufriendo los efectos de las políticas implementadas desde el 10 de diciembre son un voto potencial contra Macri. Y en la Argentina, el voto “anti” está tan vigente como el voto positivo. Precisamente, Macri se consagró en segunda vuelta con el voto anti-kirchnerista.
Es el contexto en el que las palabras de Bárbaro cobran una significación política que trasciende los debates y chicanas que a veces se registran en el recinto de Diputados.

Anuncios